martes, 11 de julio de 2017

Seth ~ La constante creación del cuerpo físico. III

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Seth ~ La constante creación del cuerpo físico. III


Buenas noches.

El cuerpo reacciona no tanto al sonido físico como a los sonidos interiores a los que se traducen los sonidos físicos. Como mencionamos en las dos últimas sesiones, también reacciona a los sonidos que no tienen equivalente físico.

Dentro de la estructura de los cromosomas hay ciertas propiedades que deben ser activadas por medio de sonidos internos específicos. Si dicha activación no tiene lugar, los «atributos» latentes dentro de los cromosomas permanecen en ese estado.

Existen cadenas de influencia que están compuestas en realidad de valores de sonido interno y que por así decirlo, conforman el complicado entretejido de los genes y los cromosomas.

Desarrollo el tema lentamente para explicarlo lo más sencillamente posible.

Estos valores de sonido están literalmente entretejidos en un entramado electromagnético. Los sonidos se van entretejiendo y contribuyen a formar este entramado. La actividad de las células dentro del cuerpo también provoca lo que llamaríais diminutas explosiones de sonido interior. Los modelos electromagnéticos y los sonidos internos se ven afectados por ciertas clases de luz. Todo ello junto conforma el prototipo a partir del cual se forma el cuerpo físico.

Pues bien, cuando creáis una imagen mental en la mente ésta está compuesta de las mismas propiedades que acabo de mencionar. Una imagen mental es también un modelo de sonido interno con propiedades electromagnéticas teñidas por valores de luz. En cierto sentido, y de forma muy real, la imagen mental es materia incipiente; y cualquier estructura así compuesta, como una combinación de sonido electromagnético y valores de luz, trata automáticamente de reproducirse en la existencia física, es decir, de materializarse. Hay una clara relación entre la naturaleza de estas imágenes y la forma en que vuestro cuerpo está compuesto.

Los electrones, los átomos y las moléculas (1) poseen todos ellos su sonido interior y valores de luz independientes. Cuando un mensaje salta de una terminación nerviosa a otra, se produce un sonido definido.'(2) Es muy difícil explicar parte de este proceso, pero existe una luz «invisible» e inaudible que afecta al cuerpo y contribuye a formar el patrón del cual éste surge "constantemente".

El cuerpo se va creando continuamente durante vuestra vida actual, tal como la entendéis. No es un mecanismo que, una vez creado, se abandona a su suerte. Contrariamente a lo que afirman muchas escuelas de pensamiento, no se os dio cierta cantidad de «energía vital» al nacer que vais agotando mientras avanza vuestra vida. .

Los átomos y las moléculas mueren, literalmente, y se sustituyen continuamente. Sois creados físicamente a cada instante. El cuerpo reacciona a los sonidos exteriores y a los estímulos que le llegan de los sentidos físicos. Estos patrones de reacción se pueden observar con claridad, y en vuestro presente constituyen la única parte observable de interacciones mucho mayores que también tienen lugar.

(1) Los electrones son partículas de carga negativa que dan vueltas alrededor de un núcleo en el cual existe un número igual de cargas positivas; juntas componen un átomo; los grupos de átomos se combinan para formar moléculas.

(2) En el capítulo 8 del tomo II de Habla Seth, Seth explica: «Las estructuras moleculares envían sus propios mensajes y, a menos que estéis sintonizados para percibirlos, pueden interpretarse como ruidos sin importancia».


Los átomos y moléculas que componen vuestras células y vuestra carne, por ejemplo, no reaccionan a los sonidos físicos que escucháis o a las pautas de luz que vuestros ojos físicos perciben. En momentos de peligro el cuerpo debe ser capaz de moverse con rapidez. El sistema hormonal tiene que reaccionar con gran celeridad, a veces cambiando por completo el equilibrio existente el instante anterior. Los músculos deben ponerse inmediatamente en alerta, y el cuerpo entero tiene que ser lo suficientemente flexible para responder como un todo, lo cual incluye a cada órgano que lo compone y sus más diminutas partes.

Digamos que estáis cruzando una calle, y de pronto un coche se precipita hacia vosotros. Obviamente, las células que componen los intestinos, el corazón, los músculos no ven el coche como lo hacéis «vosotros». Aun así todo el sistema debe activarse al instante, y los datos que «vosotros» percibís deben traducirse de tal modo que estimulen cada rincón del cuerpo.

Esto se logra convirtiendo los estímulos exteriores en interiores. Lo único que los científicos o los médicos conocen hasta ahora son los portadores físicos de los datos. Desconocen las grandes interacciones, y no han "entendido" la verdadera historia de la decodificación de estos mensajes.

Los nervios están compuestos por la misma clase de estructuras interiores que mencioné al comienzo de este capítulo, y se generan a partir de ellas. Aquí se traducen los datos exteriores a datos internos, es decir, se convierten en sonido interno, luz y patrones electromagnéticos, tal como mencionamos anteriormente.

De este modo la información se hace utilizable para los átomos y moléculas que componen las células. El lapso de tiempo físico que tiene lugar entre la llegada de un mensaje y la recepción por parte del destinatario no ocurre en estos otros niveles: el «mensaje interior» llega a su destino antes que el físico.

Cuando el organismo responde, las pautas internas ya han reaccionado, ya que esto debe preceder a cualquier respuesta física a los estímulos. Por tanto, el patrón corporal invisible -compuesto de luz interior, sonido y propiedades electromagnéticas- reacciona primero e inicia la respuesta física posterior.

Los estímulos exteriores siempre se traducen de este modo. El lapso observado por los científicos es por supuesto físico, provocado por el «tiempo» que el mensaje tarda en saltar de una terminación nerviosa a otra.(3) La traducción interna, en cambio, es simultánea.

Ahora regresemos mentalmente a la situación del inminente accidente. Ese suceso con el coche, su conductor y vuestra precaria situación existe como una estructura aparte de la que veis físicamente, pues también existe del modo mencionado anteriormente, es decir, como una realidad compuesta de luz invisible, sonido inaudible y pautas electromagnéticas.

Conscientemente reaccionáis a los datos físicos -el ruido, el chirriar de los frenos quizá, la impresión de ver el coche tan cerca-, pero son los sentidos internos los que reconocen instantáneamente toda la realidad interna de esa escena o suceso. Dichos sentidos internos responden a las pautas interiores que he comentado. Los datos físicos se transmiten a lo largo de los nervios con los lapsos de tiempo necesarios, que representan el fin temporal del amplio espectro de percepción.

Como sois criaturas de carne y hueso, los aspectos interiores de la percepción "deben" tener su equivalente físico. Pero la conciencia material y la correspondiente respuesta corporal serían imposibles si no fuera por estas redes internas.

Ahora bien, antes de que veáis algo físicamente, lo hacéis a través de estos senderos internos. La percepción interior activa la exterior. Cuando experimentáis un movimiento o actividad físicos, un suceso o fenómeno, os hacéis conscientes del final de una larga «serie» de percepciones interiores. Lo que digo es que todos los sucesos exteriores, incluyendo vuestro propio cuerpo y su interior, todos los objetos, todas las materializaciones físicas, son las estructuras externas de otras internas que están compuestas de sonido interior y luz invisible, entretejidos en entramados electromagnéticos.

Por debajo de la percepción temporal, cada objeto y suceso existe de este modo, en patrones que interactúan entre sí. A nivel físico, parecéis separados de todo lo que no seáis vosotros. Esto no es así, pero en vuestra existencia cotidiana parece serlo, y es un supuesto que normalmente dais por sentado.

(3) Seth se refiere aquí a la forma en que el impulso nervioso pasa de una neurona, o célula nerviosa, a la otra mientras atraviesa el sistema nervioso del cuerpo. El salto entre dos neuronas se denomina sinapsis.

En el nivel interior del que he estado hablando, todos los sucesos y objetos están conectados. Un movimiento o cambio en uno de ellos afecta a los demás. Vosotros reconocéis parte de esta alteración y respondéis físicamente, como en el ejemplo del inminente accidente. Pero, seáis o no conscientes de dicha actividad, ésta cambia el entorno interior de vuestro cuerpo a través de estos senderos internos.

Vuestros propios pensamientos y creencias, al poseer el mismo tipo de realidad interna, transforman también el entorno interior de los demás. El casi accidente del ejemplo era un suceso físico pero en un inicio fue un suceso mental. Existió primero en esta realidad atemporal, antes de que se materializara, la percibierais y reaccionarais físicamente.

El suceso fue "impulsado" desde la realidad interna a la externa mediante las creencias, la emoción y la imaginación. Como no podéis ver estas cualidades, no os parecen tan reales como puede serlo, digamos, un objeto. Físicamente sólo podéis ver los resultados de una emoción, por ejemplo. No podéis sostenerla en las manos como podéis hacerlo con una piedra.

Las ideas representan vuestra intención psíquica, y generan emoción e imaginación. Éstas activan las pautas interiores. Son la fuerza motriz de la acción, los medios por lo que se exteriorizan todos los sucesos interiores. Son energía que toma forma según pautas de realidad interior y exterior. Son parte de la fuerza creativa de donde nacen todas las realidades. De nuevo nos vemos en dificultades para explicarlo porque hay pocos equivalentes verbales para lo que trato de decir.

La imaginación y las emociones son las formas de energía más poderosas que poseéis como criaturas físicas. Cualquier emoción fuerte lleva consigo mucha más energía que la necesaria, por ejemplo, para enviar un cohete a la luna.

En vez de impulsar un cohete físico, las emociones envían pensamientos al mundo «objetivo» desde esta realidad interior, para lo cual atraviesan la barrera entre lo no físico y lo físico: toda una proeza, que se repite constantemente.

«Es un enfoque interno realmente extraño -comentó Jane-. Se produce una especie de sensación muy satisfactoria al hacerlo, como si estuviera arrancando información de la naturaleza secreta de las cosas. No puedo decir dónde ir o qué hacer. Después de todo este tiempo, aún me asombra que [este libro] salga acabado.»

Como complemento de la mención de Seth sobre los sentidos internos durante su último dictado, quiero recordar que hasta ahora ha revelado nueve de ellos, que se mencionan en el capítulo 19 del Material de Seth. Hay más en el tintero.



SESIÓN 625, I DE NOVIEMBRE DE I972 2I.O3 MIÉRCOLES
Extracto de Habla Seth III
A través de Jane Roberts

Pag. Anterior: Seth - La constante creación del cuerpo físico. II
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