lunes, 23 de enero de 2017

A+ - Satya ~ Modificar aquello que mi personalidad ha construido.

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Carl Jung:
 "Conocer tu propia oscuridad es el mejor método para lidiar con las tinieblas de otras personas".
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Satya ~ Modificar aquello que mi personalidad ha construido.




Pregunta:

¿Cómo puedo modificar aquello que mi personalidad ha construido?


Respuesta:

“Imagina de tener delante de ti una construcción.

Visualízate junto a Mí cogiendo los ladrillos de esta construcción, uno a uno, visualiza Mis manos que transforman con la Luz estos ladrillos, para crear luego una nueva construcción.

Es un trabajo que ya has iniciado, inconscientemente, con el Despertar, he aquí porque no lo debes temer.

Es un trabajo que se puede transformar en un juego, de esta manera no te requerirá ningún esfuerzo, no te creará sobrecargas.

Cuando hayas acabado la nueva construcción, dentro de ti todo habrá florecido, será reforzado, y Yo sellaré el todo.

Sólo lo llamo trabajo para que tú puedas sentirlo como un empeño importante, un empeño que requiere tu presencia, la conciencia de estar allí, la atención en hacer todo.

A medida que harás todo esto, sentirás sólo la ligereza de una libertad nueva, la ligereza que acompaña la expresión de la Esencia, y lo sentirás un bonito juego.

No te digo de tirar aquello que pertenece a la construcción de tu personalidad, porque serán los mismos ladrillos que crearán un algo indestructible, después de que juntos los habremos transformado con la Luz, envueltos con el Amor.

Esto ocurre siempre en el Camino hacia el Despertar.

He aquí porque es indispensable saber tomar en mano las mismas perlas también cuando están cubiertas por el barro, no sólo por el polvo. Sólo cogiéndolas en mano se pueden limpiar, pueden formar luego parte de los propios tesoros, pueden ser donadas.

Quien no tiene el valor de hundir las manos en el barro, de tomar en mano las perlas, incluso si están sumergidas por muchas cosas, no puede luego hacerlas brillar, ni hacer brillar los propios tesoros, por lo tanto tampoco donarlos.

Cada vez que harás este juego visualízate así, imagina que cada ladrillo se pone luminoso para construir una construcción luminosa.

Así sabrás hacer brillar tus perlas.

Y no temerás de tomarlas en mano, incluso si no son resplandecientes.

Es así que ocurre la gran transformación que, luego, es sellada, y nada ni nadie puede hacerte volver como antes.

Quien no quiere mirar la propia construcción, aceptarla como algo que se ha elegido, o quizás traído por aquello Antiguo, no puede alegrarse luego, porque todo debe ser transformado, y, aunque si existirán partes que dejar ir, existirá siempre algo que va sencillamente iluminado, que se convierte, por lo tanto, una riqueza que donar.

Con humildad sabrás mirar cada parte de ti, con la conciencia necesaria, con el Amor necesario, sabrás quitar los ladrillos con la felicidad de tener la capacidad de transformarlos.

Este trabajo no acaba nunca, porque, cuando se cree de haber limpiado el castillo de la propia personalidad, se descubren los cimientos.

Sin embargo, poco a poco, te vuelves cada vez más fuerte, más alegre, cada vez más rica, porque basta con haber transformado un ladrillo para tener ya algo en las manos que donar.

Como no te has dado cuenta de aquello que has ya quitado, transformado, porque envuelta por la Luz, por Mi Amor, tampoco ahora te será un esfuerzo transformar conscientemente todo, porque en ti hay mucha fuerza, y Yo te donaré Mi fuerza, porque en ti hay mucha Luz, que, junto con Mi Luz, todo transformará.”


Pregunta:

¿Puede la personalidad crear dificultades también en las relaciones?


Respuesta:

“Ciertamente sí.

La personalidad crea muchas dificultades en las relaciones.

Hasta que exista la personalidad, mucho es vivido con la mente, mucho es hecho por los propios deseos o necesidades, uno es empujado por los propios temores, difícilmente se aceptan las diversidades de los otros, no se deja a todos totalmente libres.

Cuando encuentras un ‘Corazón’, puedes ser atraída por una parte de su Esencia que puede despertar la misma parte que existe en ti, pero está cubierta por tu personalidad.

Presta mucha atención porque tú misma puedes manifestar esa Esencia, y puedes, con serenidad, ayudar a ese ‘Corazón’ a expresarla.

Pero no te alejes cuando encuentres un ‘Corazón’ que no te atrae, porque, quizás, puedes ayudarlo a extraer su Esencia luminosa, quizás él, por cuánto te hace sentir, puede ser una ayuda para superar muchas cosas, vencer en muchas cosas.

También allí, es necesaria la serenidad, la sencillez, el candor, la dulzura, el Amor.

Y permanece atenta, vigilante, porque puede ocurrir que encuentras un corazón que no puede ayudarte en nada, que no ha elegido de expresar su Esencia, ni siquiera con tu ayuda, y que puede ser un peligro, porque podría opacar tu Luz, despertar una parte de tu personalidad que ya has dejado ir.

A veces son las partes de la propia personalidad que atraen situaciones o personas que pueden ser peligrosas.

He aquí porque, cuando manifestarás sólo tu Esencia, tu camino será alegre y seguro, y vivirás serenamente todas las relaciones.”


Pregunta:

Temo de quitar estas partes de mi personalidad, porque siento como si me desnudase...


Respuesta:

“Recuerda que Nosotros, por cada uno que tiene el coraje de desvestirse para expresar quién es, creamos vestidos que protegen más que las armaduras, más que los escudos, y que donan Nuestra protección total.

No temas, no sentirás frío, nada ocurrirá que podrá herirte.

Cree intensamente en esto y superarás este temor.

Vive serenamente con la alegría de poder por fin expresar quién eres, y resplandecerás en tu Esencia, no temerás ningún juicio, descubrirás cuanto es bonito vestir sólo Nuestras ropas.

DónaMe tu temor y escucha tu corazón.

Sentirás que no hay nada que temer, porque dejar ir la personalidad es conquistar la libertad, es recoger tanto, permite de resplandecer totalmente, y trae alegría.”


Pregunta:

He reconocido mi personalidad, la he aceptado y estoy tratando de dejarla ir, pero siento que detrás existe una sutileza que está creándome confusión.


Respuesta:

“DónaMe ésta confusión y pídeMe de ayudarte.

Recuerda que quien está seguro que su corazón está colmado de tesoros, no desea los tesoros de los otros, ciertamente no mira la forma, los colores, el brillo de los tesoros de los otros y tiene sólo un deseo: ayudar los otros a descubrir sus tesoros.

He aquí porque descubrir los propios tesoros hace nacer el deseo de amar, de ayudar.

Piensa en esto, y está segura que Conmigo cerca descubrirás estas sutilizas, serenamente las aceptarás, las transformarás, en la alegría, con Amor.

Ésta es una etapa que requiere mucha atención, un corazón cándido, y estar desapegados de todo.

Si has llegado a ésta etapa, estás aún más preparada para dejar ir todos los viejos conocimientos y conquistas, porque ahora comprendes que no te sirven más, y que han tenido su tiempo.

Con ésta conciencia, puedes dejar más tiempo y espacio a tu Niño@ interior, para que ella pueda jugar y ayudar otros ‘Corazones’ para dejar espacio y tiempo a sus Niños interiores.

Y las magias ocurren justo cuando todo lo sutil ha sido transformado, y la Niña que existe en ti tiene todo el espacio para salir con toda su belleza, para donar toda su sabiduría.

Recuerda que es esta Niña que fascinará, que te guiará hacia tu meta, alegrándose, jugando.

Descubre estas sutilezas con entusiasmo, y las transformarás alegrándote, cantando, porque sentirás que estás conquistando la libertad.

He aquí que estos pasos serán ligeros, no requerirán ningún esfuerzo, y los darás sólo en la dulzura, en la ternura, en la alegría. Crecerá de esta manera aún más el entusiasmo por continuar tu camino.

Descubrir esas sutilezas, desarmarlas y transformarlas, completa la obra de transformación, de sanación, de iluminación.

Piensa al campesino que prepara la tierra para las semillas, para las flores: cuando inicia necesita de una pala, de herramientas afiladas, revuelve la tierra, si hay malezas las quita, si hay piedras las extrae.

Luego, cuando todo está dispuesto, con sus manos el terreno ha preparado, mete nuevamente sus manos en la tierra, pero esta vez solo para dar lugar a las semillas, para allanar la tierra, de modo que la flor crezca con facilidad.

Quien ha cavado, arado, quitado, ha llegado hasta aquí, dónde ahora tú estás, y volver a meter las manos en la tierra no tiene que hacer pensar, o hacer temer de tener que hacer el mismo esfuerzo, de tener que encontrar las mismas dificultades conocidas mientras se ha arado.

Ese tocar nuevamente la tierra será sólo dulce, creará sólo el placer que se siente en crear lugar para una flor, para que crezca fácilmente.

En esta etapa sirve mucha intuición, un sentir luminoso, limpio de otros sentimientos y sensaciones, y estar despegados de todo.”


Extraído del libro: Estoy a tu lado
Autora: Satya
Además de estos libros hemos publicado 22 pequenos-e-book:
http://www.suonidiluce.com/es/libros/libros/peque%C3%B1os-e-books/



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Pregunta:

¿Puede la personalidad opacar mi sentir?


Respuesta:

“Naturalmente sí.

No es fácil tener el sentir, el intuir, reales.

Ellos requieren un corazón libre de todo.

Sólo si la personalidad se ha dormido, se ha dejado ir, se puede sentir la realidad, vivir la propia Esencia.

La personalidad puede opacar mucho la realidad y lleva a hacer creer de haber intuido justo, mientras que se está bien lejos de la realidad.

Teniendo el corazón siempre cándido, dando espacio al Niño interior, simple, alegre, caminando con humildad, se llega al sentir puro, a la intuición real.”


Comentario

Querida Alma Luminosa, comprender que hay cosas que modificar, que iluminar, partes de la personalidad que dejar ir, podría inducirte a pensar que algo de ti no está bien.


No es absolutamente así, tú eres ya bellísima porque eres un Destello Divino. Simplemente los Ángeles nos ayudan a comprender qué hacer para resplandecer en toda nuestra belleza, manifestar y vivir totalmente nuestra Esencia luminosa.

A menudo ésta está cubierta por nuestra personalidad, reprimida por nuestro ego.

Todo Nosotros somos Almas por lo tanto Destellos Divinos, en cuanto partes de la Gran Luz.

Cómo Almas, tenemos nuestra Esencia individual, resplandeciente, con todos los tesoros que hemos recogido de vida en vida, preciosa por toda la sabiduría y los talentos adquiridos en los viajes realizados.

Encarnándose sobre este planeta, casi siempre nuestra Alma elige de hacer este viaje sin darnos enseguida la conciencia de quiénes somos, y los conocimientos que luego descubrimos con el Despertar. Esto sucede, para poder vivir lo que hemos elegido de vivir, para aprender nuevas lecciones, para hacer nuevas conquistas, entre tantos límites.

Con el Despertar descubrimos que en realidad no existen límites, reconocemos el gran potencial del Alma que nos permite ir más allá de estos límites, que nos ayuda a vivir como Almas Luminosas.

Esto que aparentemente puede parecer un obstáculo, una dificultad, se convierte en una oportunidad de crecimiento, una posibilidad de evolución.

Y el obstáculo principal, la dificultad más grande de superar, somos justamente nosotros mismos, con nuestra personalidad, nuestro ego, y con nuestro ‘yo’ que quiere imponerse en todas partes…

La personalidad está conformada por el conjunto de nociones que hemos adquirido del mundo y en el mundo, desde el nacimiento, a menudo lejos de los conocimientos del Alma.

Comprende modos de comportamiento aprendidos en los años, técnicas de defensa, de protección, creadas sobre todo después de que hemos vivido traumas, conocido sufrimientos.

Con ellas creemos de evitar otros sufrimientos, de protegernos de todo, de todos, mientras, en realidad, impedimos a nuestro Niño interior de expresarse y de vivir espontáneamente, en la simplicidad, en libertad.

La personalidad crea artimañas, los llamados ‘juegos’, que usamos para tener determinadas personas cerca nuestro, para obtener lo que queremos, para crear ventajas.

También estos ‘juegos’, en realidad, impiden a nuestro Niño interior de vivir libres, de jugar, de ser alegres.

Sabemos muy bien lo fácil que es manipular y dejarse manipular con estas ‘artimañas –juegos’.

En realidad, encadenamos y nos dejamos encadenar, por la posesividad, por las necesidades, por el miedo a quedar solos, por el temor a perder lo que tenemos, por no recibir todo lo que los otros nos podrían dar.

Muchos comportamientos nuestros están influenciados por las reacciones que tenemos hacia el ambiente en el que vivimos, las dificultades que encontramos.

La personalidad es el conjunto de muchos ‘ladrillos’ con los que hemos construido, y seguimos construyendo, cosas, situaciones, que creemos seguridades para el presente, garantías para el futuro.

Sólo después de que las hemos dejado, comprendemos totalmente cuánto pueden ser prisiones.

Mucho de todo esto nos es enseñado, mucho lo aprendemos con lo que vivimos.

Mucho nos viene impuesto por la sociedad directamente o indirectamente, con ejemplos de vidas confortables, de líderes de éxito en los diferentes sectores económicos, políticos, científicos, de espectáculo, religiosos, etcétera.

Nuestra mente nos hace de esta manera perseguir continuamente aquello que creemos necesario, indispensable, mientras que a menudo en realidad no lo es. La mente nos empuja a imitar modelos de vida y estos líderes, mientras nuestra Alma nos empuja a expresar nuestra Esencia, y a vivir como creemos correcto para nosotros.

Ésta es la mente limitada, condicionada por todo lo que ha aprendido, por todo lo que le ha sido inculcado, no ciertamente la mente entendida como capacidad de comprender, de descubrir, de intuir.

He aquí porque los Ángeles nos enseñan a aprender con el corazón, a sentir más que a entender, a alejar esta mente limitada para dar espacio al corazón, a la sabiduría del Alma.

Por experiencia directa e indirecta, he conocido muchas ‘corazas’ que nos metemos para defendernos, ‘ropas’ que vestimos para escondernos y cuánto a menudo intentamos esconder algo de nosotros detrás de los ‘velos’.

Nos damos cuenta de todo esto, sólo a medida que los quitamos.

Así descubrimos cuánto todo esto, en lugar de refugiarnos, impide a los rayos del sol calentar nuestro corazón, en lugar de protegernos, nos impide recibir, donar.

Realmente somos constructores de ‘muros’, a veces también usamos el acero… Creemos que estas son seguridades inquebrantables, mientras que en realidad son prisiones que nos impiden caminar libres, que impiden a los otros de acercarse, de caminar junto a nosotros.

Durante el Camino del crecimiento, puede existir también el riesgo de reemplazar el ‘yo’ de nuestra personalidad por el ‘yo’ espiritual.

Ello puede llevarnos a sentirnos superiores a los otros por los conocimientos que hemos aprendido, puede hacernos sentir más evolucionados, puede hacernos creer de ser solo enseñantes y no más alumnos. Este ‘yo’ es mucho más peligroso de aquel que hemos dejado.

Aun me sorprendo cuando me ocurre de ver hechos o situaciones que confirman cuan fuerte es la personalidad.

Pareciera desaparecer, en cambio siempre está al acecho, lista para salir cuando menos lo esperamos, cuando estamos seguros de la haberla dejado ir.

Más caminamos en la Luz, más es necesario estar atentos, vigilantes, a nuestra personalidad, a nuestro ego, y aún más a nuestra mente, porque también ella se vuelve más hábil y crea modos sutiles para imponerse.

Existe además el riesgo de servirse de los conocimientos del Camino del crecimiento para entrar en el interior de las personas que todavía no lo conocen, para aparecer lo que no se es, para circuir, para conseguir lo que se quiere.

Aquí nuestra responsabilidad es total, porque es abusar conscientemente de los conocimientos del Alma.

Pero si damos espacio a nuestro Niño interior, caminamos con humildad, ayudamos con sencillez y Amor, ningún riesgo existirá, porque los Niños son cándidos, simples, espontáneos, no escuchan la mente, dan espacio al corazón, y viven todo jugando.

No existirán riesgos si damos la mano a nuestros Ángeles y a Ellos les pedimos de ayudarnos a comprender cuándo y dónde damos espacio a la personalidad, al ego, al ‘yo’.

No existirán riesgos si tenemos el corazón cándido, abierto al Amor, si dejamos libre nuestra Alma, si estamos dispuestos a todos los cambios necesarios para seguirla.

Si hacemos esto, nuestra personalidad no tendrá modo de volver, y nuestra Esencia florecerá, resplandecerá, emanará todo su perfume.

Así caminaremos serenos, viviremos en alegría, en paz.


Extraído del libro: Estoy a tu lado
Autora: Satya
Además de estos libros hemos publicado 22 pequenos-e-book:
http://www.suonidiluce.com/es/libros/libros/peque%C3%B1os-e-books/





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