domingo, 18 de diciembre de 2016

Seth ~ Sin dudas, vosotros dos están de acuerdo...


* * *
Sígueme en .:
↓↓↓
GooGle+
* **
* * *
Carl Jung:
 "Conocer tu propia oscuridad es el mejor método para lidiar con las tinieblas de otras personas".
* * *
Carl Jung:
* * *
*      *      *
toroide
*          *          *
*              *              *
Translate/traducir/ Vertaal
Terjemahan/μεταφράζω / übersetzen 
переводити/Traduire/ переводить
 ترجم / לתרגם   翻訳する 
*               *               *
*     *     *
*          *          *
Compartiendo:
* * *
 * * *



Seth ~ Sin dudas, vosotros dos están de acuerdo...





SESIÓN DE UNA CLASE DE PERCEPCIÓN EXTRASENSORIAL: MARTES 23 DE JUNIO DE I97O

(Cuando se grabó esta sesión estaban presentes unos dieciséis miembros de la clase de percepción extrasensorial de Jane. En ella, que aquí esta algo abreviada, Seth habla sobre la organización de nuestra realidad presente, entre otras cosas. Véase en la sesión 537 del capítulo nueve del primer tomo, el material sobre la organización después de la muerte.)

Bien. Si queréis organización la vais a tener, en cualquier momento. Vosotros estructuráis vuestra propia existencia, y escogéis aquellas realidades que tienen exactamente la organización que necesitáis en un momento dado.

En esta realidad, destacáis todas la semejanzas que os mantienen juntos, conformáis un patrón con ellas y hacéis caso omiso de todas las desemejanzas. Partiendo de un amplio campo de percepción, escogéis enfocar vuestra atención sobre ciertas áreas específicas y pasar por alto todas las demás, y así hay un acuerdo perfecto entre vosotros en lo que concierne a esta pequeña área. Esa amplitud que no percibís no os preocupa en absoluto, y no hacéis preguntas sobre ella. Y, sin embargo, existe.

Ya he dicho esto antes: si fuerais capaces de enfocar vuestra atención en las desemejanzas, simplemente en aquellas que podéis percibir, pero que no lo hacéis, os sorprenderíais de que la humanidad puede dar forma a la idea de una realidad organizada. (Jane, como Seth, miró al sofá donde estaban sentados Mary y Art.) Estoy mirando ahora entre vosotros dos. Cuando los otros miran a nuestros amigos que están aquí en el elegante sofá azul, ven una imagen de verdadera organización. Hay un individuo ahí (señalando), un individuo allí y un espacio entre ellos. La imagen está igualada. Se ve como algo perfecto y organizado.
Sin embargo, el espacio que está entre nuestros dos amigos no está vacío. Vosotros creéis que lo está porque no percibís lo que hay en él. La imagen parece estar muy organizada; no obstante, tan pronto como os dais cuenta de que no está completa, debéis comenzar a hacer nuevas preguntas, y la vieja idea de la organización perfecta se desvanece.

Como sabéis, no percibís los átomos y las moléculas que giran por la habitación, ni tampoco los que llenan el espacio entre nuestros dos amigos, ni las fuerzas -el campo de fuerza- que existen. El sofá sirve para unirlos pues están sentados en él. ¿Y sobre qué están sentados? Sobre un vacío que percibís como solidez.

Bien, sin vuestros particulares sentidos físicos no percibiríais el sofá como algo sólido. Una conciencia que tenga unos mecanismos perceptivos distintos de los vuestros sería inconsciente de vuestro famoso sofá azul. "Vosotros" hacéis la organización. "Vuestros" pensamientos perciben una organización. Sois vosotros los que validáis la organización y, desde luego, los que la creáis.

(Pregunta de un miembro de la clase: «¿ Todos creamos la misma organización y vemos el mismo sofá?»)

(A Mary y Art:) Sin duda vosotros dos estáis de acuerdo de manera general en que estáis sentados sobre un sofá, pero los dos no percibís el mismo sofá: sólo percibís vuestra propia versión de la idea. No podéis ver las de los otros. Transponéis vuestras ideas telepáticamente según lo que sabéis sobre los pensamientos de la otra persona, y así estáis de acuerdo en que el sofá está ahí. Bien, es verdad que dentro de vuestro sistema físico -pues ya sé que ésta será la siguiente cuestión- podéis medir vuestro sofá. En cualquier momento alguien puede conseguir una regla y medirlo, y luego decir que el sofá tiene tal largo. ¿Cómo puedo decir yo entonces que no es un sofá?

Sin embargo, dentro de vuestro sistema físico los propios instrumentos están distorsionados, y no cabe duda de que coinciden con lo que miden. No hay ninguna razón para que no sea así, ya que todos estáis de acuerdo telepáticamente en el emplazamiento de los objetos y en sus dimensiones.

Bien, vosotros usáis los átomos y las moléculas de un modo extraño: transponéis en ellos vuestras ideas, los percibís de cierta manera. No os estoy culpando. Yo lo he hecho también en mi tiempo, y hay una buena razón para ello. Pero el hecho es que la materia física sólo es sólida cuando se cree que lo es, y que esa organización se transpone desde dentro sobre lo de afuera. No se transpone desde fuera sobre vosotros. Vosotros conformáis la realidad que conocéis, y, a pesar de que la mesa mantiene vuestros brazos y podéis apoyaros en ella y escribir, insisto en que la mesa no es sólida.

Esto carece de importancia siempre que vosotros podáis escribir sobre ella. Carece de importancia siempre que podáis sentaros en vuestro sofá azul. Pero, cuando abandonáis vuestro sistema físico y vuestra percepción física deja de ser la norma, tenéis que aprender nuevas creencias fundamentales.

Las creencias fundamentales son aquellas leyes en las que todos os ponéis de acuerdo en cualquier sistema de realidad. Así, por ejemplo, estáis de acuerdo sobre qué objetos son físicos, y poco importa que lo sean o no, siempre que os pongáis de acuerdo en ello. Vuestra conciencia pertenece a un cuerpo, y creéis que no podríais estar muertos y que vuestra conciencia estuviera fuera de vuestro cuerpo, ¡Eso es tabú! Bien, el hecho es que vuestra conciencia no está aprisionada dentro de vuestro cuerpo; pero, mientras creáis que sí lo está, repito, no podréis estar muertos y fuera de él. Y, cuando verdaderamente os "veáis" muertos fuera de él, os aseguro que os vais a sorprender.

Hay otras creencias fundamentales que tomáis como base de la realidad. Y, en otros niveles de la realidad, hay otras creencias fundamentales. Estas son las supuestas leyes por las que gobernáis vuestra experiencia. Nuestros tomadores de notas lo están haciendo muy bien, teniendo en cuenta que el papel no es sólido ni tampoco lo son sus bolígrafos. ¡Es sorprendente lo que se puede hacer sin nada!

(Descanso y charla.)

Vosotros sois verdaderas personalidades multidimensionales, como ya he dicho antes, y en cierto punto de vuestro desarrollo os haréis más y más conscientes de la verdadera naturaleza de vuestra identidad. Hay, por ejemplo, una parte vuestra que es muy consciente de las pulsaciones sobre las que habéis estado hablando ahora mismo, y que es consciente de la naturaleza casi pulsátil de la memoria. Cuando la pulsación es en esta realidad física, vosotros, tal como os conocéis, tenéis memoria de su existencia. Cuando la pulsación ocurre en otra dimensión, hay memoria de esa existencia. Bien, hay una parte de vuestra identidad total que tiene memoria de ambas. La estructura de la personalidad total habita en muchas dimensiones y lo hace simultáneamente.

Vosotros estáis en pañales en los conceptos de la psicología. Sencillamente, no os dais cuenta de lo que sois ahora; y, como ya he dicho anteriormente, cuando me preguntáis sobre la vida después de la muerte, automáticamente transponéis -si me lo permitís- esta falta de conocimiento al siguiente campo de la realidad. Por eso muchas veces me es imposible contestar a vuestras preguntas. Estáis aprendiendo a conoceros a vosotros mismos y, al paso que vais, vais a necesitar algún tiempo.

Cuando entendáis correctamente cómo utilizar el tiempo psicológico, podréis hasta cierto punto aprender a alterar la naturaleza y enfoque de vuestra conciencia. Podréis dirigirla en muchas direcciones y enfocarla de otro modo, lejos de la realidad física. Esto no quiere decir que os vayáis a quedar varados allí. Quiere decir que vais a empezar a explorar la realidad de vosotros mismos, y la de esas otras dimensiones en las que tenéis vuestra existencia.

Sin embargo, debéis estar dispuestos a admitir que hay otras dimensiones en las que existís. También debéis tener fe en vuestro ser físico, fe en que estará aquí cuando volváis, y yo os aseguro que lo estará. No hay "otra manera", repito, no hay otra manera de conseguir información de primera mano sobre las otras realidades excepto a través de la exploración y la manipulación de vuestra conciencia.

Bien, cuando os hablo pocas veces utilizo palabras como «amor». Tampoco os digo que Dios os estará esperando al otro lado de una puerta dorada. No os tranquilizo diciéndoos que, cuando estéis muertos, Dios os estará esperando con toda su mayestática misericordia, y que ahí termina vuestra responsabilidad. Y, como dije la noche pasada en mi último capítulo, no ofrezco esperanza a los perezosos, pues ellos no van a encontrar el descanso eterno.

No obstante, viajando a vuestro interior descubriréis la unidad de vuestra conciencia con otras conciencias. Descubriréis el amor multidimensional y la energía que da conciencia a todas las cosas. Esto no va a llevaros a querer descansar sobre un proverbial pecho bendito. Al contrario, os inspirará para echar una buena mano al trabajo de la creación; y os aseguro que conoceréis esa sensación de la presencia divina, y la sentiréis porque la percibiréis detrás del baile de las moléculas, en vosotros mismos y en vuestros vecinos. Lo que muchos quieren es un Dios que camine calle abajo y diga: «Feliz domingo, yo soy el que soy, sígueme.» Pero Dios está ingeniosamente escondido en sus creaciones, de manera que es lo que ellas son y ellas son lo que El es; y, al conocerlas a ellas, lo conocéis a Él.

(Descanso y charla.)

Bien. Existen muchas palabras para el tiempo psicológico, y no me refiero solamente a mi método de meditación: me refiero a la actividad subjetiva de vuestra parte, y a la exploración. ¿Lo entendéis? ¡Me alegro!

En realidad, en este momento estáis con Dios. Sois vosotros los que no os dais cuenta. Habéis creído muchos cuentos, aunque simbólicamente eran muy importantes. Como ya hemos dicho, tienen su función en vuestra vida y en vuestro desarrollo, pero llega un momento en que deben dejarse atrás, y sin ellos podéis sentiros desamparados durante un tiempo.

(Pregunta: «¿Necesitamos entonces esas creencias como parte de nuestro desarrollo, aunque más adelante debamos desecharlas?»)

Sí, pese a que luego aparece alguien como yo y os quita esas cómodas protecciones, ya que después de un tiempo obstaculizan vuestro desarrollo, aunque antes os hubieran ayudado a crecer. Sin embargo, el hecho permanece: no tenéis que morir para conocer a Dios. Todo Lo Que Es existe ahora, y vosotros sois parte de Todo Lo Que Es ahora. Como os he dicho con frecuencia, sois un espíritu ahora. Las sendas del desarrollo están abiertas "ahora". Podéis salir ahora a explorar entornos que no son físicos, si así lo queréis, ¡pero no veo a un montón de estudiantes precipitándose hacia esa puerta invisible!

Ahora voy a cerrar la sesión, pero me gustaría que todos leáis cuidadosamente una copia de lo que he dicho. Y de vez en cuando, cuando no tengáis nada que hacer -o nada mejor que hacer- intentadlo, intentad sentir ese lapso de la pulsación de vuestra conciencia. ¡Tratad de salvar esa brecha!

Os deseo a todos una buena noche. (11.25.)



Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts





Pag. Anterior: Seth - El conocimiento que necesitáis está disponible para vosotros
http://www.trabajadoresdelaluz.com.ar/index.php?ndx=3944

Pag. Siguiente: Seth - La verdadera espiritualidad tiene que ver con la alegría.
http://www.trabajadoresdelaluz.com.ar/index.php?ndx=3946



* *
* * *

No hay comentarios.:

Publicar un comentario