lunes, 11 de julio de 2016

Seth ~ Los distintos estados de la conciencia...

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Seth ~ Los distintos estados de la conciencia... I





LOS DISTINTOS ESTADOS DE LA CONCIENCIA, EL SIMBOLISMO Y EL ENFOQUE MÚLTIPLE

El próximo capítulo se llamará: «Los distintos estados de la conciencia, el simbolismo y el enfoque múltiple.»

Dentro de vuestra personalidad convergen todas las facetas de vuestra conciencia, seáis o no conscientes de ello. (Larga pausa; el ritmo seguía siendo lento en ese momento.) Es evidente que la conciencia puede enfocarse en muchas direcciones, tanto hacia el interior como hacia el exterior. Vosotros sois conscientes de las fluctuaciones de vuestra conciencia normal, y, si le dedicaseis una atención más profunda, estaría bastante claro para vosotros. Vosotros expandís o estrecháis constantemente el alcance de vuestra atención. A veces os enfocáis en un objeto excluyendo todo lo demás, de manera que, literalmente, no sois conscientes de la habitación en la que estáis. Puede que estéis tan «conscientes» de un acontecimiento que habéis recordado y reaccionéis ante él con tanta fuerza, que permanezcáis relativamente inconscientes de los acontecimientos presentes. Tales fluctuaciones os parecen normales y no os molestan. Cuando estáis absortos en un libro y momentáneamente inconscientes de vuestro entorno inmediato, no sentís miedo de que éste se haya ido cuando volváis a poner vuestra atención en él. Tampoco os preocupáis por el seguro retorno al momento presente cuando estáis soñando despiertos. Hasta cierto punto, todos éstos son pequeños ejemplos de la movilidad de vuestra conciencia, y de la facilidad con que puede usarse. En cierta manera, los símbolos se pueden considerar como ejemplos del modo en que percibís en los distintos niveles de conciencia. Sus cambiantes disfraces pueden usarse como señales indicadoras. El fuego, por ejemplo, es un símbolo de un hecho físico, así que un fuego verdadero os está diciendo claramente que estáis percibiendo la realidad con vuestra conciencia sintonizada en lo físico. (21.33.) Una imagen mental de un fuego os dice automáticamente que está implicada otra clase de conciencia. Cuando se ve un fuego mental que tiene calor, pero no quema de manera destructiva, obviamente significa algo distinto. Todo símbolo es un intento de expresar sentimientos, unos sentimientos que nunca se pueden expresar adecuadamente a través del lenguaje.

Los símbolos representan la infinita variedad de sentimientos, y en los distintos estados de conciencia aparecerán en condiciones diferentes, pero siempre os van a acompañar. No obstante, hay algunas excepciones en las que están implicados un conocimiento o un sentimiento tan puros que estos símbolos no son necesarios. Estos estados de la conciencia son infrecuentes, y muy pocas veces se traducen al lenguaje de la conciencia normal. Tomemos un sentimiento concreto y veamos la manera en que se puede expresar en los distintos niveles de conciencia. (Pausa.) Empecemos por un sentimiento de alegría. En la conciencia normal, el entorno inmediato se percibirá de una manera completamente distinta de lo que se percibía en el caso de que la persona estuviese, digamos, en estado de depresión. El sentimiento de alegría cambia los objetos en sí mismos, ya que el que los percibe los ve bajo una luz mucho más brillante. Está creando los objetos de una manera mucho más vivida y con una mayor claridad. El entorno parece resaltar su alegría en un efecto de retroalimentación.

(21.41.) Sin embargo, lo que está viendo es físico todavía, son objetos del mundo material. Supongamos ahora que em-pieza a soñar despierto y cae en un ensueño. A su mente interna acuden imágenes o símbolos de objetos materiales, personas o acontecimientos pertenecientes a imaginaciones quizá del pasado y también del presente y del futuro, en las que ahora la alegría se expresa con más libertad mental, pero con símbolos. La alegría, por así decirlo, se ensancha hacia el futuro, envía su luz al pasado y puede cubrir áreas de expansión mayores de las que podrían mostrarse en ese momento en el mundo físico. Imaginemos ahora que nuestro individuo cae desde su estado de ensueño en un trance, o bien en un sueño profundo. (Larga pausa.) Podría ver imágenes de alegría o de euforia enormemente simbólicas para él. Puede que haya poca conexión lógica entre ellas, pero intuitivamente las conexiones son claras. Ahora profundiza en sus experiencias mentales mucho más pronunciadamente que en el estado de ensueño, y puede tener una serie de sueños en los que es capaz de expresar su alegría y compartirla con otros.

Sin embargo, aún continúa tratando con símbolos orientados físicamente. Bien, como estamos hablando de un caso concreto, vamos a seguirlo aún más lejos. Nuestro hombre puede formar imágenes oníricas de personas y ciudades de naturaleza muy alegre, y traducir la emoción en sí misma a aquellos símbolos adecuados para él. La euforia puede traducirse a imágenes de animales jugando, de personas volando, o de animales o paisajes de gran belleza. Las conexiones lógicas, repito, no existen, pero todo el episodio estará conectado con esta emoción. (21.51.) El cuerpo físico se beneficia enormemente todo el tiempo, porque el sentimiento benéfico lo renueva y restaura automáticamente su capacidad de recuperación. Los sentimientos de alegría podrían conducirlo ahora a ver imágenes de Cristo, de Buda o de los profetas. Estos símbolos son las escenas cambiantes características de la conciencia en sus distintos estados. Las experiencias deben considerarse como creaciones, como actos creativos innatos a la conciencia en sus distintos estados. Más allá de esto hay estados en los que los símbolos empiezan a desvanecerse, y se vuelven más indefinidos y distantes. Aquí se entra en regiones de la conciencia en las que los símbolos se hacen cada vez menos necesarios, y verdaderamente ésta es un área poco poblada. Las representaciones se hacen intermitentes y finalmente desaparecen. La conciencia está cada vez menos orientada hacia lo físico. En este estado de conciencia el alma se encuentra sola ante sus propios sentimientos, desprovista de simbolismos y representaciones, y empieza a percibir la gigantesca realidad de su propio conocimiento. Está sintiendo la experiencia directa. En el caso de nuestro ejemplo, todos los símbolos y las imágenes mentales sobre la alegría desaparecen. Habían surgido de ella, pero se desprenden de ella, pues no son la experiencia original: sólo son subproductos. Entonces el alma comienza a explorar la realidad de su alegría de una manera casi imposible de explicar, y, al hacerlo, aprende métodos de percepción, de expresión y de realización que anteriormente hubieran sido totalmente incomprensibles para ella.

(22.01. El trance de Jane había sido muy bueno. Le dije que pensaba que el material de la sesión era excelente.) (En el descanso cada uno de nosotros formuló una pregunta. Yo quería, estar seguro de que el material que habíamos recibido hasta el momento sobre Los que hablan trataba adecuadamente de los métodos que les permiten comunicarse con otros, tanto en el estado de vigilia como en el de sueño. Quería saber más sobre el entrenamiento de Los que hablan, sobre quién lo dirigía, y sobre sus intuiciones y sus experiencias en los sueños.) (La pregunta de Jane la había provocado el material de la sesión 560 del capítulo tres: quería saber el nombre de la tercera personalidad que conforma las tres partes de la entidad de Cristo, según postulaba Seth. [En el capítulo siete del libro de Jane, El material de Seth, Seth dio como miembros de esta entidad a Cristo, por supuesto, y a Juan Bautista.] Le dije en aquel momento a Jane que pensaba que Seth tenía intención de tratar esta cuestión con mucha más profundidad, más adelante en este libro.)

(Continuamos a un ritmo más rápido a las 22.19.) Bien. Los objetos físicos son vuestros símbolos más evidentes, y precisamente por esa razón no os dais cuenta en absoluto de que lo son. La conciencia trabaja con distintas clases de símbolos en los diferentes niveles. Los símbolos son un método de expresar la realidad interna. Cuando el alma trabaja en una dirección y usa su conciencia, expresa su realidad interna a través de la mayor cantidad posible de símbolos, recurriendo a un simbolismo vivo y cambiante. Cada símbolo es, en la medida de su propio alcance, consciente e individual. Al hacer esto, el alma crea continuamente nuevas variedades de realidades internas para ser exploradas. Cuando trabaja en la dirección opuesta, por así decirlo, el alma se desprende de todos los símbolos, de todas las representaciones, y, usando su conciencia de manera diferente, aprende a investigar su propia experiencia directa. Sin símbolos que se interpongan entre ella y la experiencia, se perfecciona a sí misma en un tipo de realización valiosa que vosotros en el presente sólo podéis entender simbólicamente.

Bien, estos esfuerzos se realizan cuando estáis dormidos y cuando estáis despiertos. No obstante, una vez que sois conscientes de estas actividades, os es posible sorprenderos a vosotros mismos en los distintos estados de conciencia, e incluso a veces seguir vuestro propio progreso, especialmente en los estados de sueño. En este punto, vuestro cuerpo es vuestro símbolo más personal y, repito, el más evidente. (22.23.) Vosotros utilizaréis el concepto de un cuerpo en casi todos los estados de conciencia. Cuando salís de vuestro cuerpo físico en una experiencia de viaje astral, realmente salís en un cuerpo que es ligeramente menos físico. Éste a su vez se descarta «más tarde» por otro aún menos físico, pero la idea de la forma es un símbolo tan importante, que vosotros lo habéis utilizado a lo largo de toda vuestra literatura religiosa y de las historias del más allá. En un punto dado, él se desvanecerá también con los otros símbolos. Bien, hubo un tiempo -hablando en vuestros términos-, anterior a la fabricación de los símbolos; un tiempo tan separado de vuestra idea de la realidad, que sólo en las áreas más protegidas del sueño podría volveros algún recuerdo de él.

A vosotros os parece que sin los símbolos sería como un no existir, lo cual es una deducción bastante natural teniendo en cuenta cuán orientados estáis hacia los símbolos.

(El ritmo de Jane había sido rápido desde el descanso, y continuó de esa manera.) Esos estados de conciencia que ocurren después de la muerte tratan todos ellos con símbolos, aunque hay más libertad en su uso y más comprensión de su significado. En los estados de conciencia más altos, en cambio, los símbolos ya no son necesarios, y la creatividad tiene lugar sin hacer en absoluto uso de ellos. Es evidente que ahora no podéis conocer ese estado de conciencia, pero podéis estar al tanto de cómo aparecen los símbolos ante vosotros, tanto en la vida de vigilia como en el estado de sueño, y aprender a conectarlos con los sentimientos que representan. Aprenderéis que ciertos símbolos aparecen personalmente ante vosotros en los distintos estados de la conciencia, y ellos os pueden servir como punto de referencia en vuestras exploraciones. Cuando Ruburt está a punto de salir de su cuerpo desde el estado de sueño, por ejemplo, con frecuencia se encontrará a sí mismo en una casa o en un apartamento desconocidos que le ofrecen la oportunidad de hacer esa exploración. Aunque las casas y los apartamentos son siempre distintos, el símbolo es siempre una señal de que ha alcanzado un punto de conciencia particular, y de que está listo para entrar a otro estado de conciencia. Cada uno de vosotros tiene ciertos símbolos particulares que le sirven para el mismo propósito. Pero, a no ser que hagáis un esfuerzo de autoexploración, estas señales simbólicas no tendrán ningún sentido consciente. (22.36.) Algunos de estos símbolos permanecen con vosotros toda la vida. En períodos de grandes cambios algunos pueden también alterar su carácter, y esa transformación de unos símbolos inconscientemente familiares acarrea cierto sentido de desorientación. Lo mismo ocurre con vuestra vida física. Un perro puede representar para vosotros el símbolo de la alegría natural, por ejemplo, o de la libertad. Si hubieseis sido testigos de un accidente en el que un perro resultase muerto, el perro significaría algo completamente distinto para vosotros. Esto es obvio, por supuesto, pero el mismo tipo de cambio de símbolos puede ocurrir en los sueños. Podría ocurrir que el accidente del perro fuese la experiencia de un sueño, que a su vez cambiara vuestro sentimiento simbólico consciente hacia los perros en estado de vigilia. Una persona puede simbolizar el miedo por medio de un demonio, o como un animal hostil, e incluso como un objeto inofensivo ordinario muy simple; pero, si sabéis lo que significan vuestros propios símbolos, podéis utilizar ese conocimiento no sólo para interpretar vuestros sueños, sino también como señales indicadoras del estado de conciencia en el que ocurren normalmente. Por tanto, estos símbolos cambiarán en los distintos estados de conciencia. La secuencia lógica no está presente, pero la creació "intuitiva" cambiará los símbolos de la misma manera en que un artista puede cambiar sus colores. Podéis tomar vuestro descanso.

(22.44. Continuamos al mismo ritmo rápido a las 22.58.)
Todos estos símbolos representan las realidades internas y, si los modificáis, modificáis también las realidades internas.

Cualquier movimiento exterior que hagáis queda hecho en el entorno interior, y en todos los entornos interiores con los que os relacionáis. Los símbolos son partículas psíquicas sumamente cargadas, y esto incluye los objetos físicos que tienen fuertes características de atracción y expansión y que representan las comprensiones internas y las realidades que no han sido percibidas a través del conocimiento directo. (Por conocimiento directo me refiero aquí a la cognición y la comprensión instantáneas, sin el uso del simbolismo.) Además, los símbolos aparecerán de manera diferente en los distintos estados de conciencia; algunos buscan tener estabilidad y permanencia como vuestros objetos físicos, y siguen los principios o las creencias fundamentales de la realidad corpórea, y otros cambian mucho más rápidamente, al igual que en el estado de sueño, y son los indicadores más inmediatos y sensibles de los sentimientos. Algunos estados de conciencia parecen tener entornos propios en los que aparecen estos símbolos, al igual que los objetos aparecen en el entorno físico.

De igual manera, hay objetos mentales inestables que aparecen en ciertos niveles del entorno de los sueños. En ambos casos, los símbolos siguen ciertas reglas. Como he mencionado anteriormente, el universo de los sueños es tan «objetivo» como el universo corpóreo. Los objetos y los símbolos que lo componen son representaciones tan fieles de la vida de los sueños, como los objetos físicos lo son de la vida de vigilia. Por tanto, la naturaleza del símbolo puede servir como indicación no sólo de vuestro entorno, sino del estado de conciencia en que estáis en él. Dentro del contexto de un sueño corriente, los objetos os parecen lo suficientemente permanentes. Lo dais por sentado. Estáis todavía orientados hacia lo físico. Estáis proyectando el simbolismo de vuestro tiempo de vigilia en las imágenes de los sueños. (23.10.) Sin embargo, en otros estados de conciencia de los sueños podría suceder que una casa desapareciera repentinamente, o que un edificio moderno tomara el lugar de una choza, o que un niño se convirtiera en un tulipán. Es evidente que los símbolos se comportan entonces de diferente manera. En este entorno, la permanencia no es una creencia fundamental.

La secuencia lógica no tiene aplicación. Unos símbolos que se comportan de esta manera pueden ser para vosotros pruebas de que en ese momento estáis en otro estado de conciencia, y en un entorno interior totalmente diferente. La expresión de los sentimientos y de la experiencia no está limitada al marco rígido de unos objetos fijados en momentos consecutivos. Los sentimientos se transforman y se expresan automáticamente de una manera nueva, móvil e inmediata. En cierta manera la sintonización de la conciencia es más rápida. La realización no tiene necesidad de esperar horas o minutos. La experiencia está libre del contexto del tiempo. En este reino de la conciencia se podría escribir todo un libro, o examinar en profundidad el plan de vida de una persona. Vuestro tiempo presente es una de las muchas dimensiones que ayudan a formar este estado de conciencia en particular. Por consiguiente, vuestro pasado, vuestro presente y vuestro futuro existen dentro de él, pero sólo como partes de ese entorno interior. Vosotros deberéis aprender el modo de moveros en ellos, pues los estados de conciencia y sus entornos se extienden a su manera, al igual que vuestro mundo se extiende, digamos, en el espacio. Sin embargo, no es difícil ser consciente de uno mismo en ese estado si os hacéis las sugerencias apropiadas antes de dormir. (Pausa.) Fin del dictado. Hemos tenido un buen comienzo... (-Creo que es muy bueno, muy sugerente.) Si no tenéis ninguna pregunta, terminaré la sesión. (—¿ Qué hay de mi pregunta sobre Los que hablan?) Creo que ya la he contestado. (-¿Y la información sobre la tercera personalidad de Cristo?) Ya os la daré. (Medio riéndose:) Y, si tenéis puntos que comentar conmigo, sois libres para hacerlo. (En voz más alta y con más énfasis.) Mis mejores deseos, y siento que no asistieras a nuestra impresionante clase [de percepción extrasensorial] de anoche.

(—Yo también lo siento, Seth, pero ya sabes que estaba ocupado. Gracias y buenas noches.) (23.24. De nuevo el ritmo había sido rápido. Mi mano estaba resentida.)


Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts





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Seth ~ Los distintos estados de la conciencia... II





LOS DISTINTOS ESTADOS DE LA CONCIENCIA, EL SIMBOLISMO Y EL ENFOQUE MÚLTIPLE

SESIÓN 572, 8 DE MARZO DE 1971 21.40 LUNES

(La sesión empezó tarde porque esa noche después de cenar fuimos a la oficina de impuestos. Sin embargo, Jane disfrutó por el hecho de haber salido de casa y del contacto con otras personas. Empezó la sesión con buen ritmo.) Buenas noches. (-Buenas noches, Seth.) Bien. Continuaremos con el dictado, y más tarde hablaré un poco contigo. Hasta cierto punto esta transmutación de los símbolos se puede ver también en los distintos estados de la conciencia de vigilia. Cuando estáis descansando, despiertos con los ojos cerrados, a menudo aparecen caras e imágenes en vuestro ojo interno. Algunas son materializaciones de tipo físico: imágenes de árboles, casas o gente; otras son simplemente formas que cambian rápidamente y parecen brotar una tras otra. Por regla genera, incluso las imágenes reconocibles son reemplazadas rápidamente por otras, en un caleidoscopio de formas constantemente cambiantes. A vosotros puede pareceros que no hay lógica en estas imágenes internas, y ciertamente no hay conexión entre ellas y lo que estabais pensando un momento antes.

Hasta cierto punto, parecen desconectadas de vosotros y de vuestro hacer. Sin embargo, a menudo representan las características que muestra la conciencia cuando de alguna manera está desconectada de los estímulos físicos.

La forma de los símbolos cambia a medida que cambian los estados de conciencia. (Pausa a las 21.48.) Las imágenes que veis en estas circunstancias representan a los pensamientos y los sentimientos que experimentasteis justo antes de cerrar los ojos, o aquellos que eran importantes en vuestra mente un poco antes. En el momento en que vuestros ojos están cerrados, vuestros pensamientos y sentimientos se expresan a través de este simbolismo. Como las imágenes no parecen tener conexión lógica con estos pensamientos y sentimientos, no los reconocéis como propios, ni tampoco podéis relacionarlos con lo que ellos representan. Voy a explicar esto de una manera sencilla. (Pausa.) Vosotros tenéis mayor libertad para expresar vuestros sentimientos con la imaginación que para hacerlo en la práctica. Algún miedo en particular que hayáis tenido antes ese día -relativo, digamos, a la pérdida del trabajo- podría traducirse entonces, cuando cerráis los ojos, en una serie de símbolos que, aunque parezcan sin relación, están conectados a ese miedo.

Podríais ver, por ejemplo, una rápida serie de imágenes de un agujero profundo en la tierra, que luego podrían ser reemplazadas por un golfillo de la calle, obviamente pobre y de otro siglo. Podría aparecer un ataúd o una cartera negra volando en el aire. Podríais ver una escena oscura, tétrica e invernal. La imagen de un personaje de un antiguo libro olvidado podría aparecer y desaparecer. Entremedio podría haber un grupo de símbolos opuestos, que representarían vuestra esperanza: una flor de primavera, una mesa llena de comida, un traje nuevo; cualquier signo de abundancia que pueda tener sentido para vosotros. En ningún caso entrará el pensamiento de la pérdida potencial del trabajo, y os parecerá que lo habéis olvidado. (21.57.) Sin embargo, a través del uso de los símbolos expresáis vuestros sentimientos; cada imagen surge y desaparece llevada por un flujo de sentimientos tan ocultos bajo la conciencia que no sois conscientes de ellos. Pero ellos se traducen automáticamente en imágenes. Bien, a través de la reflexión podríais conectarlas con su origen, pero habitualmente os pasarán desapercibidas.

Si permanecéis acostados más tiempo con los ojos cerrados, el simbolismo continuará cambiando su carácter; perderá quizás alguna de sus características visuales y crecerá en intensidad siguiendo otras direcciones. Podríais imaginaros, por ejemplo, que oléis un olor particular, que os resulte desagradable (siguiendo con la situación dada), o podríais traducir el miedo como una sensación física de terror, y sentir de repente que estáis cayendo, o que algo desagradable os ha tocado. Cualquiera de estas características de símbolos cambiantes deberían alertaros del estado alterado de conciencia. Si en este punto os permitierais caer dormidos, probablemente crearíais dos o tres sueños que simbolizarían el miedo, sueños en los que consideraríais y probaríais soluciones posibles dentro de su mismo contexto. Por supuesto, la situación de pérdida de empleo puede no aparecer nunca como tal en ninguno de los sueños. En cambio, para el inconsciente el problema ha sido presentado y definido. En las áreas más profundas y protegidas del sueño funcionan los centros superiores del ser interno, que acuden en ayuda de la parte de la personalidad orientada tridimensionalmente.

Este ser más liberado ve la situación mucho más claramente, sugiere una línea dada de acción (aunque no da órdenes al respecto), e informa al ser de ensueño. Entonces éste crea un grupo de sueños en los que la solución se presenta dentro de una situación onírica simbólica.

(22.11.) La interpretación final y más específica se da en las áreas del sueño más cercanas al ser de vigilia, donde los símbolos se hacen más y más específicos, más restringidos; por consiguiente, cuanto más cerca se está de la conciencia de vigilia, más limitado y restringido es el símbolo. Cuanto más cercano esté a una circunstancia física dada, menos valioso será como símbolo característico de la vida de vigilia. Hasta cierto punto, mientras más preciso sea un símbolo, menos significado se puede obtener de él. En el trabajo de los sueños más importante, el que se realiza en los períodos de sueño profundo y protegido, los símbolos son lo suficientemente poderosos y, a la vez, lo suficientemente condensados para que puedan descomponerse, usarse como conectores en una serie de sueños no relacionados aparentemente, retener su fuerza original y todavía aparecer con distintos disfraces, volviéndose más y más específicos en cada nivel de sueño consecutivo. Vuestra conciencia fluctúa incluso cuando estáis en medio de vuestras tareas diarias, y, si conseguís habituaros a observar el estado de vuestra mente sin interpretarlo, podéis descubriros «simbolizando» de todas estas maneras. Cada acontecimiento físico que os ha pasado está archivado en vuestra psique como un grupo concreto de símbolos. Éstos no representan la experiencia: la contienen, y representan vuestro depósito personal de símbolos en lo que concierne a vuestra vida actual. (Pausa a las 22.20.) Existe una gran unidad entre vuestros símbolos diurnos y oníricos. Por supuesto, muchos símbolos llevan la carga de más de una experiencia, en una especie de taquigrafía milagrosa, por lo que un símbolo evoca no sólo una experiencia dada, sino también otras similares. Por consiguiente, la asociación personal está muy relacionada con vuestro depósito personal de símbolos, y opera en los estados de sueño con tanta precisión como en la vida de vigilia (pero con mucha más libertad) y, hablando en vuestros términos, utiliza el futuro tanto como el pasado. Si hacéis un mayor uso del simbolismo en el estado de sueño, es porque en él sois conscientes de los símbolos pasados y futuros. Estos varían en intensidad, y a menudo se apiñan juntos. Estos símbolos multidimensionales aparecen de muchas maneras, no sólo visualmente, y, además de afectar a vuestra propia realidad física, afectan a todas las otras realidades en las que estáis implicados. Los símbolos que conocéis no son, por así decirlo, más que la parte final de otros símbolos mayores. (22.28. El trance de Jane había sido profundo. Ella estaba relajada en grado sumo. Mencionó que cuando estaba en trance a menudo no sabía si tenía los ojos abiertos o cerrados. Yo le dije que casi siempre ella miraba directamente a la persona a la que Seth se dirigía y que usaba una serie de gestos y efectos de la voz que podían variar considerablemente.

(Continuamos a las 22.43.) Bien, seguimos con el dictado. Cuando me referí a vuestro depósito de símbolos personal, quería haber especificado que ese depósito os pertenece desde el día de vuestro nacimiento e incluso antes. Él contiene los símbolos de vuestras existencias pasadas, y lo vais aumentando en esta vida. Sin embargo, este depósito de símbolos tiene que ser activado. Por ejemplo, cuando nacéis tenéis imágenes visuales internas, símbolos que se activan en el momento en que abrís los ojos por primera vez, y que os sirven como mecanismos de aprendizaje. Vosotros os esforzáis por utilizar los ojos adecuadamente hasta que las imágenes exteriores se ajustan a los patrones internos. Esto es de vital importancia, pero vuestros científicos no lo han comprendido. La apertura de los ojos activa los mecanismos internos. Si hay algo que esté mal físicamente en los ojos, si fueran ciegos, por ejemplo, ese mecanismo particular no se activaría en ese momento. La personalidad puede haber escogido nacer ciega por sus propias razones. Si esas razones cambian, o hay un desarrollo psíquico interno, (pausa) los ojos físicos se sanarán y se activarán los mecanismos internos. Existe una variedad infinita de comportamientos en esta línea.

Sin embargo, los depósitos internos de símbolos operan como una cuenta de débito, que está latente a menos que saquéis partido de ella. Vosotros aprendéis a pensar antes que a hablar, como ya he mencionado en este libro, pero ya traéis en vuestras huellas psíquicas las experiencias pasadas de otras vidas para guiaros. (Pausa a las 22.49.) Aquellos que nacen con la misma nacionalidad, digamos dos veces consecutivas, aprenden a hablar mucho más rápidamente la segunda vez. Algunos bebés incluso pensarán en la lengua de la vida pasada antes de aprender la nueva lengua. Todo esto tiene que ver con el uso de los símbolos. El sonido es un símbolo en sí mismo. Vosotros comprendéis que el sonido comienza en un punto dado de silencio y luego crece en intensidad. Lo que no comprendéis es que, en ese punto dado de silencio, que es vuestro punto de no percepción, también comienzan sonidos que crecen más y más profundamente en el silencio, y que tienen tanto significado y tanta variedad como los sonidos que conocéis, ya que también ellos son símbolos. El pensamiento no hablado tiene un «sonido» que vosotros no oís, pero que es totalmente audible en otro nivel de realidad y percepción.

(23.00.) Los árboles que están erguidos "son" un sonido que, repito, vosotros no podéis percibir. En vuestros sueños, y especialmente en aquellos que no recordáis hay áreas de conciencia en las que estos sonidos se perciben automáticamente y se traducen a imágenes visuales. Operan como una especie de taquigrafía. Con determinados sonidos podríais recrear el universo que conocéis inconscientemente, pues cualquier símbolo multi-dimensional puede contener todas las realidades que conocéis. Fin del dictado. (Pausa.) Ahora haré algunos comentarios.

(A continuación hubo un par de páginas de datos personales. Terminamos a las 23.06.)


Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts





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LOS DISTINTOS ESTADOS DE LA CONCIENCIA, EL SIMBOLISMO Y EL ENFOQUE MÚLTIPLE

SESIÓN 573, IO DE MARZO DE I97I 21.37 MIÉRCOLES

(En esta sesión estuvo presente Patty Middleton, que llegó ayer de Ottawa para asistir a la clase de Jane. Habíamos conocido a Patty en Filadelfia en septiembre de 1974, cuando estábamos haciendo la gira para el libro de Jane El material de Seth) (Hoy Patty le habló a Jane de sus estudios sobre acondicionamiento operativo; cómo, con una sencilla técnica parecida al yoga, controlada por un electroencefalógrafo, aprendió a «poner en marcha» sus ondas cerebrales alfa. El resultado fue que logró llegar a cierto estado de conciencia relajada, donde las percepciones y los sentimientos están en un equilibrio ideal.) (Se cree que la técnica alfa tiene muchas posibilidades médicas, aunque realmente no se sabe cómo se produce este estado. Cada investigador tiene su explicación y su «sentimiento» particular. Seth hace unos breves comentarios sobre las ondas alfa al principio de esta sesión.) (Patty nos dijo entusiasmada que el material de Seth sobre los distintos estados de conciencia de las sesiones 569 y 570 del capítulo seis coincidía plenamente con sus recientes estudios; además, sus comentarios e informaciones encajaban tan bien con este capítulo, que yo comencé a preguntarme si era algo más que la coincidencia Lo que La había llevado a visitarnos en este momento. Nosotros no habíamos mantenido correspondencia con ella.)

(Nota: Patty leyó los últimos capítulos del libro de Seth, no así Jane. Sin embargo, las dos estuvieron charlando sobre el material.) Bien. (-Buenas noches, Seth.) (A Patty, divertido:) No creo que hayas hecho un buen trabajo cuando imitaste mi voz. Bueno, estoy seguro de que mi voz no suena así de mal... Tengo algunos comentarios que hacer. El estado alfa es un umbral, un estado preliminar entre las partes de la personalidad orientadas físicamente y el ser interno. Ruburt se propulsa a menudo a sí mismo a estados más profundos a través de este estado, y hasta cierto punto no está familiarizado con él. Normalmente, procede igual cuando abandona el cuerpo hace una pequeña pausa en el umbral alfa y luego despega desde allí. Quiero hacer un poco de dictado, aunque puede que añada algún comentario más tarde. (Pausa las 21.42.) Bien. El olor, la vista y el sonido se combinan juntos físicamente para daros los datos principales de los sentidos y conformar vuestros sentidos físicos. Sin embargo, en otros niveles ellos están separados. Así pues, los perfumes tienen una realidad visual, y, como ya sabéis, los datos visuales también pueden percibirse en función de otras percepciones sensoriales.

Los símbolos pueden venir juntos o separados, y se los puede percibir separadamente o como una unidad. Al igual que cada acontecimiento tiene para vosotros su propio símbolo, vosotros tenéis también vuestra manera característica de combinarlos. Estos símbolos se pueden traducir y percibir de diversas maneras: como una serie de notas, por ejemplo, como una conjunción de sentidos, o como una serie de imágenes. En los distintos estados de conciencia percibís los símbolos de manera diferente. El símbolo multidimensional en su totalidad tiene, entonces, realidad en otros estados de conciencia, pero también la tiene totalmente en otros niveles de la realidad. (21.45.) Vosotros os comportáis como si vuestros pensamientos fuesen secretos, aunque a estas alturas ya deberíais saber que no lo son. No sólo vuestros pensamientos son evidentes a través de la comunicación telepática, por ejemplo, sino que también en ciertos casos forman sin vuestro conocimiento consciente lo que vosotros llamaríais unas seudoimágenes que están «por debajo» o «por encima» del radio de acción de la materia física como vosotros la percibís. Es, por tanto, como si vuestros pensamientos aparecieran en otras realidades como objetos vivos y vitales en sí mismos, y crecieran en otros sistemas así como las flores o los árboles parecen crecer de la nada en la realidad física. Entonces se los puede usar, por así decirlo, como materia prima en ciertos otros sistemas. Constituyen «datos naturales» dados, la materia prima de la creatividad que vosotros ayudáis a plantar en esas realidades, pero que no percibís. Según esta manera de hablar, vuestros pensamientos siguen ciertas leyes. Su comportamiento y su actividad obedecen ciertas leyes que no comprendéis, a pesar de que decís que vuestros pensamientos son vuestros. Así pues, de manera independiente a vosotros, otros tipos de conciencia los manipulan como fenómenos naturales siempre cambiantes. La conciencia innata en este tipo de sistemas no es consciente del origen de estos fenómenos, ni tampoco de vuestra realidad.

Ellos toman la evidencia que aparece ante sus sentidos como realidad, al igual que hacéis la mayoría de vosotros, y ni siquiera se les ocurre que estos fenómenos se han originado fuera de su propio sistema. Si yo hiciese esta afirmación a cualquiera de mis lectores, se me acusaría de decir que la realidad física está compuesta de los desechos del universo. No estoy diciendo eso, ni tampoco está implícito en el caso que acabo de mencionar. Vosotros participáis directamente en la formación de la realidad física de vuestro sistema. Los datos naturales que recibís son el resultado de los pensamientos, sentimientos y emociones individuales y colectivos hechos materia. "A este respecto" vuestro sistema es más creativo que los sistemas que acabo de mencionar. Por otro lado, en esos otros sistemas se está desarrollando una conciencia de grupo fuerte e innovadora, en la que se conserva la identidad, pero se permite un mayor juego interno entre los individuos, un gran intercambio creativo de depósitos de símbolos, y un fácil aprovechamiento de los símbolos mentales y psíquicos. Por esta causa, estos individuos reconocen más claramente la conexión entre las imágenes creativas y los datos dados por los sentidos, de modo que alteran y cambian a propósito los datos que les llegan a través los sentidos y experimentan con ellos. (Pausa a las 22.00.) Así pues, trabajan con los símbolos de una manera muy íntima. En ciertos niveles de vuestra personalidad, vosotros sois conscientes de las diferentes maneras en que se usan los símbolos, y no sólo en vuestro sistema, sino también en otros. Como he dicho anteriormente, ningún sistema de realidad está cerrado. Por consiguiente, vuestros pensamientos, imágenes y sentimientos alteran los datos percibidos por los sentidos en algunos sistemas. Los patrones innovadores que se están desarrollando en esos sistemas también se pueden percibir hasta cierto punto en el vuestro, ya que hay, infiltraciones constantes. En vuestros distintos estados de conciencia, pasáis por áreas que pueden estar correlacionadas con muchos de estos otros sistemas.

Algunos de los estados por los que pasáis son estados innatos para otros tipos de conciencia y, cuando los atravesáis, usáis los símbolos a la manera que es característica en ese nivel. Ahora podemos hacer una pausa para que tus dedos descansen. (A Patty.) Y si tú piensas un pensamiento bonito, puedes hacer que crezca una flor aquí, en algún lugar (del cuarto de estar). (22.03. El trance de Jane había sido bueno, su ritmo rápido y su voz tranquila. Durante el descanso, mientras los tres estábamos intentando entrar en estado alfa, Jane salió súbitamente del cuerpo.) (Un magnífico peral de una altura de dos pisos crecía en la propiedad que estaba al oeste de nuestro bloque de apartamentos. A menudo lo admirábamos desde las ventanas de nuestro cuarto de estar. El año pasado el propietario de la casa de al lado, , un profesional, hizo cortar el árbol para poner un aparcamiento. Jane dijo que, al parecer había usado el estado alfa para proyectarse al pasado dentro de ese árbol: se encontró por un momento en medio de su frondosa copa, mirando hacia afuera...)

(Continuamos a las 22.24.) Bien. Los símbolos deberían ser flexibles y siempre cambiantes en su forma. Algunos se usan a veces como marcos fijos para albergar las experiencias originales, en cuyo caso constituyen más un método de engaño que un método de iluminación. Cuando esto pasa, siempre está presente el miedo. El miedo que se lleva a los distintos estados de conciencia actúa como una lente de distorsión que esconde las dimensiones naturales de los símbolos, y se comporta como una barrera para su libre flujo. Los símbolos de naturaleza explosiva sirven como agentes de liberación, y ayudan a soltar lo que estaba encerrado. Si no tuvierais las tormentas físicas, estaríais todos locos. No entendéis bien la naturaleza dinámica de los símbolos, ni tampoco la relación que existe entre el dinamismo y la creatividad. Ambos están muy lejos de ser características opuestas, y, sin el empuje dinámico, los símbolos carecerían de su gran movilidad; existirían en un tipo de entorno permanente. Gracias a sus aspectos dinámicos y creativos, la conciencia puede usar símbolos y moverse en los distintos niveles de la experiencia, y es la naturaleza dinámica del pensamiento la que, a pesar de vuestro conocimiento, la empuja hacia realidades que vosotros no entendéis. Tanto el dinamismo como la pasividad están detrás de los símbolos del nacimiento, pues ambas son necesarias. Ambas están también tras los símbolos de la muerte, aunque esto no lo entendéis. La inercia aparece cuando el dinamismo y la creatividad no están en la proporción correcta, cuando la conciencia se inclina demasiado en una dirección o en la otra, cuando el flujo de los símbolos es muy rápido o demasiado lento para el entorno psicológico particular en el que habitáis. (22.32.) Entonces aparecen los estancamientos. Para decirlo de la manera más sencilla posible, hay un momento casi inconcebible en el que ocurre una no realidad, en el que un símbolo queda apresado entre el movimiento y el no movimiento, un tiempo de incertidumbre. Esto, por supuesto, se traduce y se refleja de muchas maneras.

En esos períodos, ciertos símbolos pueden perderse efectivamente, desapareciendo de la experiencia de un individuo y dejándole huecos de inercia. Estos huecos existen de manera bastante literal en muchos de los sistemas, y vosotros os los encontráis en muchos niveles. Por ejemplo, podéis experimentar un estado de conciencia en el que no parece pasar nada, no hay un paisaje psicológico, ni aparecen símbolos reconocibles. No sólo ocurren en el nivel psíquico, sino que también hay áreas vacías desde el punto de vista del espacio. Estos espacios pueden acabar por llenarse con nuevos símbolos. Si sois lo suficientemente perceptivos, podéis sorprenderos a veces en estos estados de realidad en los que no aparece nada y no hay signos de conciencia alguna aparte de la vuestra. Estos puntos en blanco pueden ser sembrados con nuevos símbolos, y se utilizan a menudo como canales a través de los cuales se introducen nuevas ideas creativas y nuevas invenciones. Estos huecos son, por tanto, reconocidos por otros que los ven como espacios oscuros.

También representan áreas de no resistencia para aquellos viajeros mentales que están investigando las realidades internas. Son áreas vacías, pero también representan canales abiertos, inactivos en sí mismos, pero que esperan pasivamente. De igual manera, algunos símbolos también esperan pasivamente para ser activados. Hablando en vuestros términos, representan la experiencia futura, que está latente en el momento presente. Así pues, en cierta medida estos puntos en blanco de inercia son creativos, ya que en ellos pueden surgir otros símbolos. Puedes tomar tu descanso y luego seguiremos. (22.43. El ritmo de Jane había sido rápido de nuevo la mayor parte del tiempo, y mi mano estaba cansada. Continuamos de igual manera a las 23.12.) Bien. Terminaremos el dictado. (Pausa.) El nivel alfa es indiferenciado. La energía está allí disponible para ser usada como se quiera. Es la fuente donde se mantienen en reserva los depósitos de energía. A esta área, ubicada entre el ser más interior y el externo, llegan signos y presagios de niveles más profundos de la personalidad. Debido a su situación, es de particular utilidad para manipular el organismo físico. Como ya sabéis, la espontaneidad es enormemente importante aquí. Las intenciones que tengáis antes de entrar en el estado alfa predeterminan en gran parte el tipo de experiencia que tendréis, ya que vuestra atención se enfoca automáticamente en esas áreas específicas. También es bueno sumergirse en esas áreas sin ningún propósito en la mente, pues aquí puede estar disponible cualquier información necesaria que requiráis sin ser conscientes de ello. Cuando aprendáis a explorar esta región podéis usarla como plataforma de lanzamiento para otras actividades; de esa manera, dejáis vuestro cuerpo físico en buenas manos. Cuando vuestra conciencia deja vuestro cuerpo, el estado alfa lo mantiene en buen estado para vosotros. Por supuesto, esto lo hace en todos los casos. Sin embargo, la respuesta a las vidas pasadas está en los niveles más profundos. Podéis buscar en ellos desde el estado alfa si así lo preferís.

(Patty: -¿Así al azar, como el que lanza el anzuelo con una caña de pescar? ¿ O hay que tener una dirección?) Hasta cierto punto podéis tener una dirección, pero deberéis buscar la dirección en el estado alfa, pidiéndola a los niveles más profundos. O podéis entrar vosotros mismos en esas áreas con más preparación, lo cual es más directo. (Patty: —¿Me descubriré a mí misma, intentando alcanzar esos distintos estados?) (Sonrisa:) Sabes que sí, o no hubieras hecho la pregunta. (Patty: -Esa es una bonita respuesta.) (Aquí siguieron más de dos páginas de material para Patty. Después de ello, con la mano totalmente dolorida, dejé mi cuaderno y me unía Patty y a Seth en una charla improvisada. La energía y la vitalidad de Seth parecían inagotables: su ritmo incluso aumentó. La sesión terminó después de las 23.37, Todos estábamos cansados.)


Extracto de Habla Seth II
La eterna validez del alma a través de Jane Roberts





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