viernes, 25 de marzo de 2016

sharing3 - El cocinero cósmico. - La magia individual creadora de la civilización.- Un sombrero para el Outback.-compartiendo

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La magia individual creadora de la civilización.





LA MAGIA INDIVIDUAL CREADORA DE LA CIVILIZACIÓN, LA CULTURA Y LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD


La comprensión de todo cuanto acabamos de decir nos llevará sin duda a la conclusión de que todo cuanto sucede en el orden social cualificando un ambiente, caracterizando una cultura o determinando cualquier tipo de civilización es técnicamente Magia, es decir, la capacidad de utilizar consciente o inconscientemente, correcta o incorrectamente, las fuerzas etéricas que pueblan el espacio, esotéricamente llamadas “dévicas”, las cuales son los agentes invisibles de la Divinidad para crear todas las formas imaginables en el orden evolutivo de la Naturaleza, creando los vehículos expresivos para cada una de las especies vivientes en no importa qué Plano, Reino o Raza dentro de nuestro Sistema Solar.

Así, el término Magia tiene para el esoterista un valor eminentemente científico y total ya que aprecia en la Vida de la Divinidad una extraordinaria capacidad de Síntesis, la cual descompuesta en el orden trino de Intención, Idea y Forma constituye la base de la Creación universal.

El ser humano se limita a “reproducir” en su pequeña vida tales actividades. El desarrollo de sus vehículos superiores de conciencia, el mental, el búdico y el átmico, que como ustedes saben, constituyen la Tríada espiritual o Vehículo de la Mónada, le capacita para utilizar los altos secretos de la Magia mediante la alta Alquimia de transmutación a la cual sujeta sus vehículos o cuerpos inferiores y tal transmutación origina una modificación sensible en el orden social, hasta el punto de crear las estructuras de una nueva ciencia, una nueva cultura o una más esplendente civilización.

Tal es el punto que más atentamente deberemos analizar desde el ángulo de vista esotérico de la Magia organizada en nuestro mundo, ya que la comprensión del principio creador actuante y el inteligente examen de las dificultades que deben ser vencidas para borrar de la conciencia de la humanidad las huellas de un pasado tradicional, gastado o marchito que cristalizan la obra cíclica de las edades, podrá determinar con el tiempo y el recto ejercicio de la razón una potente CATARSIS colectiva que afectará a todos los niveles de conciencia de la humanidad y producirá un nuevo orden social y las bases culturales que el nuevo tipo de civilización exija.

Bien, creo que esto lo sabemos todos siquiera en forma intelectual, pero lo que mayormente interesa ahora es aceptar el reto de los hechos que sin cesar se están produciendo y originan las situaciones ambientales y actualizar mentalmente una nueva capacidad creadora capaz de “remover positivamente los éteres” y atraer a las áreas etéricas de la Tierra la mayor cantidad posible de “devas solares” ya que son éstos, en definitiva, los que posibilitarán las actividades superiores de la conciencia y obligarán, por efecto de ello a retroceder a las fuerzas lunares o inferiores que se agitan en los más bajos y densos estratos psíquicos de nuestro mundo.

Es a esta superior condición mental y psíquica y a la actividad de transmutación que la misma imprime a los éteres condensadores de la sustancia material de los planos inferiores de la Naturaleza, a la que debe aspirar constantemente el investigador esotérico, siendo la meta de la misma la coordinación inteligente de todos los estados de conciencia de la humanidad visando el bien del conjunto y la estructuración del orden social justo y armoniosamente retributivo que los nuevos tiempos exigen.

¿Podremos llegar a admitir que el estudio esotérico es una investigación serena y profunda de las leyes mágicas que rigen el Universo y que los seres humanos deberán llegar a manejar un día sabia y conscientemente dichas leyes para colaborar en la Obra de perfección universal? En todo caso las ideas expuestas durante el curso de esta conversación de hoy constituyen, o deberían constituir al menos, un formidable reto a nuestra condición de investigadores esotéricos y a nuestra capacidad humana de Ser y de Realizar, las dos grandes opciones universales a las que podemos acceder en virtud de las leyes eternas de semejanza que unifican permanentemente nuestras vidas con la Vida infinita de Dios, el Creador.


Pregunta: ¿Tienen alguna relación las fuerzas solares y lunares que usted ha citado con los Ángeles a los que se refieren las religiones tradicionales?

Respuesta: Sí, existe una relación completa y absoluta. En nuestra conversación de hoy acerca de la Magia individual, hemos intentado darles a estas fuerzas vivas de la Naturaleza un carácter rigurosamente científico, más que tradicional o místico. Desde el ángulo esotérico los Ángeles son considerados en la totalidad de sus incontables jerarquías como “los agentes creadores de la Naturaleza”, los verdaderos artífices de la Magia organizada del Universo, es decir, los componentes misteriosos del aspecto Espíritu Santo de la Divinidad, el de la Actividad Creadora e Inteligente. Es solamente cuestión de asignarles a tales fuerzas el carácter científico de “ENERGÍA” si queremos llegar a comprender las bases estructurales donde se apoyan los Planos del Universo y la totalidad de las formas, objetivas y subjetivas que en aquellos viven, se mueven y tienen su razón de ser.

Pregunta: Mi dificultad reside en comprender cómo un ángel o un deva, de la naturaleza que sea, puede crear un ambiente social. ¿Podría usted ser más explícito al respecto?

Respuesta: Trataré de serlo. Pero, ante todo deberemos intentar comprender qué es lo que se oculta tras el velo de las ideas que bajo la descripción de “formas objetivas” y “formas subjetivas” han constituido una parte muy importante de nuestra conversación. El secreto de la Magia se halla en el centro cualificador de tales formas y es allí también, en aquel centro, en donde podemos situar de acuerdo con nuestras investigaciones esotéricas a las fuerzas invisibles constructoras de las formas estructurales de la Naturaleza.

Deberá imaginarse un punto de paso o un camino en el éter que aclare el sentido de la construcción geométrica de las formas y desde el cual pueda verse que todo cuanto existe, así en lo objetivo como en -lo subjetivo, no es ni más ni menos que un proceso de “sustanciación de las energías que cualifican el éter”, con lo cual nos introducimos ya de hecho en el misterio de la actividad de los devas, o las fuerzas creadoras de la Naturaleza. Si todo es éter en el Universo, expresado bajo todas las posibles densidades, deberemos aceptar -hipotéticamente al menos- que hay unos factores o unos elementos invisibles que participan de las cualidades del éter y hacen posible este proceso de sustanciación que da vida y consistencia a todas las formas existentes, así objetivas como subjetivas. La base de la Magia creadora reside precisamente en este proceso de sustanciación o de materialización de las energías subjetivas, tales como las de la voluntad o de la idea y las hacen objetivas en determinado nivel, mental, emocional o físico, es decir, dotándolas de un cuerpo, de una forma o de un vehículo más o menos denso de manifestación.

Respuesta: Hay que matizar mucho esta idea por cuanto, y siempre de acuerdo con el sentido de la Magia, lo que define la actividad de las fuerzas solares o lunares no es básicamente “la densidad del éter” utilizado en la construcción de determinada forma, sino la intención subjetiva que se halla en su base. No podemos decir que sean los Magos negros los que hallan implicados en la creación del Reino mineral, en virtud de la extrema densidad de éste. Hablamos técnicamente de la Magia en el orden estrictamente humano, es decir, en el de sus relaciones sociales o actividades psicológicas en los niveles mentales o psíquicos. Hay una Ley en el Universo que fue captada por los grandes Iniciados del pasado, que la tradición esotérica ha resumido así: “La Energía sigue al Pensamiento”. Este axioma oculto intenta explicar que las fuerzas lunares o las solares son unas energías que se expresan de acuerdo con la intensidad y cualidad de los pensamientos de los hombres. Buenas ideas deberán atraer así lógicamente “fuerzas solares”; malas ideas invocarán, por el contrario, a estas fuerzas que esotéricamente definimos como “lunares”.

Pero, aun dentro de este sentido genérico ordenador del trabajo dévico por darles formas objetivas o ambientales a tales ideas, deberemos establecer una gran diferenciación en orden a sus densidades, incluso entre las buenas ideas, las cuales pueden ser excelentes, correctas y hasta sublimes, o entre las propias que hemos considerado como malas, cuyo grado de densidad dependerá de si las intenciones son pérfidas, egoístas o llegar a extremos de crueldad, siempre de acuerdo con sus repercusiones en el orden social.

Pregunta: Asistí a su conferencia del pasado mes y he comprendido mejor a través de su conversación de hoy lo que hay que entender técnicamente por Magia. Pero, ¿aceptarán (CE-42) los hombres de ciencia esta idea como base de sus futuras investigaciones?

Respuesta: Tal como dije al término de mi disertación, el tecnicismo de la Magia organizada es el supremo impulso de la evolución social. No sé como responderán los científicos al desafío de esta idea. Lo que sí sé perfectamente es que en la soledad de sus laboratorios y durante el curso de todas sus investigaciones están produciendo incesantemente Magia, por cuanto Magia es una expresión objetiva de las verdades ocultas de la Naturaleza. Los hombres de ciencia, por la índole de sus investigaciones, se ven obligados a comprobar, objetivizar y concretar constantemente las verdades ocultas que se hallan presentes en el éter y tratan de revelarse.

El problema no es del científico ya que éste, sin darse cuenta y por la cualidad de sus investigaciones y campo de estudio, está invocando constantemente “fuerzas dévicas”, sino más bien del místico o del hombre profundamente religioso que sólo es capaz de imaginar “ángeles o devas” en el interior de las iglesias o de los lugares de culto espiritual.

El día que el ser humano comprenda que las fuerzas misteriosas del éter o los constructores invisibles del Cosmos se hallan por doquier y no confinados únicamente en los estrechos límites de una religión determinada, el mundo habrá dado un gigantesco paso y determinará que la Ciencia y la Religión plenamente complementadas y armonizadas establezcan conjuntamente las bases de un nuevo y más correcto orden social.


Vicente Beltrán Anglada





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Kryon ~ El cocinero cósmico.





Saludos, queridos, soy Kryon del Servicio Magnético.

Querido Ser Humano, no estás en nuestra dimensionalidad y lo reconocemos. No puedes vernos como te vemos nosotros. Parece que se aproxima una prueba y tú lo sabes. Sin embargo, no es una prueba del Ser Humano sino más bien una prueba de la energía. ¿Cuán lejos irás con la energía divina que estás descubriendo dentro de ti? ¿Cuánto extenderás tu mano para encontrarte con la mano del Creador dentro de ti? Eres una pieza de la Creación benévola de la Tierra, disfrazada de Ser Humano en forma corpórea, no sabes de tus semillas creativas ni de cómo llegaste aquí. Eso es quién eres. Y sin embargo, en esa forma lineal, sigues haciendo todas las preguntas lineales comunes: "¿Cómo hago esto o aquello? ¿Cuántas veces lo debería hacer? ¿Con qué frecuencia? ¿Por cuánto tiempo?”

Todas serían preguntas maravillosas de hacer, si nosotros fuéramos lineales. Pero no lo somos. Muchos de ustedes están confundidos respecto a qué hacer después y cómo hacerlo. También están preguntando continuamente cuánto tiempo requerirá. No sorprende que estén haciendo estas preguntas lineales, porque demuestra que están conscientes de su sendero espiritual. ¡Se lo honra! Pero repetimos que incluso si están preguntando en forma lineal, intelectual, nosotros solo podemos contestar en forma intuitiva, conceptual. No obstante, como ustedes solo oyen de forma lineal, no van a comprender todo, ya que su antena de comprensión es lineal.

Están esperando la lista en 3D de qué hacer o esperando una respuesta lineal y práctica a una pregunta práctica. Pero lo que les demos serán conceptos que los conducirán a cosas que están incluso más allá de las que piden. Constantemente les estamos dando los conceptos de amor, incluso cuando están preguntando "¿Cuánto, cuánto tiempo falta?". Queremos que se relajen -todos ustedes- en los brazos de Dios, ahora mismo.


- Separación del Espíritu

Las creencias espirituales organizadas de este planeta están en una energía muy vieja de supervivencia. Eso coloca al alma en una posición aislada, en una caja humana lineal. Sus sistemas espirituales no ven en absoluto a su alma como una parte de Dios. Está suspendida de algún modo en un lugar donde va a sobrevivir o no. Si no hacen la cosa humana lineal correcta, su alma eterna será castigada o recompensada de acuerdo a ello. Queridos, ¿esta información suena como proveniente del Creador o como algo que los hombres crearon para ustedes? Quiero que se liberen del concepto de que su alma está de alguna manera en la oscuridad y ligada a la acción humana. Su alma es parte de ustedes y de mí. Estamos aliados; somos lo mismo a lo largo de toda la historia, y hay una nueva energía en el planeta que literalmente les grita a través de un transmisor con el que aún no se han sintonizado bien. Quiero que se relajen y sientan el amor de este gran cambio de paradigma. ¡Es muy importante que comprendan cuán integrados con ustedes estamos!

Hay mucho malentendido respecto a la verdadera relación entre los Humanos y Dios. Cuando meditas, has de saber que hemos estado contigo todo el día. Comprendes eso, ¿verdad? Estamos enterados de tu vida y de todas tus circunstancias. ¡Dios conoce plenamente tu existencia y tu alma!

Quiero que abordes las cosas más cuidadosamente y con más paciencia y comprensión. Tal vez podrías decir: "Querido Espíritu, no entiendo qué está pasando y no comprendo qué tengo que hacer ahora. Estoy algo confundido. ¿Qué tendría que hacer?" ¿Qué esperas que te digamos? ¿Camina cuatro pasos, gira a la izquierda y respira profundamente cinco veces? (se ríe) No va a ser así. Nuestras respuestas vienen de la sincronicidad, del cambio y de conceptos para ti.

"Kryon, ¿cómo son los tiempos de mi situación?" La respuesta a esta pregunta es siempre la misma. Ten paciencia mientras se despliega la sincronicidad. Pero esta no es una respuesta lineal y muchos están frustrados por esto. Después de todo, esta respuesta no está en ningún calendario ni reloj. Queridos, es hora de comprender más plenamente la sincronicidad.


- La metáfora del cocinero

Entonces presento una metáfora nueva. Vamos a cocinar una comida. Ahora bien, esto pone muy nervioso a mi socio, ya que no sabe nada de cocinar. Solo relájate. (le habla a Lee).

En este planeta, cocinar una buena comida es un arte. Ustedes disfrutan de la comida y los mejores cocineros son los que empiezan temprano y preparan, preparan, y preparan. En una cocina profesional hay varios cocineros, pero en esta metáfora hay uno solo.

Tal vez hayan cocinado para una familia numerosa, y ahora quieran preparar alguna comida exótica, tal vez un poco distinta de otro tipo de recetas existentes. Tal vez son el tipo de cocinero que crea sus propias recetas y usa su intuición de cocinero. Cualquiera sea el caso, a menudo empiezan reuniendo los ingredientes para la preparación. Algunos de ustedes realmente pondrán los ingredientes en recipientes, preparándose para combinarlos en lo que se va a cocinar en el momento correcto. Al principio, no los mezclas todos juntos. En vez de eso, pueden tener un tazón de lechuga, uno de arroz y tal vez algunas verduras. Luego están las salsas y los jugos o caldos en los que se cocinará la comida, y que serán agregados otra vez más tarde.

Algunos ingredientes se colocarán en la comida principal mientras se cocina a temperatura baja, y luego se sacan cuando se aumenta la temperatura. Pueden ponerse a un lado y luego darles la cocción final más tarde, cuando termine la principal. Luego están los condimentos - antes, durante y después de cocinar. Los pondrás en diversos recipientes y tazones también. Como un gran chef, tal vez incluso mezcles los condimentos por anticipado.

Tal vez hasta la prepares la noche anterior, porque ciertas partes de la comida necesitan remojarse o marinarse de cierto modo, tal vez incluso pre-cocinarse, para que estén en el momento justo para la terminación final de la comida. Eventualmente, todo se combinará con belleza y elegancia. El aroma será encantador, y estará lista para consumirse con un delicioso sabor. Cuando se combina con ciertos tipos de salsas y de bebidas, es un festín, llena de amor y enorme aprecio. ¡Felicitaciones! Porque, como cocinero, realmente sabes lo que haces.


- La cocina cobra vida

Ahora voy a alterar la metáfora, así que presta atención. Nuestra historia metafórica continúa, y el paradigma de la realidad de tu cocina acaba de cambiar. Cada ingrediente en cada tazón ahora tiene una consciencia singular. Ningún ingrediente de ningún tazón tiene idea de lo que estás haciendo - ninguna. Los ingredientes ni siquiera tienen idea de cuál será la comida final. Solo son ingredientes, esperando allí, ¡pero como ahora tienen consciencia, también pueden tener una actitud! Bueno, no necesariamente una actitud negativa, pero seguramente curiosa.

Tú eres el cocinero y el creador de la comida. Como cocinero, has puesto los ingredientes a tu alrededor en tazones y envases cerrados, preparándolos. Por ejemplo, la lechuga. Quizá sea lo primero a prepararse porque tiene que ser enfriada. ¡Quizá se haya envasado y puesto en el refrigerador 24 horas antes de servir la comida! Allí está, sola, enfriándose en el refrigerador - ¡y de pronto se queja! "¿Por qué estoy en el refrigerador? Mira, estuve observando y allí están pasando otras cosas. Yo estoy completamente sola. ¿Qué está ocurriendo? ¿Por qué estoy aquí en este refrigerador y cuánto falta para que me encuentre con las verduras? Esto es inaceptable."

Ahora bien; las verduras están enojadas, porque también esperaban que sucediera algo (así suelen ser las verduras). Esperan y esperan, pero el cocinero está por allá preparando otra cosa: la salsa. La salsa no tiene idea de nada (así es la salsa). Está feliz de estar allí, sea lo que sea. No sabe por qué la están batiendo ni qué sucederá. Está acostumbrada a cualquier cosa que suceda, pero se da cuenta de que la están mezclando con un aderezo extraño. Está algo ansiosa (no hay nada peor que una salsa ansiosa).

Queridos, en esta metáfora, el Espíritu está cocinado con ustedes una comida para su vida, pero siempre ha de cocinarse con otros. La metáfora es esta: ¿En qué tazón o envase están? ¿Cómo se están preparando? ¿Cuánto falta para que los demás ingredientes se junten con ustedes de cierta manera, para que se cocine la comida final? ¿Están tranquilos con el hecho de que puede haber cierta preparación? Puede que ahora los junten con otros tazones, pero todavía no se termina y las cosas están paradas. ¿Cuánto tardará? A veces se combinan los tazones, ¡solo para seguir esperando!

Todo este planeamiento con los demás depende de la sincronicidad. También ha de ser coordinado. Cuando ciertos tazones de ingredientes se combinan y están listos, se preparan ahora. Pero luego la mezcla puede guardarse por un tiempo. Si eres la lechuga y dices, "Querido Espíritu, ¡he estado esperando! ¿Cuánto tiempo requerirá? ¿Qué debo hacer? ¿Estás ahí?" La verdadera respuesta es "¡Enfríate, lechuga!"

(Risas)

Suele ser entonces cuando te vuelves religioso y frustrado y dices: "Reza, lechuga" (N.T. juego de palabras que suenan igual en inglés: "Lettuce pray" Reza, lechuga y "Let us pray", Oremos)

(Esta broma es de Lee, no de Kryon) (Más risas).

Los ingredientes de esta maravillosa comida se reúnen y preparan bellamente y con elegancia. Participan al ritmo de un verdadero chef. Pero cada ingrediente ignora completamente cómo será mezclado o si nunca sucederá. Ustedes son impacientes, ¿verdad? Como ingredientes, quieren saber cuándo, dónde y cuánto tiempo falta El cocinero lo sabe, porque maneja todos los ingredientes y conoce el plan. Cuando todo se junta, queridos, sucede en forma inesperada y todo a la vez. Pero aun entonces hay más acción, porque nuevamente habrá ciertos ingredientes que se deben agregar a mitad de la cocción, ¡incluso en la mesa!

¿Cómo te va con esto? ¿Estás implicado en la preparación previa o luego, durante la cocción? ¿Eres la sal, que entra última? No lo sabes, ¿verdad? Esa es la cuestión. ¿Cuánta confianza tienes en el cocinero? Todo esto se reduce, bromas aparte, a confiar en el Creador, el gran chef, porque la comida que se cocina es la solución final que has pedido. A dónde vayas con esto, sin importar qué sea, siempre involucrará a otros. Incluso si estás pidiendo una sanación personal, siempre involucrará a los que te rodean. Es una comida que se está preparando con muchos ingredientes. ¿Comprendes que para que tengas una respuesta, estarán implicados otros Seres Humanos? ¿Comprendes que ellos tienen libre albedrío?

¡Entonces ahora compliquemos aún más esta comida! Cada ingrediente tiene no solo una actitud, ¡sino que ahora tiene libre albedrío! Puede decir que no. Imagina lo que se le presenta al cocinero en este punto. ¡Las verduras se rehúsan! Va a tener que conseguir nuevas verduras. Ahora bien, eso va a demorar un poquito la comida. Se presentan nuevas verduras y entonces las prepara. ¡Vaya! Estas verduras son aún mejores! De modo que todos los demás ingredientes deberán esperan un poco más, pero ellos no saben por qué. Ahora la lechuga está más frustrada que nunca, encerrada y esperando en la fría oscuridad. Pero la comida siempre está en proceso porque, verás, el cocinero es muy paciente.

El sistema es elegante. ¡Hermoso, e incomprendido por casi todos ustedes! ¡Quieren que la comida se termine ya! Sé que comprenden esta metáfora. Entonces, ¿dónde están en este escenario? ¿Cuánto tiempo lleva en progreso esta comida? ¿Se puede prever el final? ¿Ya están impacientes? ¿Quieren que termine ahora? ¿Hubo un desvío aparente? ¿Pueden saborearla, aunque no esté aquí todavía?

Queridos, el cocinero conoce su nombre. El cocinero los ama, queridos, y todo lo que les hemos dicho es benévolo para ustedes. ¡Qué tal si realmente son la lechuga y han esperado durante tanto tiempo! Los enfriaron, y tal vez hasta los cortaron. ¡Luego salieron, pero algo pasó, y los enfriaron de nuevo! Y luego, de repente, el cocinero descubre que los ingredientes realmente se han unido de un modo inesperado y la comida de pronto cambia de rumbo. ¡Va a ser otra cosa! "¡Lechuga, allí vuelves al refrigerador!"

Lo que finalmente sucede es algo que nunca podrías haber proyectado en forma lineal. Contra todas las probabilidades, el resultado puede tomar una dirección diferente - incluso mejor que la comida que se planeó originalmente, porque los nuevos ingredientes que entraron la hicieron más completa. Verás, el cocinero ve todos los ingredientes, todo el tiempo. Tú solo ves uno: tú. Nada es demasiado complejo para el cocinero.

¿Qué tal? ¿Están dispuestos a comprender la sincronicidad? Ver cómo funciona todo requiere paciencia y fe en el cocinero. Hemos pedido esto antes, incluso en cosas que parecerían inmediatas, como la sanación. A veces, los procesos en el planeta que requieren respuestas inmediatas son sencillamente parte de una perspectiva mayor. A veces ustedes no comprenden por qué se retiran las verduras, o incluso por qué parece triunfar la muerte. La comida final es más grande de lo que puedan imaginar, queridos. Pero durante todo este proceso, queremos que sepan que nunca nos hemos desentendido de ustedes - nunca jamás. Verán: conocemos su nombre. Somos su familia. ¿Puede quedar más claro que les tendemos nuestra mano? La comida es buena. Confíen en el cocinero. ¡Paciencia!

Y así es.

Kryon



Lee Carroll http://www.kryon.com/CHAN2015/k_channel15_chicago-15.html
Título en inglés: The Cosmic Cook
Traducción: María Cristina Cáffaro
www.traduccionesparaelcamino.blogspot.com.ar
Edición: Susana Peralta
Canalización en vivo de Kryon por Lee Carroll
Chicagoland - Woodridge, Illinois
26 de Julio de 2015





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Compartiendo:




Un sombrero para el Outback.





El único modo de superar una prueba es realizarla. Es inevitable.

EL ANCIANO CISNE NEGRO REAL




# El término Outback se refiere a regiones rurales y re-motas de un país, pero sobre todo a las zonas desérticas del interior de Australia y Nueva Zelanda.



Las moscas en el Outback son horrendas. Los enjambres aparecen con los primeros rayos de sol. Infestan el cielo, volando en bandadas ingentes. Tenían el aspecto de un tornado de Kansas, y sonaban igual.

Era inevitable que comiera y respirara moscas. Se me metían en las orejas y por la nariz, me arañaban los ojos e incluso conseguían penetrar entre los dientes hasta la garganta. Tenían un repugnante sabor dulzón cuando me daban arcadas y me atragantaba. Se me pegaban al cuerpo, así que, al mirarme, parecía que llevaba una especie de armadura negra movible. No mordían, pero estaba demasiado ocupada sufriendo para darme cuenta. Eran tan grandes y veloces, y había tantas, que era prácticamente insoportable. Lo que más sufría eran los ojos.

La gente de la tribu tiene un sexto sentido para detectar dónde y cuándo aparecerán las moscas. Cuando ven u oyen a los insectos que se acercan, se detienen al instante, cierran los ojos y permanecen inmóviles con los brazos inertes a los costados.

De ellos fui aprendiendo a ver el lado positivo de casi todos los seres con los que nos topábamos, pero las moscas habrían sido mi perdición si no me hubieran rescatado. De hecho, fue la más penosa prueba que he soportado jamás. Llegué a comprender perfectamente que una persona cubierta por millones de patas de insectos en movimiento pudiera volverse loca.

Por pura suerte no me sucedió a mí.

Una mañana me abordaron tres mujeres. Se acercaron y me pidieron unos mechones de cabello, que procedieron a arrancarme. Hace treinta años que me tiño el pelo, así que cuando me adentré en el desierto lo tenía de color castaño claro. Lo llevaba largo, aunque siempre recogido. Después de las semanas de caminata, sin que me lo hubiera lavado, cepillado ni peinado, no sabía qué aspecto debía tener. Ni siquiera habíamos visto una superficie de agua lo bastante clara como para que nos viéramos reflejados. Imaginaba tan sólo una masa enmarañada y sucia. Llevaba la cinta que Mujer Espíritu me había dado para que no me cayera sobre los ojos.

Las mujeres olvidaron su idea inicial cuando descubrieron que bajo el pelo rubio me crecían raíces oscuras. Echaron a correr para informar al Anciano. Este era un hombre de mediana edad, tranquilo, de fuerte complexión, casi atlética. En el poco tiempo que habíamos estado viajando juntos yo había tenido ocasión de observar cuán sinceramente hablaba con los miembros de la tribu y les daba las gracias sin vacilar por la ayuda que hubieran aportado al grupo. Era fácil de comprender por qué ocupaba el lugar de jefe.

El Anciano me recordaba a otra persona. Años antes me encontraba en el vestíbulo de la Southwestern Bell de St. Louis. El portero, que se afanaba en fregar el suelo de mármol, me había permitido entrar para resguardarme de la lluvia mientras esperaba. Un largo coche negro se detuvo delante. El presidente de la Texas Bell se apeó del vehículo y entró. Me saludó con la cabeza, al darse cuenta de mi presencia, y le dio los buenos días al portero que limpiaba. Luego le dijo lo mucho que apreciaba su dedicación, y que tenía la confianza de que su edificio siempre estaría resplandeciente para cualquiera que entrara, aunque se tratara de los más altos dignatarios del país, gracias a su empleado. Yo sabía que no lo decía por decir, sino que era muy sincero. Aunque yo sólo era espectadora, sin embargo percibí el orgullo que irradiaba el rostro del portero. Aprendí en aquel momento que los auténticos líderes tienen algo que trasciende las fronteras. Mi padre solía decirme: «Las personas no trabajan para una empresa, tr
abajan para otras personas». En las acciones del Anciano de la Tribu del Outback hallé los rasgos de un auténtico líder.

Después de acercarse para observar el extraño espectáculo de la Mutante rubia con raíces oscuras en el pelo, el Anciano permitió que los otros echaran un vistazo a la maravilla. Todos los ojos parecieron iluminarse y todos sonrieron de placer. Outa me explicó que sonreían porque a sus ojos me estaba volviendo más parecida a los aborígenes.

Finalizada la diversión, las tres mujeres reanudaron su tarea, que consistía en trenzar con semillas, huesos pequeños, vainas, hierbas y el tendón de un canguro, los mechones arrancados. Al terminar me coronaron con la más compleja cinta para el pelo que he visto jamás. En toda su longitud, y hasta la altura de la barbilla, me colgaban largos mechones que sujetaban los objetos entrelazados. Me explicaron que esta idea nativa para protegerse contra las moscas había servido como modelo para los sombreros de pesca australianos con flotadores de corcho, utilizados habitualmente por los aficionados a la pesca.

Cuando tropezamos con un enjambre de moscas ese mismo día, mi tocado de semillas se convirtió literalmente en un regalo del cielo.

Otro día en que nos acosaba una avalancha de insectos voladores y mordedores, me untaron con aceite de serpiente y cenizas de la fogata del campamento y me hicieron rodar por la arena. Esa combinación espantó a aquellos pequeños bichos. Valía la pena tener que caminar con aspecto de payaso embadurnado, pues sentir que las moscas se me metían en las orejas y el zumbido de un insecto moviéndose en mi cabeza seguía siendo una experiencia infernal.

Pregunté a varios miembros del grupo cómo podían permanecer eternamente inmóviles, dejando que los insectos les cubrieran el cuerpo. Ellos se limitaron a sonreír. Luego me dijeron que el jefe Cisne Negro Real quería hablar conmigo.

-¿Comprendes cuánto tiempo implica un «para siempre»? -me preguntó-. Es mucho, mucho tiempo. Sabemos que en tu sociedad lleváis el tiempo en la muñeca y hacéis las cosas según un horario, así que yo pregunto, ¿comprendes cuánto tiempo implica un «para siempre»?

-Sí -le respondí-. Comprendo qué significa «para siempre».

-Bien -continuó él-. Entonces podemos decirte algo más. Todo en la Unidad tiene un propósito. No hay monstruos, inadaptados ni accidentes. Sólo hay cosas que los seres humanos no comprenden. Tú crees que las moscas son malas, son un infierno, así que para ti lo son, pero sólo porque te faltan entendimiento y sabiduría. Lo cierto es que son criaturas necesarias y beneficiosas. Se meten en nuestras orejas y nos limpian la cera y la arena que tenemos después de dormir cada noche. ¿Te das cuenta de que nuestro oído es perfecto? Sí, se meten por nuestra nariz y también nos la limpian. -Señaló mi nariz y dijo-: Tú tienes unos agujeros muy pequeños, no tienes la nariz de un gran koala como nosotros. Los días venideros van a ser mucho más calurosos y tú vas a sufrir si no tienes la nariz limpia. Con un calor extremo no se debe abrir la boca al aire libre. De todas las personas que necesitan una nariz limpia, tú eres la más necesitada. Las moscas se nos acercan y se pegan a nuestro cuerpo y nos quitan todo lo que se e
limina. -Extendió un brazo y prosiguió-: Mira lo suave y lisa que es nuestra piel, y fíjate en la tuya. Nunca habíamos conocido a una persona que cambiara de color sólo por caminar. Llegaste a nosotros de un color, luego te pusiste roja, y ahora se te está pelando la piel. Cada día que pasa te vuelves más pequeña.

Nunca habíamos visto a nadie que se dejara la piel en la arena como una serpiente.

Necesitas que las moscas te limpien la piel, y algún día iremos al lugar en que las moscas han depositado sus larvas y se nos volverá a proporcionar el alimento. -Exhaló un profundo suspiro. Me miró con fijeza, y dijo-: Los seres humanos no pueden existir si eliminan todo lo que es desagradable en lugar de comprenderlo. Cuando llegan las moscas, nos rendimos a ellas. Tal vez tú estés preparada ya para hacer lo mismo.

La siguiente ocasión en que oí el zumbido de las moscas a lo lejos, desaté la cinta para la cabeza que llevaba sujeta a la cintura y la estudié, pero resolví hacer lo que mis compañeros sugerían. Así que cuando llegaron las moscas, me fui. Me fui a Nueva York con la imaginación, a un balneario superconfortable. Con los ojos cerrados sentía que alguien me limpiaba las orejas y la nariz. Me imaginé el diploma de aquel experto colgado de la pared sobre mi cabeza. Sentí cientos de diminutas bolas de algodón limpiando todo mi cuerpo. Por fin las criaturas se fueron y yo volví al Outback. Era verdad, la rendición es sin duda la respuesta correcta en ciertas circunstancias.

Me pregunté qué otras cosas en mi vida consideraba erróneas o difíciles, en lugar de explorarlas para comprender su auténtico propósito.

El hecho de no tener un espejo en todo ese tiempo pareció causar un impacto en mi conciencia. Era como caminar dentro de una cápsula con agujeros para ver. Yo siempre estaba mirando hacia fuera, a los demás, observando qué relación tenían con lo que yo estaba haciendo o diciendo. Por primera vez, me parecía que llevaba una vida totalmente honesta. No vestía cierta ropa, como se esperaba de mí en el mundo de los negocios. No me maquillaba.

Se me había pelado la nariz una docena de veces. No había fingimiento, ni confrontación de egos para acaparar la atención. En el grupo no se chismorreaba y nadie intentaba superar a nadie.

Sin un espejo que me devolviera espantada a la realidad, experimentaba la sensación de sentirme hermosa. Evidentemente no lo era, pero yo me sentía hermosa. La gente de la tribu me aceptaba tal cual, me hacía partícipe, única y maravillosa. Yo estaba aprendiendo cómo se siente una persona cuando la aceptan sin condiciones.

Aquel día me acosté sobre el colchón de arena con el estribillo infantil de Blancanieves, profundamente fijado en mi memoria, resonando en mi cabeza:


Dime, espejo, la verdad:
¿No es sin par mi gran beldad?


Extracto de: LAS VOCES DEL DESIERTO - MARLO MORGAN





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