lunes, 2 de febrero de 2015

Sharing.:::. El matrimonio, Símbolo Universal. II - iii - ¿Cómo se debe utilizar la energía generadora? I - II

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Omraam M. Aivanhov ~ 


El matrimonio, Símbolo Universal. II

 

El matrimonio es una cuestión muy amplia que podemos estudiar por todas partes en la naturaleza. Así la química, la física, la astronomía, la botánica, la anatomía, la psicología, etc., nos hablan sin cesar del matrimonio. Tomemos por ejemplo el agua, que es un elemento indispensable para la vida en el universo. El agua no es otra cosa que el hijo nacido de la unión de un padre, el oxígeno, y de una madre, el hidrógeno: H2O. ¿Por qué la unión del 1 (O) Y del 2 (H2)...? Porque el 1 es el número del principio masculino y el 2 del femenino.

Consideremos también el ejemplo de la palabra. ¿Cómo se produce en el hombre la palabra: por medio de sus brazos, piernas, orejas, nariz, vientre? No; se produce mediante la boca, y está formada por la lengua y por los labios; y cuando la lengua y los dos labios se ponen en movimiento, producen la palabra articulada. La lengua es el principio masculino y los dos labios el femenino. De esta manera el principio masculino y el principio femenino alumbran un hijo: la palabra. ¡Ved la fantástica ciencia que encierra esta página del gran libro de la naturaleza viviente!

Si los filósofos hubieran reflexionado sobre los mecanismos de la palabra, sobre los elementos que entran en juego para que el hombre pueda proferir sonidos articulados, habrían podido descubrir, por analogía, en primer lugar que Dios encierra en sí los dos principios por medio de los cuales ha creado a su Hijo, el Verbo, y que este Hijo ha puesto en movimiento todas las criaturas. Porque la palabra no es insensata, la palabra no existe sin razón, está destinada a alguien con algún objeto. San Juan dijo: «En un principio era el Verbo». El Verbo representa el movimiento, el hijo.

Ahora quiero explicaros lo esencial de lo que quiero que comprendáis. Así como Dios ha creado el mundo por medio de la Palabra, de la misma manera los hombres crean la vida en el plano físico, es decir, abajo. En la boca los dos principios siempre están juntos. Para poder hablar es preciso que los dos labios y la lengua estén juntos para producir sonidos. No consiguiréis articular palabra alguna sin poner la lengua y los labios en movimiento. En Dios los dos principios están juntos, unidos; nunca están separados, y por esto Dios crea continuamente.

Mientras que los seres humanos actúan como si los dos principios estuviesen separados, poseyendo los hombres Únicamente el principio masculino y las mujeres el principio femenino; pero como quiera que para crear la vida es preciso unirlos, de ahí se derivan todas las dificultades y complicaciones.

Aquellas criaturas que no desarrollan en sí mismas los dos principios masculino y femenino, no están hechas realmente a imagen de Dios, y no alcanzan la plenitud. Evidentemente no me refiero a la posesión de los dos principios en el plano físico, sino en el espiritual: el principio del amor y el principio de la sabiduría unidos simultáneamente. Sólo tienen la verdad y poseen la fuerza aquellos seres que han realizado la unión de los dos principios en sí mismos. Y, ¿quiénes son estos seres? Son los verdaderos Maestros, los verdaderos Iniciados que han comprendido la santa trinidad del Amor, la Sabiduría y la Verdad. Estos seres se manifiestan realmente como representantes y guías de Dios, y viven plenamente. Estos son los modelos a seguir.

La palabra que no está llena de amor y de inteligencia no puede realizar absolutamente nada, no puede actuar sobre la materia para darle forma. Las palabras vacías, sin sentido, el hablar por hablar, no pueden dar ningún fruto. Todo esto nos obliga a estudiar y a esforzamos para que nuestras palabras afecten al mundo entero, a toda la creación, al mundo visible y al invisible, y pongan en movimiento a los hombres, a los ángeles, a los arcángeles, a los espíritus y a los elementos. Por consiguiente, es necesario que en esta palabra exista tanto la inteligencia y la luz, como el calor y el amor, la plenitud del amor. En este preciso momento las palabras se vuelven poderosas. El hecho de que al hablar a vuestros amigos, a vuestro marido o a vuestra mujer, o bien a vuestros hijos, no obtengáis resultados, quiere decir simplemente que vuestras palabras no son suficientemente cálidas y luminosas.

Todos vosotros, todos nosotros llevamos en nosotros mismos, en nuestra boca, símbolos de una importancia cósmica. Todo el mundo tiene boca, pero la utilizamos continuamente para quejarnos en lugar de utilizarla para dar gracias día y noche de poseerla. Además, esta boca tiene una lengua, y hay que esforzarse y no hacer tonterías con ella, porque se dice que aunque no tiene huesos, los tritura. Cuando no se es inteligente, ni sabio, ni razonable, ni bueno, machacamos los huesos de los demás mediante nuestra lengua; basta con mover la lengua para desunir familias, ahorcar personas, masacrarlas. ¡Esto es lo que sucede con la boca y con la lengua!

Ha llegado el momento de tomar conciencia de que al darnos la boca y la lengua, Dios nos ha dado algo precioso, y tendríamos que decirle: «Señor Dios, perdóname por no haber comprendido hasta ahora los tesoros que Tú has puesto en mi boca, por no haber comprendido que al pronunciar palabras puedo imitarte, volverme como Tú, y ser cada día un reflejo de Ti. No me he dado cuenta y, por consiguiente, con mis palabras he sido torpe: he dicho cosas insensatas, he herido a las personas, los he trastornado y, precisamente, lo he echado todo a rodar con este instrumento que Tú me has dado. En lugar de hacer el bien, de consolar, de aliviar, de dirigir y guiar a los demás, en lugar de vivificarlos y resucitarlos, de elevarlos y proyectarlos hacia Ti, el Señor, el Creador, los he puesto por los suelos y los he envilecido. Perdóname, Señor, y enséñame a utilizar mi boca y mi lengua para hacer el bien, iluminar y dar calor a los demás, y no utilizarlas sólo para comer, beber y decir tonterías sin ton ni son.»

La boca es un órgano tan extraordinario y poderoso que tenemos que cuidar de no dejar escapar palabras venenosas, sino que éstas deben ser constructivas, educativas, vivificantes. E incluso si regañáis o fustigáis a alguien, debéis hacerlo sólo con la finalidad de iluminar y ayudarle. De esta manera os creáis un porvenir indescriptiblemente hermoso.

En los Evangelios está escrito: «Por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado», es decir, tu porvenir será bueno o malo, luminoso o tenebroso, celestial o infernal, según las palabras que hayas proferido durante tu existencia.

Así pues, las palabras son tan importantes para la construcción de nuestro porvenir, que es necesario reflexionar y meditar toda la vida sobre este tema. Hay que tener en cuenta la importancia de la palabra, y, al abrir la boca, cuidar de que siempre sea para bien.

Aún puedo ir más lejos al profundizar en esta idea para enseñaros que todo está íntimamente relacionado, que en el universo existe una ley de correspondencia absoluta. El sol habla..., y su verbo es la luz que se derrama sobre la tierra, sobre las plantas, sobre los animales y las personas.

Porque el sol invisible que actúa sobre el sol visible produce la luz y ésta se transforma en calor.

Supongamos ahora que la lengua corresponde al padre, los dos labios a la madre, y la palabra al niño; entonces, lo que el padre da a la madre, es el verbo que vitaliza, que anima. La ley es idéntica: de la misma manera que el sol invisible actúa sobre el sol visible, el cual a su vez actúa sobre la tierra para fertilizarla, de la misma manera que el hombre fertiliza a la mujer, así también la palabra fertiliza las almas y los corazones. Se trata de la misma ley. Así pues, el que habla se convierte en el padre, el que escucha en la madre, y así nacen los hijos....

Llegados a este punto, diréis: «Entonces, ¿pueden los hombres convertirse en madres?

Naturalmente, porque aquél que escucha es como si fuera una mujer. Basta un cambio de polarización. Cuando una mujer habla a su marido, está adoptando la polaridad masculina, y el marido que la escucha toma la polaridad femenina, y así nacen los hijos. Los hijos son los sentimientos, las emociones, las decisiones y los actos. El mismo principio se aplica en cualquier circunstancia, en cualquier nivel y en todos los planos. Infaliblemente siempre se trata de la misma ley. Hay que saber hacer malabarismos entre uno y otro plano.

Tenéis que intentar ampliar un poco vuestra manera de ver las cosas. Si os quedáis cristalizados en ciertos conceptos, jamás comprenderéis la plenitud de la vida, pues todo está interrelacionado. «Lo que está abajo es como lo que está arriba, y lo que está arriba es como lo que está abajo».

Muchos espiritualistas repiten esta frase sin comprenderla realmente, porque desconocen a qué corresponden las palabra «abajo» y «arriba». Para comprenderlas es necesario reemplazarlas por otras que representen imágenes, criaturas, existencias o mundos... ¿Qué podemos poner en lugar de la palabra «abajo»? Abajo, por ejemplo, puede ser el sexo, la tierra, la mujer, la materia o el infierno, y arriba, el cerebro, el cielo o el sol, el hombre, el espíritu... Lo que sucede es que Hermes Trismegisto ha mantenido el secreto, no lo ha precisado, y a nosotros nos corresponde encontrarlo.

Pero lo más extraordinario de todo esto es que ha añadido: «Para hacer el milagro de una sola cosa». Efectivamente, «Lo que está abajo es como lo que está arriba, lo que está arriba es como lo que está abajo, para hacer el milagro de una sola cosa». Así pues, abajo y arriba producen algo conjuntamente, producen «una única cosa», el hijo y, ¿qué es esta única cosa? Hermes Trismegisto tampoco lo ha explicado. La lengua y los dos labios son dos cosas que se unen para hacer el milagro de una única cosa, que puede ser el Verbo. Pero lo que sí es cierto es que se necesitan dos para producir esta única cosa: el principio masculino y el femenino, lo que está arriba y lo que está abajo. Cuando un hombre y una mujer quieren tener un hijo, es necesario que uno se coloque arriba y el otro abajo. El que está debajo es como aquél que está arriba; la diferencia estriba en la posición. Y, ¿para qué? Para producir el milagro de una sola cosa: el hijo.

Así pues, reflexionad sobre esas cosas e intentad no pasaros la vida sin comprender nada, inmersos en el sueño de la inconsciencia. A partir de ahora vivid una vida sensata, abandonando todo lo que os ata a las regiones inferiores, todas estas sensaciones y ocupaciones que no os aportan nada. Tomad lo esencial y ¡poneos a trabajar!


Omraam Mikhaël Aïvanhov
Extracto de: Los secretos del libro de la naturaleza


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 Omraam M. Aivanhov ~ El matrimonio, Símbolo Universal. III



«Todo lo que está abajo es como lo que está arriba». Estas palabras de Hermes Trismegisto nos revelan que el matrimonio antes de existir abajo, entre los seres humanos, ya existía arriba.

Porque arriba, continuamemte se está realizando una unión, un intercambio entre los principios cósmicos masculino y femenino, que en el plano físico se refleja bajo la forma del matrimonio.

Esto es lo que nos revela la Ciencia Iniciática. En el Génesis se dice: «En un principio Dios creó el cielo y la tierra». El cielo y la tierra son dos símbolos que hay que interpretar, así como la relación existente entre ellos; son los símbolos de los dos principios, emisor y receptor, masculino y femenino. Estos dos principios se unen, y de dicha unión nacen. los hijos. Todo lo que veis, e incluso lo que no veis, es una creación resultante de los dos principios. Todo lo que se produce en la tierra es hijo de esta unión de la tierra y el cielo. Si la tierra rompe los lazos y no está unida al cielo, éste no le da su energía ni su impulso, y entonces se convierte en un desierto.

El cielo y la tierra, los principios masculino y femenino, existen ya como realidades en los sublimes reinos de las alturas, y se reflejan a continuación en todas las regiones y en todos los planos, incluso en el plano físico. Por todas partes vemos la unión de dos principios, masculino y femenino, y que esta unión origina una fuerza, una energía. Cuando queréis enchufar un aparato eléctrico, utilizáis una toma macho y otra toma hembra, pero, ¿os habéis dado cuenta de que cada una está polarizada? Hay dos y dos... Efectivamente, cada cosa, cada ser posee en sí los dos polos. La tierra, el cielo, el hombre, la mujer, tienen cada uno dos polos. Así pues, cuando se unen se convierten en cuatro, lo cual hace que las fuerzas circulen y nazcan los hijos. Pero sin este contacto, sin esta unión, sin esta fusión, sin este intercambio, nada se produciría.

Ahora bien, si trasladamos esta cuestión al campo de la vida interna, nos daremos cuenta de que mientras el hombre no establezca contacto con esa realidad que lo sobrepasa - el cielo, el mundo divino -, permanecerá solo. Y si permanece solo, será estéril, improductivo, y un día desaparecerá sin dejar rastro. Vosotros podéis replicarme: «Pero si tenemos mujer (o marido), y tenemos hijos...» Pero eso sucede en el plano físico y no basta. El verdadero matrimonio consiste en llegar a conocer la manera de trabajar con los dos principios en todos los campos. Si se han cumplido todas las condiciones en el plano físico y material, naturalmente que se obtienen ciertos resultados: una muchedumbre, una gran prole, pero en otros campos somos estériles y estamos solos, porque no hemos comprendido que esta ley del matrimonio hay que realizarla en todas las regiones: en el plano astral, en el mental, etc...

«Todo lo que está abajo es como lo que está arriba, y todo lo que está arriba es como lo que está abajo». Arriba está el orden divino, abajo está el plano físico. Todo lo que encontramos en el plano material corresponde a una verdad en el plano espiritual. Los Iniciados han ocultado esta verdad bajo el símbolo de la serpiente que se muerde la cola. Este es el símbolo del verdadero matrimonio. Y, ¿cómo puede serlo, - diréis -, una serpiente que se traga su propia cola? Pues sí, porque el verdadero matrimonio del ser humano consiste en la fusión de la cabeza y la cola. El otro matrimonio no es sino un reflejo de ello.

En su conciencia, el hombre está separado de sí mismo, por consiguiente debe descubrir esta parte que no conoce y unirse a ella. Esta idea también está expresada en la frase que encontramos grabada en el frontispicio del templo de Delfos : «Conócete a ti mismo», pero muy pocos han comprendido el sentido de esta inscripción. Un día leí la explicación que daba un profesor de la Sorbona de ella, y verdaderamente me quedé estupefacto: ni siquiera los más eruditos la comprenden; explican esta frase como si fueran niños, despojándola de su autenticidad, de su profundidad.

Conocerse a sí mismo no significa conocer nuestro carácter, con sus cualidades y sus defectos, o conocer los límites de la condición humana. Si sólo fuera esto, incluso los niños serían capaces de conocerse. Así pues, en la frase «Conócete a ti mismo», ¿qué significa este «ti mismo»? ¿Los brazos? ¿Las piernas? ¿El cerebro? No. ¿Los sentimientos? ¿Los pensamientos? Tampoco. Tú mismo, uno mismo es una parte de Dios, una chispa, un espíritu inmortal, algo indefinible, muy lejano, muy alto... Aquí es donde el hombre debe encontrarse para conocerse, en esta entidad que es inmortal, que es omnisciente, que es todopoderosa: su Yo superior, que es una parcela de Dios... y tomar conciencia de que depende de El, que forma parte de El, que no existe como existencia y actividad separada de El. Entonces descubre que todo lo que pensaba y sentía era una ilusión, algo irreal, que la realidad es este Yo, este Sí mismo interno que es el propio Dios, y que obtendrá energía, luz y amor del Eterno si se esfuerza por unirse a El, por sentir que forma parte de El, que es uno con El y su conciencia se funde con el Eterno. Entonces ya no se sentirá como algo aislado, pequeño, doliente, sino que se sentirá como Dios mismo.

Ya os he explicado que mientras el hombre se identifique con su cuerpo físico será vulnerable, débil, mortal como el cuerpo físico, y todo lo que le suceda a este cuerpo le afectará.

Pero si deja de identificarse con su cuerpo físico, con sus impulsos instintivos, y se identifica con el centro del universo, con la fuente de la vida, con el Creador, se alejará cada vez más de la debilidad, de la vejez, de la enfermedad y de la muerte, acercándose a Aquél que es inmortal, omnisciente, omnipotente. Por esta razón los Iniciados insisten tanto en este «Ti mismo », pues mientras el hombre se conforme con saber lo que no es, jamás alcanzará lo que aspira: la libertad, la paz, la felicidad. Conocerse es fundirse con la inmensidad de Dios.

Entended bien que cuando los Iniciados de la antigua Grecia decían: «Conócete a ti mismo», no preconizaban conocer todas nuestras debilidades y limitaciones, pues las debilidades, lagunas y vicios no son «uno mismo». Esto es lo que tenemos que tener muy claro.

Evidentemente, esta fusión con Dios no puede hacerse rápidamente. Aún a lo largo de toda una vida algunos no llegan a poseer esta conciencia superior, gracias a la cual sienten que son uno con el Eterno. De vez en cuando tienen un destello, una iluminación, pero al día siguiente se sienten de nuevo aislados, débiles, desgraciados. El que ha realizado esta fusión se siente en paz e iluminado, se siente inmortal... Ha llegado a un grado de conciencia tan elevado y amplio, que considera a todas las criaturas como si formaran parte de él mismo, y entonces ya no tiene enemigos, no puede hacer daño a nadie, ama a todos los seres porque siente que él mismo es quien vive en todas las criaturas. Obedece a una moral superior. Ese también es el sentido de la fórmula «Conócete a ti mismo».

Para llegar a este estado de conciencia se necesita una ascesis. En la India, se le llama Jnani yoga. Para alcanzar la conciencia de su identidad con Dios, los yoguis hindús utilizan la fórmula «yo soy El». Meditando largo tiempo sobre esta frase, -el yogui acaba por tomar conciencia de que su yo no existe, que él no es otra cosa que «El», el Señor... El es único, todopoderoso, la única realidad.

Profundicemos ahora en el significado de la palabra «conocer». Se puede leer en la Biblia que Adán conoció a Eva, y nació Caín... ¿Acaso no la conocía antes? Abraham conoció a Sarah y nació Isaac... El conocimiento supone un contacto: Es la aproximación de los dos polos que quieren fundirse, o, si lo preferís, saborearse. Porque, ¿qué hacen los niños cuando son pequeños?

Cogen todo lo que cae en sus manos y se lo ponen en la boca; de esta manera aprenden a conocer las cosas. Para el niño, el órgano del conocimiento no es el cerebro sino la boca; quiere probarlo todo. Vosotros mismos, ¿qué hacéis para conocer un olor, un sonido, una imagen o un pensamiento? Lo dejáis entrar en vuestra nariz, en vuestras orejas, en vuestros oídos o en vuestra cabeza. Así pues, el conocimiento no es otra cosa que dejar penetrar en nuestro órgano el objeto que queremos conocer. La misma ley se aplica para el nacimiento de los hijos. El conocimiento se realiza, pues, mediante la penetración: algo nos penetra para fusionarse con nosotros.

Al fusionamos con un objeto o con un ser, vibramos en armonía y en la misma longitud de onda que él. Supongamos que tenéis dos diapasones de la misma longitud. Cuando hacéis vibrar uno de ellos, el otro responde porque vibra en la misma longitud de onda. Pues bien, para conocerse a sí mismo, para conocer este ser divino que está en nuestro interior, hay que llegar a vibrar en la misma longitud de onda que él. Esta condición es indispensable para que haya conocimiento.

Tomemos de nuevo el símbolo de la serpiente que devora su cola; ello significa que ha unido los dos polos, el masculino y el femenino, porque quiere conocerse. Pero imaginad que la serpiente es muy larga: 500, 1000, 10000 metros... Un día, mientras se pasea, se encuentra con una cola, se pregunta qué puede ser, y la muerde. ¡Y queda muy sorprendida al descubrir que es su propia cola! Al igual que los gatitos, los cuales juegan con su propia cola y cuando la muerden chillan, porque se dan cuenta de que es la suya. El hombre es un ser cuya realidad sobrepasa en mucho la apariencia física: lo que deambula por aquí abajo, por la tierra, es su cola, pero su cabeza, ¿dónde está? Mientras que los dos polos - la cabeza y la cola - permanezcan separados en su interior, tendrá que conformarse con reptar por el suelo.

La cola debe encontrar la cabeza y unirse a ella; la cola, el yo inferior, debe unirse a la cabeza, el Yo superior, que está arriba, en el cielo. En este momento se establece el contacto y se origina una circulación armoniosa y constante de energías. En el hombre encontramos la serpiente en la columna vertebral, es la serpiente Kundalini, la cual, una vez despertada, asciende a lo largo de la columna vertebral. Cuando finalmente se reúnen los dos polos, es decir, cuando Kundalini, que está abajo, se ha unido en lo alto con el espíritu universal, Shiva, el hombre se conoce a sí mismo y alcanza la plenitud.

«Conócete a ti mismo». «A ti mismo» no es la cola que se mueve demasiado en el plano físico, sino que es la cabeza, el espíritu que está en lo alto. El auténtico matrimonio es el verdadero conocimiento. Pero el hombre todavía no ha realizado esta unión en sí mismo; sólo la realiza en cuanto a su parte externa: por todas partes establece conexiones, lazos, coloca circuitos en las fábricas, en las administraciones, en la política, en la economía, por todos lados excepto en su fuero interno, al que no sabe conectar nada, y por esto se siente incompleto.

La mayor realización a la que puede aspirar el ser humano es la de unir el yo inferior con el Yo superior, la cola con la cabeza. Indudablemente la cola posee algunas cualidades, cuanto menos tiene la facultad de moverse. Pero la cabeza tiene mucho más: los ojos, las orejas, la boca, la nariz, el cerebro. Por consiguiente, si podemos unimos a nuestro Yo superior que posee estas facultades tan desarrolladas, conoceremos todo lo que él conoce, veremos lo que él ve, oiremos lo que él oye y seremos perfectos. Pero mientras continuemos separados y sólo seamos una cola que se mueve, estas riquezas nos estarán vedadas.

Hay que unir la cola a la cabeza, es decir, unir «los dos extremos». Los Iniciados desde hace siglos han lanzado esta fórmula al mundo, pero los hombres no han comprendido el sentido; sólo lo aplican en el aspecto material, y cuando a final de mes el dinero empieza a escasear, comentan que no pueden unir los dos extremos. En realidad estos dos extremos son la cola y la cabeza de la serpiente. Poder unidos es conseguir desarrollar sucesivamente todos los chacras, desde el chacra Muladara, el más bajo, hasta el chacra Sahasrara, el más alto, a fin de conseguir la unidad.

Mientras no consigamos unir ambos extremos, continuaremos en la miseria y sufriremos privaciones. Y esto es tan cierto en el plano espiritual como en el físico.

Todos los poderes de la creación se encuentran en el matrimonio. ¿Acaso habéis visto algún hombre o alguna mujer que hayan alumbrado solos un niño? No, porque se necesitan dos. Por este motivo todos aquellos que no se casen con el Cielo, no podrán ser nunca creadores y se quedarán solteros. Hay que casarse, pero con el Cielo, para tener muchos niños. En el Génesis se dice: «Creced y multiplicaos» Lo que sucede es que los hombres sólo han comprendido esta prescripción en el plano físico. Cada mandato tiene como mínimo tres interpretaciones, pero los seres humanos se conforman con conocer sólo las cosas en el plano físico, y ahí está el error: no querer ir más lejos. Hay que crecer y multiplicarse en el mundo de los pensamientos y de los sentimientos, para poder poblar la tierra día y noche de pequeñas criaturas luminosas y aladas que influirán en el mundo entero para la realización del Reino de Dios...

Hay que pensar en el matrimonio, pero allá arriba. Esta es la nueva filosofía, la nueva comprensión.

Si vamos a la salida del sol por la mañana, es porque el sol es un centro, el centro de nuestro sistema solar, y mirándolo nos dirigimos hacia nuestro propio centro. Nuestro Yo, nuestro verdadero Yo, no vive aquí; está muy lejos de nuestro cuerpo, habita en el sol. Pero mantiene lazos con nuestro yo ilusorio, aquí, en la tierra, y si conseguimos establecer conscientemente comunicación entre ellos, nuestro pequeño yo resulta atraído por el sol, y enconces vive gozoso, en la luz. Por eso, recordadlo, os he dado determinados ejercicios para que los practiquéis a la salida del sol. Os imagináis, por ejemplo, que estáis en el sol y que desde allá arriba miráis hacia la tierra, y sonreís, diciendo: «Estás allá, mi pobre amigo, ¡si supieras lo bien que se está aquí!»

De esta manera se establece un vínculo entre vuestro yo inferior y vuestro Yo superior, con lo cual restablecéis la conexión con vosotros mismos, reencontrándoos. Si hacéis este ejercicio durante años, conseguiréis recibir las cualidades de vuestro Yo superior. Y puesto que vuestro Yo superior es inmortal y conoce la historia del mundo, podrá comunicárosla. Al ser libre, os dará sus poderes. Al estar sumergido en un océano de felicidad, os dará una felicidad indescriptible.

Cuando los hombres y las mujeres se funden, sienten una inmensa alegría, pero no alcanzan a saber lo que significa esta alegría. Pero, precisamente, esta alegría es un testimonio de la veracidad del método: «unir los dos extremos». Cuando el hombre ha conseguido unir los dos extremos, ha conseguido reencontrarse, se siente colmado. Y entonces le invade una alegría, una dilatación de una naturaleza mucho más sutil. Se trata del éxtasis del que hablan los santos, los yoguis, los Iniciados que han conseguido alcanzarlo.

Ved que, en pocas palabras, os he transmitido el secreto del matrimonio. Debéis casaros, pero no solamente con criaturas externas a vosotros, porque entonces perderéis vuestras energías.

Debéis casaros con vosotros mismos, para que vuestras energías se multipliquen.



Omraam Mikhaël Aïvanhov
Extracto de: Los secretos del libro de la naturaleza





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¿Cómo se debe utilizar la energía generadora? I
 
 

Si estudiamos desde un punto de vista filosófico, cuáles pueden ser los destinos del instinto, encontraremos que puede ocurrir lo siguiente: a) El instinto psicogenésico -que es el que estamos tratando -se hace presente a la Consciencia por medio de la libido, es decir, un sentimiento o deseo de atracción hacia la otra polaridad o sexo; entonces, según la mayor o menor intensidad con que él se manifieste, despertará en nosotros el interés si es lo suficientemente fuerte o la indiferencia (5). Ahora bien: sabemos que el cuerpo emocional o de deseos está compuesto en el hombre de tres regiones superiores y tres regiones inferiores y una intermedia llamada región del sentimiento en la cual llegan a golpear los instintos. Por otra parte sabemos según la Filosofía, que en la región de los deseos inferiores actúa siempre una fuerza de Repulsión, en tanto que en la de los deseos superiores o altruistas actúa su contraria, o fuerza de Atracción.

Si el instinto fue como dijimos muy poco fuerte, vendrá la indiferencia, pero si no, surgirá el interés. Aquí es precisamente en donde el joven adolescente debe estar atento y listo, para darle al instinto una orientación correcta y precisa, a fin de que él no vaya a desembocar en las regiones inferiores, donde puede vencer esta fuerza de repulsión que allí existe y nos pueda conducir a la satisfacción de las más bajas pasiones, o si se reprime puede más tarde convertirse en neurosis. Pero si el joven está atento y el interés que este instinto ha despertado en la región del sentimiento lo sabe orientar hacia los deseos superiores de la Sensibilidad y de la Estética y que son los que hacen relación con el desarrollo del Alma, entonces sí estaremos utilizando muy bien esta Divina Energía del Cosmos. A este respecto podemos traer a cuento lo que el texto bíblico dice sobre esta Energía de la Vida: "CRECED y MULTIPLICAOS" (1).

Estas son exacta y matemáticamente las dos únicas maneras de utilizar correctamente el Fuego de la Vida. Veámoslo:

A través de este trabajo hemos venido estudiando las distintas manifestaciones de Dios en toda la Naturaleza; estas manifestaciones son: la Verdad, que es la Vida, la Belleza, que es la Armonía de los Complementarios, y el Bien que es la expresión del Amor Universal (10). Esa dualidad, esa Armonía de Contrarios (Complementarios), es la que hace posible la manifestación de la Vida, y esa Vida está radicada, escondida en el poder de la Semilla. Así que esta Divina Fuerza de la Vida tiene y debe manifestarse en todos los planos de la existencia, en todos los SIETE MUNDOS que el Esoterísta estudia y en cada uno de ellos se expresará con más sutileza, con más delicadeza a medida que este plano sea más elevado o más delicado. Ya hasta la misma ciencia lo está comenzando a reconocer: El Sexo tiene un aspecto emocional lo mismo que físico. En el plano físico podríamos decir que se manifiesta como el instinto sexual propiamente dicho, pero a medida que ascendemos en los distintos vehículos humanos podemos decir que la libido del Psicoanálisis, empieza a manifestarse en forma más sutil:

Como Emoción, Pasión, Sensación o Sentimiento, Inspiración, Imaginación Creadora, o Amor Subliminal y Divino. Por esto mismo Platón decía: "Del amor mundano se debe saltar al AMOR DIVINO".

El hombre debe estar dirigido siempre por su Yo Interno, por el Ser que somos, y no por los vehículos dentro de los cuales nos manifestamos o expresamos. Así es como podemos controlar y dirigir nuestros instintos, emociones y pasiones haciendo vibrar este sentimiento en los planos más elevados, como fraternidad, altruismo, inspiración, etc.; solo así podemos decir que seremos conscientes e inteligentes. Solo así estaremos avanzando en el terreno evolutivo que es desarrollo de la Sensibilidad o Alma y de la Consciencia que es Ego.

De otra parte, debemos tener presente, que es en los planos sutiles donde se originan y controlan las fuerzas sexuales; solo comprendiendo las manifestaciones del Sexo y las leyes que lo gobiernan en estos planos, es cómo podemos esperar, controlar su acción en nosotros mismos y en la sociedad en que vivimos.

Se dice que una Energía es tanto más poderosa en cuanto es más sutil. El AMOR, es una Energía tan sutil que no la vemos, pero sin embargo es capaz de hacer imposibles; ella hace que el hombre venza todas las dificultades. El instinto o la fuerza del Sexo la hemos querido involucrar aquí a la fuerza vital por excelencia, porque ella irradia de la Gran Causa Primera, y aunque puede sufrir muchas transformaciones y transmutaciones y hasta ser empleada en fines completamente distintos de su impulso original, siempre será Divina en su origen y en su naturaleza, debe ser reverenciada como Sagrada, y el individuo debe considerarla como un depósito Sacrosanto que le ha sido confiado para administrarlo bajo la dirección misma de la Vida Divina (12). Así vemos que la Vida cobra muy caro todo pecado o mal uso que se haga de esta Energía Generadora. En el pasado todavía lo estamos viendo, cómo dentro de la escala evolutiva quedaron rezagados nuestros hermanos inferiores los monos o simios, por el mal uso que de ella hicieron; y en el presente ya vemos que toda esta serie de taras se deben solamente al mal uso de esta Energía (13) y (5).

En el niño o en la niña antes de llegar la época de la pubertad se manifiesta en ellos cierto androginismo caracterizado por la voz, que no es ni masculina ni femenina; pero llegada que es la pubertad, la Energía de la Semilla empieza a manifestarse con todo su poder y el poder de sus secreciones internas, desde las llamadas gónadas, hace que se manifieste en cada especie los caracteres sexuales secundarios. Así, las formas redondeadas en las niñas, la aparición del vello en la región púbica, el crecimiento de los senos, la brillantez de los ojos, son propios del sexo femenino. En cambio en el varón aparecerá la modificación de la voz, por ascenso y crecimiento de la laringe, el desarrollo de la musculatura, el descenso de los testes, el magnetismo personal, etc., etc. (6).

En el Verbo, en la Palabra, está radicado el poder del hombre; y la calidad y el poder de nuestra voz dependerán solamente del buen o mal uso que hayamos hecho de nuestra Energía Generadora, en esta o en pasadas encarnaciones.

"El Verbo es la Vida" y "la Vida es la Luz de los hombres", dice el Evangelio de Juan. A Jesús se le llamó el Verbo Encarnado, porque Él con la palabra calmaba tempestades y curaba a los enfermos.

¿Quién no recuerda con cariño los años de la pubertad? El joven bellamente enamorado de una damita trata por todos los medios a su alcance de agradarla, le escribe frases bellas y delicadas, se inspira y le hace poemas; el valor y el orgullo personal le hacen sobresalir en todo, porque la Energía Generadora se manifiesta en él, para los fines del crecimiento físico e intelectual. Ciertamente; crecimiento físico, intelectual, anímico y conscientivo debe ser la primera preocupación del joven para lograr diferenciarse no solo del sexo opuesto, sino de la colectividad o del rebaño. Muy pocos Seres han sido orientados en estas cuestiones y por eso muy pocos han llegado al grado de superhombres. Les grandes genios de la humanidad son Seres que lograron transmutar estos instintos o deseos inferiores, en deseos de superación intelectual, anímica o espiritual.

El segundo uso de qué habla el texto Bíblico es MULTIPLICAOS. Sí; pero de una manera racional y conscientiva a fin de que otros Egos vengan a renacer para ganar experiencia, Multiplicaos sí, pero dentro de la Ley Divina, del Amor y del matrimonio; conscientes del instante sagrado, del cual dependerá la calidad, hermosura y cualidades anímicas de la criatura que ha de engendrarse (15).

Hay en la Naturaleza una ley, que es la de asociación, que nos dice: lo particular atrae hacia sí, lo que le es semejante, es decir, si queremos hijos sanos, fuertes, inteligentes y con alguna Sensibilidad en el Alma, solamente debiéramos unir nuestros cuerpos en aquellos instantes en que estas cualidades están vibrando en nosotros con más energía positiva y haciendo de aquel momento una verdadera comunión de Almas con Amor Subliminal y Divino. Solo así podremos hacer que renazcan Egos de importancia. A este respecto debiéramos leer "EL BIORRITMO" de Arnoldo Krumm Heller y también el libro denominado "EL ESPÍRITU DE LOS POR NACER" (16).

Podemos decir que de esta Energía Bio-Morfo-Genésica se derivan dos caminos verdaderos, que hacen relación con los dos alegóricos árboles que estaban plantados en la mitad del paraíso: El Árbol de la Vida y el Árbol del Conocimiento.

Será preciso recordar al lector, que en un principio el hombre obedecía a leyes y a guías exteriores y que era inconsciente; solo teníamos en aquel entonces el Sistema Nervioso Simpático o Autónomo; éramos Amentes (sin mente) y por eso nuestra vida era simplemente vida vegetativa, pero cuando vino la separación de los Sexos, la otra mitad de la Energía Generadora fue ascendiendo por canales especiales y con ella se fueron formando el cerebro y la laringe como órganos de expresión del pensamiento y de la Inteligencia. Por eso en el niño cuando aparece el poder de la Semilla, ya puede pensar mejor y expresarse como individuo separado y reconocer a su Yo interno. Así que el sistema nervioso cerebro-espinal, ha derivado y sigue derivando del poder de la Semilla que es el fruto del Árbol de la Vida para hacer posible que nosotros desarrollemos Consciencia y Sensibilidad (5).

El tercer camino, que es el camino seguido por los demás; por los ignorantes o por los que prefieren dar satisfacción a sus bajas pasiones, es decir, por los que se sienten dominados por sus propios instintos, es el camino de la destrucción, de las neurosis, y por qué no decirlo también, el camino de todas las enfermedades y miserias. Por eso repetimos: o generamos dentro del Amor Sublime, para atraer Egos superiores, o nos regeneramos mediante la sublimación de esta Energía para convertirla en Consciencia y Amor, o nos degenerarnos cuando depositamos la Semilla en lugares infecundos.

Generación, regeneración, o degeneración y muerte, he ahí los tres caminos, el tercero de los cuales es hijo de la ignorancia, el tabú o la mala fe, de los que se dicen predicadores de la religión, y guardadores de la moral. Es ésta y no otra la razón de que en aquellos países donde las cuestiones del Sexo han sido miradas bajo el aspecto religioso y moral de que hablamos, sean aquellos donde la explosión demográfica ha tenido más problema. En cambio en aquellos otros donde al niño se le enseña y se le educa sin preconceptos absurdos y ridículos sobre el uso de esta Energía, allí las juventudes son más fuertes y arrogantes, ágiles y esbeltas, inteligentes y magnéticas, dispuestas siempre a la recta acción y al trabajo intelectual o físico, ¿Pero qué decir de nuestra pobre raza, donde la estatura promedia no sobrepasa de un metro con sesenta centímetros y donde la juventud se debate entre el alcohol, las drogas o los alucinógenos, con las consiguientes taras, irresponsabilidad y enfermedades? Colas interminables vemos que todos los días hacen estos hijos del viento, para llegar a sala-cunas, orfanatos, asilos, hospitales, frenocomios, cárceles y cementerios, que son los lugares a donde yo diría termina la carrera de la ignorancia, irresponsabilidad y el mal uso de esta Energía. Y nada se hace por educar, enseñar y dar cultura al pueblo y sobre todo a la niñez. Insensibles y desconocedores de las Leyes de la Vida estamos corrigiendo el mal por los cabellos, estamos en las mismas condiciones de un productor de manzanas a quien se le ocurriera obtener mejores frutos cortando las flores a sus árboles.

A los que se preocupan tanto por la explosión demográfica, les ha ocurrido lo mismo: Unos pretenden que con la emasculación, o con la ligadura de las trompas, o con el invento de las píldoras, pueden acabar con la explosión demográfica, y no ven que están cometiendo un crimen de lesa humanidad.

A este respecto leemos en el libro de Clymer denominado "EL MISTERIO DEL SEXO Y LA REGENRACION DE LA RAZA": "Las leyes que rigen la vida sexual, la creación y la recreación, no pueden ser anuladas por el hombre. Pueden ser pervertidas o dejadas de lado, pero al final se paga la compensación. Las leyes de Dios son más poderosas que las creencias, las costumbres o las inculcaciones religiosas. Las leyes de Dios y de la Naturaleza deben ser comprendidas y no meramente adivinadas. No importa cuán alta sea la autoridad que imparte opiniones en contra de ellas. La Verdad debe ser nuestra guía" (18).



Extracto de: La energía sexual
Fraternidad Rosacruz Antigua

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1. LA SANTA BIBLIA, Antigua versión de Casiodoro de Reina, revisada por Cipriano de Valera. Impresa en la Gran Bretaña por Sociedades Bíblicas.
5. CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS Max Heindel.
6. EL HOMBRE Fritz Kahn.
10. DIÁLOGOS PLATÓN.
12. EL MISTERIO DE LA SERPIENTE Dion Fortune.
13. LAS MANIFESTACIONES DEL KARMA Rudolf Steiner.
15. BIORRITMO Krumm Heller.
16. EL ESPÍRITU DE LOS POR NACER Dos Laborantes.
18. EL MISTERIO DEL SEXO Swinburne Clymer.





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¿Cómo se debe utilizar la energía generadora? II

 

...Si queremos que se cumpla la ley de evolución, que va llevando todo en la Naturaleza de lo bueno a lo mejor, y de lo mejor a lo óptimo, debemos prepararnos primero nosotros, para conocer muy bien estas cuestiones tan delicadas que atañen al Misterio de la Vida, que es el Misterio del Sexo. Es con educación y no con castraciones masivas o con píldoras como se debe enseñar al hombre, que en el poder de la Semilla se encuentra radicado el divino milagro de la Vida, de la existencia toda, de vegetales, anímales y hombres, y que es allí mismo descubriendo el poder que ella encierra, con el cual podemos ascender a los cielos con Sabiduría y con AMOR.

Es en el poder de la Semilla, en el centro mismo de la Generación, donde se encuentra el Júpiter tonante de la leyenda: Padre de hombres, es aquella Energía cuando la utilizamos para la generación de un hijo, y padre de dioses, cuando sublimada bajo la ley divina del AMOR, nos convierte en Seres sensitivos y conscientes. Debemos utilizar no solo los sentidos físicos, que son las ventanas a través de las cuales el Alma se asoma al mundo diferenciado de las formas, sino que mediante la ADMIRACIÓN, CONTEMPLACIÓN y DEVOCIÓN, podemos desarrollar una Alma sensitiva con la cual nos unimos al Alma del Mundo (19). Y mediante la OBSERVACIÓN, MEDITACIÓN y PERCEPCIÓN vamos comprendiendo el Gran Arcano de la Naturaleza, para volvernos Sabios y Conscientes. Solo así podremos educar y encauzar a nuestros hijos y a la raza humana.

Cuanta falta hace a todos, ilustrarnos sobre el Gnosticismo, que es el conocimiento del Ser, el conocimiento de la Verdad, el conocimiento de la Vida, radicado en el poder de la Semilla (20). El Sabio ha escogido el Uranio por ser allí donde se encuentra más activo el poder de la Energía; el Botánico selecciona las Semillas, las coloca en las mejores tierras, las abona y las cuida para obtener óptimos frutos. El ganadero selecciona los mejores ejemplares para cruzarlos y así obtiene mejores razas. ¿Por qué el hombre en vez de degenerarse, no se preocupa por mejorar la raza, o lo que es mejor, se regenera a sí mismo sabiendo cómo y de dónde extraer este Divino Poder?

Libros hay muchos y muy buenos y al final de este opúsculo publicaré una lista de ellos que debieran ser leídos con toda atención y cuidado.

Nosotros como Seres Humanos somos el producto más o menos superior del Amor de nuestros padres; pero un Mozart, Beethoven y Wagner, un Mahatma Gandhi, un Albert Schweitzer o un Einstein fueron el producto de un AMOR más sublime de sus progenitores y así estos Egos se recuerdan y se recordarán a través de sus obras (5).

Resumiendo podemos decir: La Energía Generadora, como ya lo dijimos, se manifiesta en el niño desde el nacimiento y hasta la edad de la pubertad, y debe ser orientada hacia los fines naturales; en esta época todo el peso de la responsabilidad podemos decir que recae solamente sobre padres y educadores; como pudimos ver en aquella época de la vida, la libido tiende a fijarse sobre algún objeto determinado y lo hace partícipe de toda su atención. Al principio es su propio cuerpo, luego se va exteriorizando hacia sus padres, para llegar por último un período de latencia que debe aprovecharse para despertar en el niño sentimientos nobles y altruistas.

Una vez que aparece la pubertad y con ella el poder de la Semilla y las hormonas, es cuando más cuidado y atención se deben poner porque es en esta época cuando el individuo proyecta su libido completamente al exterior, hacía el sexo opuesto como objeto y hacia al acto de la reproducción como fin.

Al estudiar los instintos ya nos dimos cuenta del proceso que sufre el deseo libidinoso una vez que hace su aparición en la Consciencia; es aquí cuando el joven adolescente debe estar listo para encauzarlo hacia la región de los deseos superiores, donde la fuerza de atracción que allí impera lo ayudará, para que se convierta EN PODER ANÍMICO despertando así el Amor Superior que debe ir de la mano con la Sensibilidad Estética (21). Es por esto que yo considero indispensable el noviazgo para los jóvenes en esta época de la vida, porque es a través del Amor romántico y sublime como puede desarrollarse la Estética y el Sentido Ideal de la Vida. Así surgieron los grandes poetas, los músicos o los grandes artistas. Cuánta falta hace a nuestras juventudes que en los colegios se vuelvan a instituir los centros literarios; con ellos se obligaba a los jóvenes a leer cierta clase de obras que dan inspiración al corazón, desarrollan el arte de pensar y de sentir o mejoran nuestros conocimientos llenando los vacíos del Alma. La literatura, la poesía y la música son otras formas para aprender a apreciar y amar la Vida. Hoy la juventud las mira como fósiles que ya no se estilan en los tiempos modernos, pero resulta que, por falta de ellas se está fosilizando nuestra juventud, sin Amor en el corazón y sin Sensibilidad en el Alma. Para desarrollar el Alma y la ternura podríamos recomendar las siguientes obras: "LA LAMPARA MARAVILLOSA" de Ramón del Valle Inclán; "EL JARDINERO" de Tagore; "MI FILOSOFÍA Y MI RELIGIÓN", de Waldo Trine; "BHAKTI YOGA", de Vivekananda; "LA ALEGRÍA DE VIVIR", "LOS CAMINOS DEL AMOR", de Marden; "DIGNIFICACIÓN FEMENINA", de Israel Rojas y muchos más.

Los padres y profesores debiéramos estar muy atentos de la clase de lectura que llega a nuestra juventud. Pero precisamente si se hubiera tenido el cuidado de no fomentar este tabú ridículo alrededor del Sexo, y si se le enseñara al niño que los órganos de la Generación tienen que cumplir una función en la economía humana, así como los órganos de la respiración o de la circulación, no habría tanta curiosidad por las revistas pornográficas, por los desnudos o por las películas obscenas que precisamente se han hecho para explotar a estos pueblos sin educación y sin cultura.

La música afrocubana, es otra de las maneras absurdas de despertar los instintos libidinosos y las bajas pasiones. Las juventudes se entusiasman con ella, porque su ritmo loco toca precisamente a la esfera de los bajos instintos, ¿y si a aquello se le mezcla el alcohol y la yerba maldita; qué podremos esperar?

Si al ritmo de un vals nacieron muchísimos romances, al ritmo loco y en el ambiente viciado de las llamadas discotecas, puede nacer una prostituta, un desquiciado mental o un criminal. Pero aquí no termina el peligro; un joven bajo la influencia del alcohol o de un alucinógeno, puede ser conducido fácilmente a lupanares donde su salud y su apellido pueden quedar abolidos para siempre.

Los errores de la juventud suelen cobrarse en la edad avanzada de la vida. Díganlo sí no, todo este cortejo de alcohólicos, epilépticos, paralíticos, mudos, tuberculosos y cardiacos, cuyo comienzo se inició en una de estas noches de jolgorio. Allí pudieron iniciarse en el alcohol, el homosexualismo, o haber contraído una de estas enfermedades venéreas como la sífilis, que suelen pasar desapercibidas, pero que más tarde hace su aparición con todo su cortejo de complicaciones que afectan el sistema nervioso.


Por esto, a esta Energía se la llama también la espada de Lucifer, con la cual podemos darnos muerte cuando la empleamos en las bajas pasiones, pero ella es también la Cruz Santa del Redentor con la cual se puede llegar a la Cristificación (22).

Moisés salvó a su pueblo en el desierto levantando la serpiente sobre los brazos de la cruz. Así al hombre sublimar y elevar su Energía Generadora para poder derivar Consciencia, que es Sabiduría y Amor, o Sensibilidad, que es Alma. Solo así podremos librarnos de la muerte del Alma. Los grandes Sabios y los grandes genios lo fueron, porque no se preocuparon de dar pábulo a las bajas pasiones, sino que sublimaron su Energía para convertirla en Inteligencia y Sabiduría que legaron al mundo; los hijos de estos grandes genios fueron sus obras.

Otra cosa que puede liberar a la juventud de las pasiones sexuales es el deporte sano, que desarrolla un cuerpo armónico y no aquellos deportes que hipertrofian el corazón y los músculos y dejan atrofiada el Alma. La humanidad no necesita de boxeadores, ni de toreros. La humanidad requiere hombres Inteligentes, Conscientes y Sensitivos. Es decir, hombres que sepan pensar pero que también sepan AMAR a los demás (23).

Para terminar diremos: Que una educación conscientiva, sin preconceptos ni mentiras, valiéndonos de los ejemplos que la Vida ofrece en los reinos vegetal y animal, sin restricción ni engaño, aprovechando la delicadeza y curiosidad del niño entre los cinco y los once años, para orientarlo, y haciendo que él se incline por el servicio desinteresado a los demás en la época que precede a la pubertad, corrigiendo y orientando sus pequeñas desviaciones, y luego iniciándolo en lecturas de obras que educan y elevan el Alma, advirtiéndole de los dos únicos fines para los que fue creada esta Energía de la Vida, así como de los peligros que encierra el mal uso de ella, es la mejor obra que podríamos hacer en beneficio de nuestras juventudes y en beneficio de la raza.

Conozcámonos a nosotros mismos; dilucidemos aquellos tres enigmas: ¿DE DÓNDE VENIMOS?, ¿QUÉ SOMOS? Y ¿HACIA DÓNDE VAMOS? Así descubriremos la Verdad, y podremos llegar a ser libres.

Bien lo ha dicho Kasantsaki: "Cada ser viviente es un taller donde Dios, oculto, modela el barro y lo transforma".



Extracto de: La energía sexual
Fraternidad Rosacruz Antigua

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1. LA SANTA BIBLIA, Antigua versión de Casiodoro de Reina, revisada por Cipriano de Valera. Impresa en la Gran Bretaña por Sociedades Bíblicas.
2. EL LIBRO DE LA NATURALEZA Fritz Kahn.
3. EL CRIMEN DEL SILENCIO O. S. Marden.
4. DIOS EN LA NATURALEZA Camilo Flammarion.
5. CONCEPTO ROSACRUZ DEL COSMOS Max Heindel.
6. EL HOMBRE Fritz Kahn.
7. SEXUALIDAD INFANTIL Y NEUROSIS Sigmund Freud.
8. INTRODUCCIÓN A LA MEDICINA PSICOSOMATÍCA Segura y Seguín.
9. GLOSARIO TEOSOFICO H. P. Blavatsky.
10. DIÁLOGOS PLATÓN.
11. FILOSOFÍA OCULTA DEL AMOR Y DEL MATRIMONIO Dion Fortune.
12. EL MISTERIO DE LA SERPIENTE Dion Fortune.
13. LAS MANIFESTACIONES DEL KARMA Rudolf Steiner.
14. LOGOSOPHIA Israel Rojas R.
15. BIORRITMO Krumm Heller.
16. EL ESPÍRITU DE LOS POR NACER Dos Laborantes.
17. MELQUISEDEK O EL MISTERIO DEL FUEGO Manly P. Hall.
18. EL MISTERIO DEL SEXO Swinburne Clymer.
19. TRATADO ELEMENTAL DE CIENCIA OCULTA Papus.
20. CONFERENCIAS SOBRE GNOSTICISMO Israel Rojas R.
21. ROSACRUZ, (Novela Iniciática) Krumm Heller.
22. EL GRAN ARCANO DEL OCULTISMO REVELADO Eliphas Levi.
23. CULTURA ÍNTIMA DEL JOVEN Israel Rojas R.

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