sábado, 28 de febrero de 2015

Compartir.:::. Vida en otros mundos. I.:::.Vida en otros mundos. II - Krishnamurti ~ Es muy importante saber cómo escuchar.

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Vida en otros mundos. I
Vida en otros mundos. II
 






Has hablado al principio de un plan que engloba a todos los seres de la creación, de que cada planeta tiene su correspondiente planeta astral... Además, en muchas de las respuestas que das acabas añadiendo la coletilla de lo que pasa “en los mundos avanzados”. Aunque no hemos hablado específicamente sobre este tema, deduzco de todo ello que hay vida inteligente en otros planetas.

Por supuesto. El Universo es muy grande. En todo el Universo existen espíritus en constante evolución que necesitan de encarnaciones en el mundo físico para avanzar en su camino de perfeccionamiento.

¿Y por qué no tenemos constancia manifiesta de que existan civilizaciones o humanidades extraterrestres?

Las que son menos avanzadas o iguales que la vuestra todavía no tienen los medios tecnológicos para viajar o contactar con otros mundos. Las más avanzadas, aunque tienen la capacidad de visitar vuestro planeta e interaccionar con vosotros, procuran no interferir en vuestra evolución e intervienen en vuestro planeta de forma muy sutil. Aún así, existen muchas evidencias de contactos con seres de otros mundos desde épocas muy antiguas, que han quedado registrados en los libros sagrados de muchas civilizaciones (claro que no con el nombre de extraterrestres, sino como dioses o enviados de los dioses). También en la actualidad existen multitud de avistamientos de naves que, por su capacidad de movimiento, sobrepasan con creces los logros de vuestra tecnología actual, y testimonios de personas que sí han contactado con seres de otros mundos, aunque vuestros gobiernos se esfuerzan por ocultarlo por temor a perder el control que ejercen sobre vosotros.

¿Cuando hablas de humanidades más avanzadas, te refieres a más avanzadas tecnológicamente?

Me refiero a humanidades más avanzadas espiritualmente, aunque tecnológicamente también son mucho más avanzadas que la vuestra.

¿Y puede haber humanidades o civilizaciones avanzadas tecnológicamente pero que no estén espiritualmente más avanzadas que la nuestra?

Sí, de hecho las hay. Lo que ocurre es que si no siguen la ley del amor acaban por autodestruirse por un mal uso de la tecnología, que emplean para luchas internas o contra otras civilizaciones vecinas. Sólo las que se construyen sobre la base del amor y del respeto del libre albedrío son duraderas, ya que no pierden el tiempo ni gastan recursos y esfuerzos en destruir, sino sólo en construir. De manera que al final las civilizaciones espiritualmente más avanzadas también lo son tecnológicamente.

¿Y qué ocurre con esos espíritus que vivieron en civilizaciones que no siguen la ley del amor y se autodestruyeron?

Como he dicho, los espíritus son inmortales, y por supuesto, continúan viviendo en el plano espiritual. Continuarán su evolución encarnando sobre los restos de las civilizaciones destruidas. En caso de haber sido destruido el planeta completamente, serán transferidos al astral de otros planetas semejantes al suyo para que puedan encarnar en ellos, al igual que en vuestro mundo, si una ciudad es arrasada por una inundación, se reubica a los supervivientes en zonas menos peligrosas. Los menos avanzados generalmente serán transferidos a planetas más primitivos, donde las condiciones para la supervivencia son mucho más exigentes, para que aprendan a valorar mejor lo que una vez tuvieron y no supieron conservar.

¿Entonces pueden los espíritus originarios de otros planetas encarnar en la Tierra y viceversa, los originarios de la Tierra encarnar en otros planetas?

Sí, y no sólo en el caso extremo de planetas destruidos. Se producen periódicamente transferencias de espíritus de unos planetas a otros, con ciertas restricciones, puesto que los espíritus no pueden encarnar en planetas que estén por encima de su propio nivel evolutivo. Tendrán que hacerlo en planetas de nivel semejante a su planeta de origen o de niveles inferiores, pero también existen problemas de acoplamiento vibratorio si los espíritus son muy avanzados y el planeta muy primitivo, de manera que cuando los espíritus evolucionados encarnan en un planeta que lo es menos, deben reajustar el patrón vibratorio de su cuerpo astral para poder amoldarse a un cuerpo físico propio del planeta. Cuando el nivel vibratorio del espíritu es mucho mayor que el nivel del planeta este ajuste resulta prácticamente imposible. Para que os hagáis una idea, sería como intentar poneros una prenda dos tallas menor de la que vosotros usáis. Por ello, el nivel evolutivo de los espíritus avanzados que encarnan en vuestro planeta puede estar como mucho un peldaño por encima del vuestro, y en ocasiones especiales hasta dos peldaños, pero no más.

¿Con qué objetivo los espíritus originarios de un planeta que no ha sido destruido encarnan en otro planeta diferente?

Generalmente, para promover la evolución espiritual. Los espíritus avanzados pueden encarnar en planetas menos avanzados para promover el progreso espiritual de los espíritus originarios de ese planeta. También ocurre que determinados espíritus evolucionan más rápido que la media de su planeta de origen y éste se les queda pequeño para seguir evolucionando a su ritmo. Pasarían a encarnar entonces en mundos más evolucionados, en consonancia con su nivel evolutivo, lo mismo que vosotros, cuando acabáis el último curso escolar de primaria cambiáis de escuela para cursar los estudios de secundaria. También ocurre que, en determinados momentos, se dan en ciertos planetas circunstancias muy favorables que permiten a un espíritu ponerse a prueba en sus aptitudes y acelerar su progreso evolutivo. Ocurre que cuando existe en un planeta un gran numero de espíritus en disposición de dar un salto evolutivo colectivo, es necesario que el planeta entero se reestructure para adaptarse a las necesidades de los espíritus encarnados en esa nueva fase. Cuando un planeta está viviendo unas circunstancias de este tipo, muchos espíritus procedentes de otros planetas de semejante nivel evolutivo se sienten atraídos y piden encarnan en él para poder experimentar esas circunstancias y utilizarlas para su progreso espiritual.

¿Y qué tipo de circunstancias son esas tan atractivas para los espíritus de otros planetas?

Sucede que vuestro planeta se aproxima a la posibilidad de un cambio de nivel. Puede dejar de ser un planeta de tercer nivel y pasar a ser uno de cuarto. Y esto puede ocurrir si un número suficiente de espíritus consigue tomar conciencia del destino del espíritu, de su inmortalidad, de que todos los seres somos hermanos y encarnamos para evolucionar espiritualmente, para aprender a amar y para deshacernos de nuestro egoísmo, siendo este último el causante de todos lo males del planeta. Estos espíritus trabajarán para que se establezca en la Tierra una nueva forma de hacer las cosas, basada en el amor y esto transformará el mundo a todos los niveles: a nivel social, económico, político... Pero ocurre que al mismo tiempo existen multitud de espíritus que no quieren renunciar a su egoísmo, como los poderosos que manejan el mundo, que no quieren que nada cambie porque no quieren renunciar a su poder y a su riqueza material, basada en la opresión de sus hermanos, y que se opondrán con todas sus fuerzas a los intentos reformadores del primer grupo. Cada espíritu deberá tomar una decisión, o luchar por el amor o luchar por el egoísmo, y trabajar activamente por la elección que haya tomado. Y esta es la circunstancia excepcional, la oportunidad extraordinaria de progreso para el espíritu que opte por el bando del amor, porque deberá enfrentarse a multitud de obstáculos: la incomprensión, la calumnia y la violencia de aquellos espíritus que todavía se aferran al egoísmo, que intentarán que renuncie por todos los medios a su objetivo. Y si, a pesar de todos los ataques, humillaciones y agresiones de todo tipo, consigue seguir creyendo en el amor, estará un paso más cerca del gran objetivo del espíritu, el llegar a amar incondicionalmente.

Sí, me conozco la historia. En las películas tal vez ganen los buenos, pero en la realidad al final siempre ganan los malos, porque los buenos, como son pacíficos, siempre son masacrados. La historia está llena de casos como este: los primeros cristianos, los cátaros...

Ciertamente que la prolongación indefinida de esta lucha produciría un estancamiento espiritual y un sufrimiento inmerecido y estéril del grupo de amorosos, debido a que el grupo egoísta podría boicotear indefinidamente todos sus intentos de transformación. Pero esta lucha tan intensa no se prolongará indefinidamente. Será necesario que haya finalmente una separación de los dos grupos. La separación implica que uno de los grupos ha de abandonar el planeta para pasar a encarnar en otro u otros planetas en los que se encuentren las condiciones adecuadas a su nivel evolutivo. Vuestra humanidad está viviendo un proceso de este estilo al final del cual se producirá una selección espiritual como la descrita.

Esto me recuerda al juicio final del Apocalipsis bíblico ¿Tiene algo que ver?

Digamos que el juicio final del que se habla en la Biblia es una interpretación personal del autor respecto a unas visiones del probable futuro de la Tierra, donde vislumbró este proceso, y al escribirlo lo plasmó de esa manera, conforme a su capacidad. Por supuesto que el final del ciclo no es el final del mundo, sólo el final de una etapa. Y tampoco el hecho de haber decidido no renunciar al egoísmo ahora implica que esa elección sea definitiva. Uno puede cambiar de opinión cuando quiera y, si no ha aprovechado esta oportunidad, podrá hacerlo más adelante. Por tanto, tampoco es Dios el que elige “a los buenos para ponerlos a la derecha y a los malos a la izquierda” sino que la elección parte de uno mismo. El mundo espiritual da las mismas oportunidades a todos y es uno mismo a través del libre albedrío el que elige lo que quiere hacer, en qué mundo quiere vivir. Dependiendo de la voluntad y hacia donde dirija su esfuerzo, tendrá una cosa u otra. Los que quieren vivir en el amor vivirán en un mundo basado en el amor. Los que quieren vivir en el egoísmo vivirán en un mundo basado en el egoísmo, hasta que se den cuenta de que vivir de ese modo les hace desgraciados y entonces decidan cambiarlo.

¿Y cuál es el grupo que se va y el grupo que se queda?

Depende. Existen dos opciones. Si el número de espíritus que han conseguido evolucionar no es suficiente para conseguir encaminar el planeta hacia el amor, entonces el planeta en su conjunto no dará el salto evolutivo. Mantendrá su nivel vibratorio actual, albergando a los espíritus que no dieron el salto evolutivo. Serán los que dieron el salto los que sean transferidos a planetas de mayor nivel evolutivo para encarnar allí. Seguirá siendo entonces la Tierra un planeta de tercer nivel que quedará para seguir siendo habitado por los espíritus que no quisieron desprenderse del egoísmo, volviendo a enfrentarse durante unos cuantos milenios al mismo tipo de pruebas que no superaron. Mientras, los espíritus amorosos, que sí quisieron renunciar al egoísmo, encarnarán en planetas de un nivel superior, acorde con el nivel evolutivo que ellos han conseguido para sí mismos, donde encontrarán a otros espíritus que armonizan con su propio interior, y donde podrán ser felices, al no encontrar oposición para la manifestación de su amor, y donde enfrentarán retos más avanzados.

Por el contrario, si el número de espíritus que han conseguido evolucionar es suficiente para conseguir que la humanidad se encamine y rija según las leyes espirituales, el planeta en su conjunto dará el salto evolutivo. Los espíritus que sí han conseguido dar ese salto evolutivo serán los que se queden en el planeta, mientras que los que no lo den serán transferidos a planetas de su mismo nivel evolutivo para encarnar allí. Esto es lo que significa la frase que Jesús dijo en el sermón de la montaña: “Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la Tierra.” Esta frase no puede ser entendida sin el conocimiento de la reencarnación, de la ley de la evolución y de la justicia espiritual. Pues ¿cómo van a poseer la tierra los mansos, si estamos cansados de ver que son los opresores, los poderosos, los violentos, los que acaban ostentando el poder y el dominio sobre la tierra, mientras que “los mansos”, los pacíficos, siempre son los que tienen que huir de los conflictos, si no quieren acabar siendo masacrados? Y es que Jesús está hablando precisamente de ese proceso de selección en función del nivel evolutivo, que llevará a encarnar en el futuro en la Tierra a aquellos espíritus que hayan avanzado en el amor y la paz (“los mansos”), mientras que aquellos que no cumplan la ley del amor serán transferidos o “desterrados” para que encarnen en un planeta más acorde con su nivel evolutivo.

¿Cómo se transferirán los espíritus que no pueden quedarse a otros mundos?

Será un proceso gradual. Los espíritus que no armonicen con el nivel vibratorio del planeta, una vez hayan fallecido, dejarán de encarnar en la Tierra, y pasarán a encarnar en otros planetas con su mismo nivel evolutivo. En el caso de que el planeta ascienda de nivel, la subida en el nivel vibratorio imposibilitará a los espíritus que no hayan alcanzado dicho nivel nacer en este mundo, así que habrán de encarnar en mundos que se correspondan con su nivel vibratorio. A partir de cierto momento sólo nacerán niños con un patrón vibratorio mínimo.

¿Entonces habrá que esperar a morir para poder pasar a otro planeta?

Normalmente sí, pero no siempre. En caso de catástrofes planetarias también se permiten las transferencias de espíritus físicamente encarnados a través de la actuación de civilizaciones extraterrestres con la tecnología suficiente para transportar a miles de personas de un planeta a otro, de forma semejante a cuando se producen catástrofes naturales en ciertas regiones de vuestro planeta, que se ponen en marcha misiones de ayuda humanitaria con el objetivo de atender y evacuar a los supervivientes de las zonas afectadas.

En el caso de que no se dé el salto evolutivo, ¿condena eso al planeta al estancamiento espiritual?

De ningún modo. Dentro de unos miles de años se presentaría otra oportunidad semejante de dar el salto evolutivo. Entonces buena parte de los ahora espíritus egoístas habrán vivido suficientes experiencias como para haber despertado para el amor, pudiendo dar así el salto evolutivo que no quisieron dar en la anterior oportunidad. Estas oportunidades de avance colectivo se han dado ya en la Tierra en el pasado. La última vez los seres que habían conseguido evolucionar lo suficiente, al ser una minoría en vuestro planeta, fueron los que tuvieron que ser transferidos a otro planeta más avanzado, quedando la Tierra como hogar de los espíritus que lo no habían conseguido. Se aprovechó aquel momento de cambios geológicos para realizar algunas migraciones planetarias masivas entre planetas que estaban pasando por las mismas circunstancias. El planeta Tierra quedó como refugio de los contingentes de humanos que no habían conseguido dar el salto evolutivo en sus respectivos planetas de origen.

¿Quieres decir con esto que muchas de las razas de la Tierra no son originarias de nuestro planeta, sino que vienen de otros mundos?

Así es. También es una forma de que entendáis que todos sois hermanos, ya que en muchos lugares del Universo la vida se desarrolla con patrones muy semejantes a los de la Tierra, y razas que proceden de diversos planetas pueden mezclarse y coexistir como hermanas porque las diferencias entre ellas son mínimas.

Me parece un poco fuerte para encajarlo.

Es muy normal, porque hay muchos acontecimientos del pasado, de la historia de la Humanidad, que desconocéis, porque los registros históricos han sido destruidos innumerables veces por los gobernantes de diversas épocas con la intención de que el pueblo desconozca la historia de los errores que se cometieron el pasado, y no pueda aprender de ellos. Un pueblo ignorante es más fácil de manipular. Como dice el proverbio: “Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla”. Pero si observáis, en muchas culturas hay tradiciones ancestrales que se han transmitido oralmente de generación en generación que sitúan el origen de su pueblo o raza fuera de la Tierra, en gente venida de las estrellas.

Ya que has hablado del gran salto evolutivo que puede vivir la Tierra, me gustaría conocer algo más en detalle ese posible maravilloso futuro que nos espera, el cual veo bastante lejano, y sinceramente muy utópico, dada la penosa situación del planeta y su humanidad en estos momentos.

Pues ese futuro que te parece tan improbable es una realidad en miles de millones de planetas. Y aunque ciertamente la Tierra y su humanidad se encuentran en una situación bastante lamentable, en cuestión de un par de siglos las cosas pueden dar un vuelco tremendo. ¿Quieres un ejemplo? Compara el nivel tecnológico de la humanidad en el año 1800 con el de esa misma humanidad en el año 2000. El avance es realmente sorprendente. Pero si pudieras retroceder 200 años para contárselo a los humanos de aquella época nadie te creería. Pues imagina si el ser humano se aplicara al avance espiritual con la misma voluntad y entusiasmo que ha puesto en el desarrollo mental y material. La Tierra está viviendo ahora una época de despertar espiritual. Cuando todos aquellos espíritus que quieran despertar lo hayan hecho y se pongan manos a la obra, las cosas cambiarán muy rápidamente.


LAS LEYES ESPIRITUALES
Vicent Guillem
http://lasleyesespirituales.blogspot.com


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Vida en otros mundos. II



¿Puedes describirme entonces cómo viven las civilizaciones más evolucionadas, esas que siguen la ley del amor, para ver si nos pueden servir de ejemplo y modelo?

Encantado. Te describiré las civilizaciones que evolutivamente están inmediatamente un peldaño o dos por encima de las vuestras, porque sería muy difícil comprender para vosotros cómo viven civilizaciones todavía más avanzadas. En cualquier caso, ten en cuenta que no hay una civilización que sea igual a otra. Pero hay algunas cosas que todas tienen en común y que son las que te describiré, ya que se refieren a la parte espiritual. La más importante de todas es que son civilizaciones conscientes del proceso de evolución espiritual individual y colectivo, y por tanto dirigen todos sus esfuerzos a procurar el avance espiritual de cada uno de sus habitantes y del conjunto de su humanidad. Por tanto, todas sus normas, leyes, formas de gobierno y gestión de los recursos están inspiradas en la ley del amor y el resto de leyes espirituales. Como consecuencia de ello no se dan en ellas manifestaciones de odio ni de egoísmos individuales ni colectivos, ni violencia de ningún tipo, ni ninguna forma de abuso de unos seres respecto a otros. Por tanto no existen las guerras, ni el terrorismo, ni delincuencia de ningún tipo, ni asesinatos, ni la prostitución, ni los secuestros, ni las dictaduras, ni el militarismo, ni el esclavismo, porque todos se consideran hermanos.

Parece una utopía. ¿Y cómo han conseguido esto?

Porque han llegado a la conclusión de que el egoísmo sólo conduce a la destrucción y al sufrimiento, y de que la única forma de ser verdaderamente feliz es amar. Por tanto han volcado todas sus energías en el desarrollo del amor y en la eliminación progresiva el egoísmo de sus corazones, y como consecuencia de ello han transformado sus mundos en hogares armoniosos donde vivir. Pero no creáis que llegar a ese punto ha sido un camino de rosas, sino que han tenido también que pasar por un costoso proceso evolutivo. Han tenido que experimentar las consecuencias de sus actitudes egoístas, pasar por vicisitudes parecidas a las vuestras. La diferencia entre unos mundos y otros es lo rápidos que han sido en captar que el camino del egoísmo y la ausencia de amor no llevan a ningún sitio.

¿Qué me podrías decir de su gobierno y estructura política y económica?

Normalmente cada planeta dispone de un gobierno planetario común. No existen divisiones por países o naciones con gobierno independiente, aunque cada región mantiene sus peculiaridades históricas y hay gobiernos autónomos que están integrados en la estructura de gobierno planetario.

El Estado controla y gestiona los medios de producción en función de las necesidades de los habitantes del planeta, con el objetivo de lograr el bienestar común. Es decir, no existe la empresa privada, por no existir intereses particulares que beneficien a unos pocos en detrimento del resto. Por tanto, no existe la necesidad de la promoción del consumo excesivo de productos a través de la publicidad para mantener los beneficios empresariales. Aunque existen formas de cuantificar el valor del esfuerzo, que se corresponden con el tiempo de trabajo y sirven para adquirir ciertos bienes de consumo, no existe el dinero en sí mismo, como algo que tenga valor independiente, por lo que se eliminan las actividades encaminadas al enriquecimiento a través de cualquier negocio financiero especulativo, como la banca, la bolsa, etc. Debido a ello, la economía es sumamente estable, ya que no existe ni la inflación, ni la devaluación y apreciación de la moneda, ni aumentos ni depreciaciones de los tipos de interés, sencillamente porque el concepto de interés no existe. Si el coste de algunos productos varía depende exclusivamente de la disponibilidad de los recursos para producirlos. Pero, ya que son sociedades con gran capacidad de previsión, han conseguido liberarse de la dependencia de determinadas materias primas y de fuentes de energía agotables. Son muy cuidadosos con el medio ambiente, y han ido progresivamente adoptando fuentes de energía renovable, no contaminantes. Producen pocos residuos que además son reciclados casi al 100%.

A nivel social existen ciertos derechos mínimos e inquebrantables a los que todo el mundo tiene derecho por el mero hecho de existir, como el de la alimentación, la vivienda, la educación y el trabajo. No existe por tanto, ni el hambre, ni los “sin techo”, ni las hipotecas, ni la pobreza, ni el desempleo, ni la desescolarización. El nivel de vida material de los habitantes es bastante cómodo y semejante entre individuos y regiones de todo el planeta, ya que, en ausencia del egoísmo, no existe en los habitantes de estos planetas el afán de acumular riquezas ni propiedades materiales.

¿En qué trabaja la gente, si es que trabaja?

Mayoritariamente trabajan en educación e investigación científica y tecnológica por el bien común, para mejorar al máximo el nivel de vida de todos los habitantes en todos los ámbitos, con el objetivo de promover la evolución espiritual individual y colectiva. Los trabajos más pesados de los sectores primario y secundario, es decir, agricultura e industria, están totalmente automatizados y en estos casos la labor de los profesionales es la supervisión de los procesos de producción. Las jornadas laborales son mucho más cortas que en vuestro planeta, aunque más productivas, porque no hay nadie realizando trabajos desagradables ni que no corresponden a su vocación. Al mismo tiempo, no existe nadie ocioso o que viva del trabajo de los demás, debido a que todo el mundo disfruta de contribuir con su trabajo al bienestar común. Ciertos oficios que existen en la Tierra destinados a la compra-venta como vendedores o publicistas, no existen, ya que el propio tipo de sociedad evita la necesidad de promocionar los productos. Se produce lo que es necesario, tomando cada uno la parte que le corresponde sin necesidad de que se le presione para consumir más o menos. Por tanto, no existen las modas, y los hábitos de consumo no se actualizan arbitrariamente, sino cuando se han conseguido mejores productos que contribuyan a mejorar la salud y el bienestar interior y exterior de sus habitantes. Eliminadas las actividades superfluas, las sociedades avanzan muy rápidamente, tanto tecnológica como espiritualmente, ya que se evita esclavizar al individuo en actividades egoístas, de carácter eminentemente material o destructivo.

Lo que me describes se parece al sistema económico comunista o socialista de algunos países de la Tierra.

En algunas cosas sí.

Pues en la Tierra ese sistema ha fracasado rotundamente.

Ten cuenta que en los países de la Tierra que implantaron el socialismo, éste se impuso a través de la violencia y nunca tuvo una vertiente espiritual, sino que fue sólo material. A pesar de la aparente colectividad, la realidad es que el egoísmo individual, que es la base de las desigualdades, promovió la aparición de una clase dominante que imponía al resto sus dictámenes. Para que el socialismo sea real y funcione ha de hacerse también en lo espiritual, no sólo en la materia, y ha de adoptarse por convencimiento interno, nunca por coacción mediante el empleo de la fuerza, como ha ocurrido en vuestro mundo. Es decir, hay que erradicar el egoísmo del interior de cada persona y substituirlo por amor, y entonces los cambios materiales a nivel colectivo aparecerán espontáneamente, como lógica consecuencia del cambio interior. En contraposición al socialismo egoísta, materialista y ateo de la Tierra, estos mundos viven en lo que podríais llamar un “socialismo espiritual”.

¿Y cuál es el sistema de gobierno? Es decir, ¿se trata de democracias, repúblicas, monarquías?

No podría encontrar en ninguno de esos nombres el término adecuado. Es el gobierno de los más evolucionados. Se da mayor responsabilidad a quien mayor capacidad tiene, en términos de sabiduría y amor.

¿Hay algún tipo de gobierno en la Tierra que se asemeje?

El más parecido es el de algunas tribus amerindias, con sus consejos de ancianos.

¿Y cómo se elige a los gobernantes?

Bueno, esto varía en cada planeta. Normalmente, existen diferentes consejos formados por representantes de diferentes áreas y, dentro del consejo, se elige al coordinador por votación de los miembros del consejo, que puede ser rotatorio o más a largo plazo, según el planeta.

¿Y cómo se entra a formar parte de esos Consejos?

Por las capacidades que demuestran ciertos individuos durante su infancia se enfoca su educación hacia tareas de dirección y, según se va desarrollando su capacidad, van desempeñando cargos de mayor responsabilidad, de acuerdo con las necesidades que existan de ciertas funciones de dirección.

No parece un sistema muy democrático, sino más bien una forma muy jerarquizada de gobierno. No me parece que eso sea una elección de la gente, sino que la gente de arriba elige a sus sucesores.

La gente de estos mundos está de acuerdo con esta forma de gobierno, ya que sabe que el gobierno está en manos de las personas más sabias y amorosas. Los que gobiernan no tienen intención de dominar, ni oprimir, ni abusan de su poder, como ocurre en vuestro mundo, sino todo lo contrario. Lo toman como una oportunidad de ayudar al progreso de sus hermanos aprovechando al máximo sus capacidades. Tampoco tienen ningún afán de perpetuarse en el poder para acumular riquezas y privilegios, ya que ni ellos tienen esa intención, ni el hecho de ocupar esos cargos representa ningún privilegio especial respecto al resto de habitantes. Además, muchas de las decisiones que afectan al conjunto de ciudadanos se toman por referéndum.

Pues a mí me parece que se trata de oligarquías, donde sólo unos pocos elegidos tienen opciones de gobernar.

Es cierto que en las tareas de gobierno de esos mundos no se permite el acceso a cualquiera. Pero, al contrario que en la Tierra, donde las elites de poder se forman a partir de los miembros de las familias más ricas y poderosas económicamente hablando, que son normalmente personas de bajo nivel espiritual, extremadamente egoístas, ambiciosas de poder y riquezas, en estos mundos ocurre justo lo contrario. Se le da el mando precisamente a los menos egoístas, a aquellos que tienen el nivel de amor más elevado, a los más humildes y más sabios.

Me sigue pareciendo un sistema de gobierno muy jerárquico donde la misma gente está demasiado tiempo gobernando.

Es normal que lo veas así, porque en vuestro mundo estáis acostumbrados a observar que las personas que están cierto tiempo en el poder, si no eran corruptos inicialmente, se acaban corrompiendo y utilizan el poder en su propio beneficio o en el de ciertos grupos de poder, perjudicando al resto. Pero no ocurre así en estos mundos.

No lo acabo de ver claro.

Mira, te pondré un ejemplo de tu propio mundo para que lo entiendas. Para que una persona sea médico en vuestro mundo se le exige una formación académica que dura años, la adquisición de una experiencia mínima, la demostración de su profesionalidad y que se comprometa a respetar un código ético muy estricto. Sería un desperdicio que, después de toda esta preparación, se le destituyera de su puesto cada cuatro años. Imagina que tienes apendicitis y te tienen que operar. ¿Querrías que el cirujano fuera una persona como la que he descrito o acaso preferirías que el cirujano se eligiera en unas elecciones entre varias personas que no tienen formación como cirujanos? Pues esto último es lo que ocurre en vuestro mundo, que para la tarea de gobernar dejáis que cualquier persona sin escrúpulos pueda acceder. En estos mundos se exige a los gobernantes lo mismo que vosotros exigís a un médico, que estén preparados, que tengan un nivel de amor determinado y que lo demuestren con hechos.

¿Entonces no te parece que la democracia sea una forma de gobierno avanzada?

Tal vez me he explicado mal. Que la gente tenga capacidad de elegir su gobierno y no sea una imposición de cierta gente es algo espiritualmente avanzado. De hecho, los gobiernos que describo han sido elegidos libremente por los ciudadanos de estos mundos y cualquier cambio importante que se introduce necesita del consenso y aceptación de sus habitantes. Pero a veces el hecho de que existan elecciones periódicas para elegir a ciertos representantes no significa que se trate de una elección libre y democrática, si los candidatos ya han sido preseleccionados entre aquellos que sean agradables para los que ostentan el poder en la sombra y si la propaganda está enfocada para favorecer a ciertas opciones políticas en detrimento de otras ¿Qué pensaríais de unas elecciones en que los candidatos fueran Stalin y Hitler?

Posiblemente que sería mejor abstenerse o votar en blanco.

En cualquier caso, el sistema de elecciones periódicas es, de momento, la forma más avanzada posible de gobierno en vuestro mundo, ya que con el nivel de corrupción que existe en la clase política no es conveniente dejar mucho tiempo a los mismos en el poder.

Pero espera. Has dicho algo sobre aquellos que ostentan el poder en la sombra, ¿qué quieres decir?

Debéis tener en cuenta que a veces los que tienen los cargos políticos no son los verdaderos gobernantes, sino simplemente marionetas a las que recambiar, y que las aparentes democracias, con elecciones periódicas y partidos políticos opuestos, son una tapadera para encubrir una dictadura de una elite que no tiene otro objetivo que mantener en la ignorancia a la gente para continuar con sus abusos.

¿Cómo es la educación?

Se educa globalmente espíritu, mente y cuerpo al máximo de su potencialidad y se orienta a cada individuo según su vocación. En estos mundos las percepciones extrasensoriales están muy desarrolladas. Gracias a ellas los profesores conocen mucho mejor a sus alumnos, lo cual les permite conocer su capacidad, su vocación y sus inquietudes. Aparte de la formación intelectual, se desarrollan potencialidades del individuo que vosotros ni siquiera admitís, que les permiten desarrollar su propia conexión con la espiritualidad superior, como la clarividencia, la telepatía y la psicokinesia.

¿Y qué tipo de creencias tienen?

No existen religiones como tales, entendiendo como religión una organización estructurada con sacerdotes y dogmas a la cual hay que afiliarse de alguna forma, y que obliga a creer en determinados dogmas y a seguir determinadas pautas. Como he dicho antes, lo que existe es una conciencia muy clara de la realidad espiritual, del origen y el destino de cada ser, de las leyes que gobiernan el Universo, y esto se refleja en cada actividad que se desarrolla en el planeta, en la educación, la economía, la política, etc.


* 1ra Ley: Ley de la Evolución

- El destino de los espíritus es evolucionar, de forma indefinida, para siempre.
- ¿En qué se evoluciona?. En Amor y Sabiduría. Sin amor no hay evolución. Sin amor no hay sabiduría. Sin amor no hay felicidad.
- La evolución depende de la voluntad y el esfuerzo de uno mismo.



LAS LEYES ESPIRITUALES
Vicent Guillem
http://lasleyesespirituales.blogspot.com





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Krishnamurti ~ Es muy importante saber cómo escuchar.


...Pienso que es muy importante saber cómo escuchar. Si saben cómo escuchar, llegarán inmediatamente a la raíz de las cosas. Si escuchan el sonido puro, tendrán un contacto instantáneo con su belleza. De igual manera, si supieran cómo escuchar lo que se está diciendo, habría una comprensión instantánea. 
Escuchar es enfocar completamente la atención. 
Ustedes piensan que la atención es una cosa cansadora, que aprender a concentrarse es un largo proceso. Pero si realmente saben cómo escuchar, entonces la atención no es difícil y encontrarán que llegan inmediatamente al corazón de las cosas, con un estado extraordinario de alerta....

La mayoría de nosotros no escucha realmente. Nos distraen los ruidos externos o tenemos algún prejuicio, alguna propensión que deforma nuestra mente, y eso nos impide escuchar verdaderamente lo que se dice.

Esto es especialmente así con las personas mayores, porque tienen tras de sí una larga serie de logros y fracasos; son alguien o no son nadie en el mundo, y es muy difícil penetrar las capas de sus formulaciones, de sus conceptos previos. Su imaginación, su condicionamiento, su sentido de la realización personal impedirán que lo que se dice pueda penetrar. Pero si sabemos cómo escuchar lo que se está diciendo, si podemos escuchar como si escucháramos el canto de un pájaro en la mañana, entonces el escuchar es una cosa extraordinaria, especialmente cuando lo que se dice es algo verdadero. Puede no gustamos, puede que lo resistamos instintivamente; pero si realmente podemos escuchar, veremos la verdad de ello. De ese modo, el auténtico escuchar quita la carga de la mente, limpia los desperdicios de muchos años de fracasos, éxitos, anhelos.

Ustedes saben lo que es la propaganda, ¿no es así? Significa propagar, sembrar o repetir constantemente una idea. Así es como el propagandista, el político, el líder religioso imprimen en la mente de ustedes lo que ellos quieren que crean. También en este proceso hay involucrado un escuchar. Tales personas repiten continuamente lo que uno debe hacer, qué libros debe leer, a quién debe seguir, qué ideas son correctas y qué ideas son erróneas; y esta constante repetición deja una huella en nuestra mente. Aun si no los escuchamos de manera consciente, eso va dejando una impresión, y tal es el propósito de la propaganda. Pero ya lo ven: la propaganda es meramente un interés creado, no trae esa verdad que uno comprende al instante cuando realmente escucha, cuando presta atención sin esfuerzo alguno.

Ahora ustedes me están escuchando; no están haciendo un esfuerzo para prestar atención, simplemente están escuchando; y si hay verdad en lo que oyen, encontrarán que dentro de ustedes ocurre algo notable: un cambio no premeditado ni deseado, una transformación, una revolución completa en la que sólo reina la verdad y no las creaciones de la mente. Si puedo sugerirlo, de ese modo tienen que escucharlo todo, no sólo lo que estoy diciendo sino también lo que dicen otras personas; así tienen que escuchar a los pájaros, el silbido de una locomotora, el ruido del autobús que pasa. Encontrarán que cuanto más lo escuchan todo, mayor es el silencio, y ese silencio no es roto por el ruido. Pero cuando están resistiendo algo, cuando erigen una barrera entre ustedes y aquello que no desean escuchar, sólo entonces se genera una lucha.

Ahora bien, ¿no es muy importante ser refinado, tanto exteriormente como interiormente? ¿Saben qué es el refinamiento? Es ser sensibles a todo lo que nos rodea, y también a los pensamientos, a las creencias, a los sentimientos que hay dentro de nosotros. El refinamiento se refleja en las ropas que vestimos, en nuestros modales, en nuestros gestos, en la manera como caminamos, como hablamos, como miramos a la gente. Y el refinamiento es esencial, ¿verdad? Porque sin refinamiento lo que hay es deterioro.

¿Saben qué significa deteriorar?
 Es lo opuesto de crear, de construir, de tener la iniciativa para progresar, para crecer. El deterioro implica lenta decadencia, marchitamiento; y eso es lo que está sucediendo en el mundo. En los colegios y en las universidades, entre las naciones, entre los pueblos, en el individuo, hay una paulatina decadencia; el proceso de deterioro prosigue todo el tiempo y esto es porque falta refinamiento interno. Ustedes podrán tener cierta cantidad de refinamiento exterior, podrán vivir en una hermosa casa, alimentarse bien, observar una pulcritud escrupulosa, pero sin el refinamiento interno, la perfección externa de la forma tiene muy poco sentido. Es meramente otra variedad de deterioro. Tener bellas posesiones pero ser internamente groseros, o sea, estar interesados en la propia vanidad y grandiosidad, en las propias ambiciones y logros, es el camino del deterioro.

Existe la belleza de la forma en la poesía o en una persona o en un árbol hermoso, pero sólo tiene sentido a través del refinamiento interno del amor. Si hay amor, habrá refinamiento tanto externo como interno. El refinamiento se expresa exteriormente en la consideración por los demás, en la manera como tratamos a nuestros padres, a nuestros vecinos, al sirviente, al jardinero. El jardinero puede haber creado para nosotros un bello jardín, pero sin ese refinamiento que es amor, el jardín es meramente una expresión de nuestra propia vanidad.

Por lo tanto, es esencial tener refinamiento, tanto externo como interno. La manera como ustedes comen es muy importante: si hacen ruido mientras comen, eso importa muchísimo. El modo como se comportan, los modales que tienen cuando están con sus amigos, la manera como hablan de otros... todas estas cosas importan porque señalan lo que son ustedes internamente, indican si hay o no hay refinamiento interno. Una falta de refinamiento interno se expresa en la degeneración externa de la forma; de modo que el refinamiento externo significa muy poco si no hay amor. Y ya hemos visto que el amor no es una cosa que podamos poseer. Adviene sólo cuando la mente comprende los complejos problemas que ella misma ha creado.

Interlocutor:¿Por qué sentimos orgullo cuando tenemos éxito ?

K.: ¿Con el éxito hay un sentimiento de orgullo? ¿Qué es el éxito? ¿Alguna vez han considerado qué es tener éxito como escritor, como poeta, como pintor, como hombre de negocios o político? Sentir que internamente hemos logrado cierto control que otros no poseen o que hemos triunfado donde otros han fracasado; sentir que somos mejores que algún otro, que hemos llegado a ser un hombre de éxito, que somos respetados, estimados por los demás como ejemplo... ¿qué indica todo esto? Naturalmente, cuando tenemos este sentimiento hay orgullo: Yo he hecho algo, yo soy importante. El sentimiento del "yo" es, por su misma naturaleza, un sentimiento de orgullo. Así, el orgullo crece con el éxito; uno está orgulloso de ser muy importante, comparado con otras personas. Esta comparación de uno mismo con otro existe también en nuestro seguimiento del ejemplo, del ideal, y nos brinda esperanza, nos da fuerza, propósito, impulso, lo cual sólo fortalece al "yo", al agradable sentimiento de que uno es mucho más importante que cualquier otro; y ese sentimiento, esa sensación de placer, es el principio del orgullo.

El orgullo genera muchísima vanidad, un engreimiento egocéntrico. Esto pueden observarlo en los adultos y en ustedes mismos. Cuando aprueban un examen y sienten que son un poco más inteligentes que otro, se introduce en ello una sensación de placer. Es lo mismo cuando superan a alguno en una discusión o cuando sienten que son físicamente más fuertes o más hermosos: inmediatamente hay un sentimiento de la propia importancia. Este sentimiento de la importancia del yo engendra inevitablemente conflicto, lucha, dolor, porque uno tiene que sostener su importancia todo el tiempo.

Interlocutor: ¿Cómo podemos librarnos del orgullo?

K.: Si hubieras escuchado realmente la respuesta a la pregunta anterior, habrías entendido cómo se puede estar libre del orgullo y estarías libre del orgullo; pero estabas ocupado pensando en cómo formular la siguiente pregunta, ¿no es así? Por lo tanto, no estabas escuchando. Si realmente escuchas lo que se está diciendo, descubrirás por ti mismo la verdad de ello.

Supongamos que estoy orgulloso porque he logrado alguna cosa. Me he convertido en el director; he estado en Inglaterra o en Norteamérica; he hecho grandes cosas, mi fotografía ha aparecido en los periódicos, etc., etc. Sintiéndome muy orgulloso me digo:
 "¿Cómo puedo librarme del orgullo?"

Ahora bien, ¿por qué quiero estar libre del orgullo? Ésa es la pregunta importante, no cómo estar libre. ¿Cuál es el motivo, cuál es la razón, el incentivo? ¿Quiero librarme del orgullo porque siento que es dañino para mí, que es penoso, que no es bueno espiritualmente? Si ése es el motivo, entonces el tratar de librarme del orgullo es otra forma de orgullo, ¿verdad? Sigo estando interesado en mi realización personal. Al encontrar que el orgullo es muy penoso, espiritualmente feo, digo que debo librarme de él. El "debo librarme" contiene el mismo motivo que el "debo tener éxito". El "yo" sigue siendo importante, es el centro de mi lucha por librarme.

Lo que importa, pues, no es cómo estar libre de¡ orgullo, sino comprender el "yo", y el "yo" es muy sutil.

Este año quiere una cosa y quiere otra cosa al año siguiente; y cuando eso resulta ser doloroso, entonces quiere alguna otra cosa. Por lo tanto, mientras este centro del "yo" exista, significa muy poco que uno sea orgulloso o sea lo que suele llamarse humilde. Son sólo chaquetas diferentes que uno se pone. Cuando una chaqueta en particular me gusta, me la pongo; y al año siguiente, según mis fantasías, mis deseos, me pongo otra chaqueta.

Lo que tienen que comprender es cómo se forma este "yo". El "yo" se forma a causa del sentimiento de logro en sus distintas formas. Esto no quiere decir que ustedes no deban actuar; lo que tiene que comprenderse es el sentimiento de que "yo" estoy actuando, de que "yo" lo estoy logrando, de que "yo" no debo tener orgullo.

Tienen que comprender la estructura del "yo". Tienen que percatarse de su propio pensar; tienen que observar cómo tratan al sirviente, a su padre y a su madre, al maestro; tienen que ser conscientes de cómo miran a los que están por encima y a los que están por debajo de ustedes, a los que respetan y a los que desprecian. Todo esto revela los comportamientos del "yo". Comprendiendo los comportamientos del "yo" hay libertad respecto del "yo". Eso es lo que importa, no cómo librarse del orgullo.

Interlocutor: ¿De qué modo algo bello puede ser motivo de felicidad para siempre?

K.: ¿Es ése tu pensamiento original o estás citando a alguien? ¿Quieres descubrir si la belleza es perecedera y si puede haber felicidad eterna?

Interlocutor: La belleza llega en ciertas formas.

K.: El árbol, la hoja, el río, la mujer, el hombre, esas aldeanas que llevan una carga pesada sobre sus cabezas y caminan bellamente... ¿Es perecedera la belleza?

Interlocutor: Las aldeanas pasan pero dejan una impresión de belleza.

K.: Pasan, y el recuerdo de ello permanece. Vemos un árbol, una hoja, y el recuerdo de esa belleza permanece.

Ahora bien, el recuerdo de la belleza, ¿es una cosa viva? Cuando vemos algo bello, el júbilo es inmediato; vemos una puesta de sol y hay una respuesta inmediata de júbilo. Ese júbilo, pocos momentos después, se ha convertido en un recuerdo. ¿Es una cosa viva el recuerdo de ese júbilo? El recuerdo de la puesta de sol, ¿es una cosa viva? Es una huella muerta, ¿verdad? Y mediante esa huella muerta de la puesta de sol queremos recapturar el júbilo. Hay júbilo como respuesta inmediata a la belleza, pero interviene el recuerdo y lo destruye todo. Sólo si hay una constante percepción de la belleza, sin las acumulaciones de la memoria, existe la posibilidad de una felicidad perdurable.

Pero no es fácil estar libres de las acumulaciones de la memoria, porque en el momento en que vemos algo muy placentero, lo convertimos en un recuerdo al que nos aferramos. Cuando vemos un objeto bello, un niño hermoso, un hermoso árbol, hay un júbilo inmediato, pero entonces queremos más de eso. El querer más de eso es la acumulación de la memoria. Al querer más de lo mismo hemos puesto en marcha el proceso de la desintegración, y en eso no hay júbilo alguno' La memoria jamás puede producir una felicidad perdurable.

Ésta existe sólo cuando hay una constante y espontánea respuesta a la belleza, a la fealdad, a todo, sin que se active el impulso de la memoria; esto implica una gran sensibilidad interna y externa, implica tener un verdadero amor.

Interlocutor: ¿Por qué los pobres son felices y los ricos son desdichados?

K.: ¿Son particularmente felices los pobres? Podrán cantar, podrán bailar, pero ¿son felices? Tienen comida insuficiente, tienen pocas ropas o ninguna, no pueden mantenerse limpios, trabajan de la mañana a la noche año tras año. Puede que tengan ocasionales momentos de felicidad, pero no son verdaderamente felices, ¿no es así?

¿Y son desdichados los ricos? Poseen abundancia de todo, disfrutan de altas posiciones, viajan. Son desdichados cuando se frustran de algún modo, cuando se enfrentan con obstáculos y no pueden obtener lo que desean.

¿Qué es lo que entiendes por felicidad? 
Algunos dirán que la felicidad consiste en lograr lo que queremos. Si queremos un automóvil y lo obtenemos, somos felices, al menos por un tiempo. Es lo mismo si queremos un sari o un viaje a Europa; si logramos lo que queremos, somos felices. Si queremos ser el profesor más renombrado o el más grande de los políticos, somos felices si podemos llegar a eso y desdichados si no podemos.

Por lo tanto, lo que ustedes llaman felicidad es el resultado de obtener lo que desean, de alcanzar el éxito, de llegar a ser ilustres. Desean algo, y mientras pueden obtenerlo sienten que son perfectamente felices, no se sienten frustrados; pero si no pueden obtener lo que desean, entonces comienza la infelicidad.

Este problema nos concierne a todos, no sólo al rico y al pobre. El rico y el pobre desean por igual algo para sí mismos, y si algo les impide lograrlo, se sienten desdichados. No estoy diciendo que los pobres no deban tener lo que quieren o necesitan. Ésa no es la cuestión que estamos considerando. Tratamos de descubrir qué es la felicidad y si la felicidad es algo de lo que estamos conscientes.

Cuando estamos conscientes de que somos felices, ¿es eso felicidad? Eso no es felicidad, ¿cierto? Ocurre como la humildad: en el momento en que estamos conscientes de que somos humildes, no somos humildes.

De modo que no podemos ir tras la felicidad, no es algo que pueda perseguirse. Llega; pero si la buscamos nos eludirá.

Interlocutor: Aunque hay progreso en diferentes direcciones, ¿por qué no hay hermandad?

K.: ¿Qué es lo que entiendes por progreso?

Interlocutor: El progreso científico.

K.: De la carreta de bueyes al jet, eso es progreso ¿verdad. Hace siglos sólo existía la carreta de bueyes, pero paulatinamente, a través del tiempo, hemos desarrollado el jet. Los medios de transporte en la antigüedad eran muy lentos y ahora son muy rápidos: en pocas horas podemos estar en Londres. Gracias a las medidas sanitarias, a la nutrición apropiada y al cuidado médico, ha habido también una gran mejora en materia de salud física. Todo esto es progreso científico; sin embargo, no nos hemos desarrollado o progresado igualmente respecto de la hermandad.

Ahora bien, ¿es la hermandad una cuestión de progreso? Sabemos lo que queremos decir con "progreso": es evolución, es alcanzar algo a través del tiempo. Los científicos dicen que hemos evolucionado a partir del mono; dicen que, a través de millones de años, hemos progresado desde las formas de vida más inferiores hasta la más alta, que es el hombre. ¿Pero es la hermandad una cuestión de progreso? ¿Es algo que puede evolucionar a través del tiempo? Está la unidad de la familia y la unidad de una sociedad o nación en particular; desde la nación, el paso siguiente es el internacionalismo, y de ahí surge la idea de un mundo único y unido. El concepto del mundo unido es lo que llamamos hermandad. ¿Pero es el sentimiento de hermandad un asunto de evolución? ¿Puede ser cultivado lentamente a través de las etapas de la familia, la comunidad, el nacionalismo, el internacionalismo y la unidad mundial? La hermandad es amor, ¿no es así? ¿Puede el amor ser cultivado paso a paso? ¿Es una cuestión de tiempo el amor? ¿Comprenden de qué estoy hablando?

Si digo que habrá hermandad dentro de diez, o treinta, o cien años, ¿qué es lo que eso indica? Indica, ciertamente, que no amo, que no me siento fraternal. Cuando digo: "Seré fraternal, amaré", el hecho real es que no amo, que no soy fraternal. En tanto piense en términos de "seré", no soy. Mientras que si elimino de mi mente el concepto de ser fraternal en el futuro, puedo ver lo que realmente soy; puedo ver que no soy fraternal y puedo empezar a descubrir por qué.

¿Qué es lo importante: ver lo que soy o especular acerca de lo que seré? Ciertamente, lo importante es ver lo que soy, porque entonces puedo habérmelas con ello. Lo que seré está en el futuro, y el futuro es imposible de predecir. El hecho real es que carezco del sentido fraternal, que no amo verdaderamente; y es con ese hecho con el que puedo comenzar, comenzar a hacer algo al respecto. Pero decir que seré algo en el futuro es mero idealismo, y el idealista es una persona que está escapando de lo que es: escapa del hecho, el cual sólo puede ser cambiado en el presente.



Extracto de: EL ARTE DE VIVIR - J. Krishnamurti





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sábado, 21 de febrero de 2015

Compartir.:::. Un ejercicio de respiración para controlar el pensamiento.- El despertar de la intuición. I

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Un ejercicio de respiración para controlar el pensamiento.


...El estudiante que ha completado la tercera etapa de la meditación, descrita precedentemente, revela por ello que es capaz de poner las manos a la obra con enérgica paciencia y esfuerzo persistente. Ha iniciado una obra que exige algunas de las mejores condiciones morales del hombre, y algunos de sus poderes mentales menos usados. Su esfuerzo es sin duda plausible, porque tiene que realizarlo a solas, en la intimidad de su habitación, y no cuenta con el estímulo colectivo que las aulas ofrecen a los alumnos que no estudian precisamente cuestiones atinentes al ser interior. El tipo de recogimiento que se expone en estas páginas es el que mejor se presta para la meditación solitaria. Si el iniciado tuviera la suerte de tener un contacto directo con un Adepto que pudiera demostrarle en sí mismo los efectos de la realización determinada que está buscando, es probable que la ímproba labor de la meditación interrogativa le sería perdonada, pues un Maestro enciende intencionalmente, por mero contacto personal, el fuego de la experiencia espiritual en quienes combinan la aspiración de lograr sus propósitos con su fe en él; de tal modo que un Maestro puede hacer más por un discípulo bien dotado en pocos minutos que muchos meses de solitario sondeo.

Pero un Adepto verdadero es extremadamente difícil encontrar en el mundo moderno —aunque no faltan los imitadores—, de tal modo que estas páginas han sido escritas para dar ayuda al practicante que sólo cuenta con sus propios esfuerzos. Si el iniciado lee estas páginas con atención concentrada, con interés cordial y con un deseo genuino de llegar a la verdad, desechando si fuera necesario los prejuicios personales, si asimila este contenido, de tal modo que el simple hecho de leerlo le proporciona una experiencia interior, entonces podrá ir muy lejos y recibirá un atractivo premio espiritual por los trabajos que se ha tomado.

Si estas páginas son leídas como corresponde, con profunda atención y hondo sentimiento, despertarán en el lector fuerzas secretas que están latentes en el ser del hombre, y la solo lectura proporcionará al estudiante una auténtica experiencia espiritual. Porque no sólo indica el camino que lleva al divino yo, sino que puede capacitar al estudiante sincero a emprender la marcha por ese camino.

A la conclusión de la tercera etapa se pone también fin al período preparatorio .del itinerario interior del discípulo. Hasta este momento ha practicado incesantemente, pero sin muchos resultados tangibles; de ahora en adelante entrará por una nueva ruta y obtendrá nuevas experiencias que lo recompensarán simplemente por cada minuto de esfuerzo empleado, y que le darán un primer contacto con el grandioso objetivo que habrá de alcanzar finalmente. Todas las dudas desaparecerán poco a poco, toda incertidumbre será gradualmente abandonada por quien ha encontrado el verdadero sendero para llegar al propio conocimiento del yo. Hasta ahora hemos realizado un sondeo de las regiones misteriosas del “yo”; penetramos hasta cierto punto con ayuda de la facultad de pensamiento, pero no podemos llegar a la Ciencia sutil de este “yo” únicamente por este medio. Ahora podemos darnos cuenta de cómo el hombre se estrella contra las barreras del misterio tan pronto como empieza a pensar en profundidad real. Adonde no llega el pensamiento, algo debe ayudarnos y conducirnos hasta allá. El pensamiento racional nos proporciona un espléndido instrumento para comprender el mundo y la vida hasta cierto punto, pero es un error suponer que es el único instrumento con el cual contamos.

Este nuevo elemento es la intuición, la comprensión inmediata. Cuando el pensamiento nos falta, podemos encontrar, mediante una búsqueda prudente y delicada, el estado intuitivo en el cual hallamos una guía. La intuición está a nuestro alcance, dentro de nosotros, y todos podemos descubrirla. Este es el significado de la frase de Jesús: “Busca y encontrarás”. Muy pocos se toman el trabajo de buscar en su interior y por tal razón son muy pocos los que encuentran.


¿Cómo se despierta la intuición?

Cuando el razonamiento, el intelecto pensante deja de actuar y cesa en su actividad, la intuición tiene campo libre para manifestarse. Cuando las ondas del pensamiento cesan de ondular sobre la superficie del espíritu, este último se convierte en algo semejante a un estanque transparente en el cual el sol de la intuición puede reflejarse sin molestias ni deformaciones. Por lo tanto, es necesario hallar algunos medios para reducir la constante agitación del intelecto.

Esto puede realizarse mediante un doble proceso. El primero consiste en realizar un esfuerzo para canalizar el pensamiento y dirigirlo por un determinado camino, por ejemplo: concentrarlo sobre una idea abstracta y elevada. Si se ha practicado fielmente y a conciencia el ejercicio de la meditación, o se ha contemplado con espíritu elevado una obra de arte, querrá decir que esta parte del proceso se ha realizado hasta cierto punto y que tendremos el beneficio de algunos minutos de intuición.

El segundo proceso entraña el control de la respiración. La razón es que allí existe una profunda conexión entre el pensamiento y la respiración. El ritmo de los movimientos respiratorios corresponde en una forma notable al ritmo de los pensamientos. El hecho de respirar parece muy simple, y es extraño que pueda tener algún efecto sobre la actividad mental; pero las investigaciones y experimentos prueba irrefutablemente este hecho.

La mayoría de las personas subestiman el valor de la respiración, pero los antiguos jesuitas en Occidente y los Yoguis en la India tuvieron una mejor idea sobre el particular, porque incluían los ejercicios de la respiración en sus prácticas diarias. Aquellos que no han estudiado el tema no pueden darse cuenta cuan sorprendentes cambios se producen en la mente y en el cuerpo gracias al simple método de cambiar el ritmo respiratorio.

Un niño sabe que un rápido soplo sobre una taza de leche caliente la enfriará, y que el mismo aliento, soplado sobre las manos frías, las calentará. Pero todavía no sabemos que el ejercicio respiratorio también puede utilizarse para combatir las enfermedades del cuerpo, para soportar los efectos del frío y del calor extremos, para cambiar el tenor de nuestros pensamientos. Obsérvese que cuando estamos excitados la respiración es jadeante; pero cuando estamos sumidos en profundos pensamientos, respiramos lenta y serenamente. Obsérvese a un hombre cuando respira en forma entrecortada y se comprobará que sus nervios están igualmente agitados. ¿No encuentra esto la estrecha relación existente entre la respiración y la mente?

La respiración es normalmente una inconsciente función de vida. Cualquier intento de cambiarla hará de ella una función consciente. De este modo, el que quiera tener poder sobre su actividad mental, habrá de reservar unos determinados momentos, durante los cuales cambiará deliberadamente e! ritmo respiratorio. Si tales períodos son utilizados en la manera que lo describimos, siguiendo cuidadosamente las simples instrucciones que siguen, el resultante efecto sobre sus pensamientos será muy marcado. Pero es importante que tales instrucciones no sean retaceadas o cambiadas de ninguna manera.

Llegados a este punto debemos dar una advertencia contra la indiscriminada práctica de los ejercicios respiratorios preconizados por los yoguis. Con un guía que nos enseña y nos protege, el sendero del control yoga de la respiración puede ser más seguro, pero sin él, resultará uno de gran peligro. Como un adepto yogui hindú me dijo en cierta ocasión en que estábamos sentados a la sombra de unos árboles, es verdad que:

“Los antiguos maestros que conocían los diferentes efectos de los diversos modos de respirar, nos decían que a través del control de la respiración nos podemos volver tan poderosos como los dioses; pero que también era posible perder la razón, o adquirir enfermedades incurables y aun perder la vida. En consecuencia, es necesario comprender que, donde los resultados son tan grandes, los peligros no lo pueden ser menos. En nuestro sistema tenemos ejercicios para distintos fines, y si algunos de ellos son casi inofensivos, otros erróneamente practicados pueden tener funestos resultados.”

El ejercicio de respiración que ofrezco aquí, sin embargo, es absolutamente seguro y puede practicarse sin temor. Es el único ejercicio de yoga que se puede practicar impunemente sin la vigilancia de un maestro, y es tan simple que nadie puede dejar de hacerlo correctamente. Pero las personas que sufren de enfermedades cardíacas o de circulación no deben practicar nunca un ejercicio respiratorio, de cualquier clase que sea.

* * *

El ejercicio consiste en disminuir el ritmo de la respiración hasta un punto que esté por debajo del ritmo normal. El punto preciso no puede especificarse, porque varía según las distintas personas, de acuerdo con la diferente capacidad pulmonar y los distintos grados de sensibilidad nerviosa. La mayor parte de las personas de buena salud tienen aproximadamente quince respiraciones por minuto. De todos modos, el ritmo no debe volverse muy lento en forma repentina. Siempre es preferible introducir tales cambios gradualmente y no con violencia.

Empiécese por exhalar muy lentamente, luego inhálese con lentitud, para entonces contener el aliento por unos momentos; sígase con el ejercicio de nuevo. Practíquese con suma atención y con los ojos cerrados. Es importante concentrar todo nuestro interés en el acto de respirar, hasta el punto que parezca que sólo vivimos para ello.

Los principiantes deberán practicar este ejercicio por unos cinco minutos, no más. Los que estén más adelantados podrán, de acuerdo con sus progresos, extenderse a diez, quince y hasta veinte minutos. Nunca deberá sobrepasarse este límite.

Sólo debe hacerse un esfuerzo lento, regular y quieto; no debe haber ninguna tensión y no debe realizarse ninguna aspiración brusca, que destruiría el efecto buscado; el estado de reposo de los músculos debe ser completo.

Cuando el ritmo respiratorio sea tan suave que una pluma colocada delante de las narices no llegaría a moverse, podrá considerarse un signo de buen resultado. Pero si se experimenta la más ligera molestia o de repente se tiene necesidad de tragar aire, es menester detenerse inmediatamente, pues el ejercicio se practica en forma indebida. Respírese por los dos agujeros de la nariz; un principiante europeo que practique la respiración alternada está arriesgando su salud y su equilibrio mental. Debe renunciarse a ello. Una dilatación de los pulmones es el peligro menos grave a que se expone. Tales ejercicios respiratorios artificiosos y poco naturales se practican por lo general a fin de poder obtener facultades psíquicas supranormales; nada tienen en común con el control natural de la respiración, que aquí se recomienda como un medio de aquietar la agitada fiebre del pensamiento y volver a la respiración tan apacible como la de un niño que descansa en el seno materno.


Este ejercicio se basa sobre el simple hecho de que la respiración es un vínculo entre el espíritu y el cuerpo, ya que abastece al cerebro de sangre arterial. Disminuir el número de respiraciones equivale a rebajar el abastecimiento de sangre que se envía al cerebro y. por lo tanto, a retardar el ciclo de los pensamientos. “La respiración es el caballo y el espíritu el jinete”, dicen los tibetanos. De este modo la tensión y la relajación del cerebro, el surgimiento y la desaparición de las ideas, están en una peculiar armonía con el ciclo de la respiración y puede sometérselo a control.

El efecto que este ejercicio produce en el estudiante, que llega a tener conciencia del descenso rítmico de su respiración, es una agradable sensación de reposo, una tranquilización de la constante vibración del pensamiento, una mancha de aceite sobre la superficie tumultuosa del océano de la vida y un estado mental más cercano a la abstracción. La intensa concentración de la atención le hará olvidar de todo lo que no sea el acto de respirar, de tal modo que sentirá que se ha convertido en un “ser respiratorio”, por decirlo así Enteramente absorbido por el nuevo ritmo respiratorio, suprimido todo pensamiento que no sea la pura observación de este proceso, se transforma momentáneamente en una persona más sutil y más sensible. Este estado no se logra de inmediato, sobreviene después de semanas de práctica regular.

El poder que tiene sobre el espíritu este único ejercicio puede ser difícilmente apreciado por quienes no lo han practicado nunca. Devuelve a la máquina humana un equilibrio armonioso. Puede transformar a un corazón angustiado en un corazón que está en paz con el universo.

Hace algunos años un periodista muy conocido fue ascendido inesperadamente al puesto de director de un célebre periódico dominical en Londres. El hombre era escocés y naturalmente ambicioso, así que decidió portarse bien en su nuevo empleo. No escatimó esfuerzos y se puso a trabajar como un esclavo para triunfar en su cometido. Trabajaba tan intensamente y asumía tantas responsabilidades que llegó el momento en que la naturaleza le presentó cuentas. El periodista se agotó y debieron sacarlo de su oficina muy enfermo, en estado de completa postración nerviosa. Durante varios meses estuvo en un sanatorio a la orilla del mar, reponiendo lentamente su cuerpo y sus nervios gastados A partir del día en que se le enseñó a realizar el ejerció respiratorio, su convalescencia se aceleró francamente y pudo volver a su oficina convertido no sólo en un hombre sano sino también en un nuevo hombre. Toda su concepción del mundo había cambiado por la práctica de este sencillo ejercicio. A partir de ese momento fue capaz de ver
más profundamente los problemas de la vida, comprender el propósito espiritual que se oculta detrás de los acontecimientos y sentir la divina armonía por debajo de todas las disonancias de nuestra vida moderna.

Este ejercicio puede hacerse igualmente en otros momentos del día y con otros fines. Si en un determinado momento se está a punto de perder el control de uno mismo bajo los efectos de alguna emoción o pasión violentas, acúdase en seguida a este ejercicio respiratorio hasta que el peligro haya pasado. En estas circunstancias su eficacia es muy notable.

Cuando se trata del examen de sí mismo, sin embargo, sólo debe practicarse el ejercicio respiratorio inmediatamente después de la meditación. Al llegar al fin de esta meditación, el practicante se encontrará en una especie de callejón sin salida, y creerá estar frente a una pared mental. Después de haber interrogado a su cuerpo, a sus sentimientos y a su intelecto, no habrá encontrado en ninguno de ellos ese “yo” huidizo que está buscando. Se verá frente a la nada, porque ¿qué queda de un hombre cuando se han eliminado estos tres elementos? Al llegar a este punto termina su meditación, acabando con la exploración de su mente y con estas introspecciones sesudas, y pasa en seguida al ejercicio respiratorio que acaba de describirse.

Cuando ha logrado su propósito, el practicante empezará a entrar en un estado mental en el cual los pensamientos están tranquilos como serpientes encantadas. Entonces adquirirá un poco de serenidad de espíritu que es uno de los principales objetivos del yoga indio, pero la obtendrá sin tener que ,-soportar la tensión, la lucha y los riesgos implícitos en los ejercicios respiratorios del yoga, ejercicios que personas poco sabias han propagado sin discernimiento en los países occidentales.


Extracto de PAUL BRUNTON - EL SENDERO SECRETO
Una Técnica para el Descubrimiento del Yo Espiritual en el Mundo Moderno





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Allan Kardec ~ El mal y el remedio.
 

Vuestra tierra, ¿es acaso un lugar de alegría o un paraíso de delicias? 


¿No resuena aún en vuestros oídos la voz del profeta? 


¿No exclamó diciendo, que habría lágrimas y crujimiento de dientes, para los que nacieran en este valle de dolores? 


Vosotros que venís a vivir en ella, esperad lágrimas ardientes y penas amargas, y cuanto más agudos y profundos sean vuestros dolores, levantad los ojos al cielo y bendecid al Señor por haber querido probaros. 


¡ah, hombres! 

...vosotros no reconoceréis el poder de vuestro maestro, sino cuando haya curado las llagas de vuestro cuerpo y coronado vuestros días de beatitud y de alegría! ¡No conoceréis su amor sino cuando haya adornado vuestro cuerpo con todas las glorias y le haya dado todo su resplandor y su blancura! Imitad, pues, al que se os dio como ejemplo: llegado al último grado de la abyección y de la miseria, tendido en un estercolero, dijo a Dios: "¡Señor, he conocido todos los goces de la opulencia, y me habéis reducido a la miseria más profunda; gracias, gracias, Dios mío, por haber querido probar a vuestro servidor!" ¿Hasta cuándo vuestras miradas se pararán en los horizontes marcados por la muerte? ¿Cuándo querrá vuestra alma, en fin, lanzarse más allá de los límites de una tumba? Pero si hubiéseis de llorar y sufrir toda una vida, ¿qué es eso al lado de la eternidad de la gloria reservada al que haya sufrido la prueba con fe, amor y resignación? Buscad, pues, consuelos a vuestros males en el porvenir que Dios os depare y la causa de ellos en vuestro pasado; y vosotros los que más sufrís, consideráos como los felices de la tierra.

En el estado de desencarnados, cuando estabais en el espacio, elegísteis vuestra prueba, porque os creísteis bastante fuertes para soportarla; ¿por qué murmuráis ahora? Los que habéis pedido la fortuna y la gloria, fue para sostener la lucha de la tentación y vencerla. Los que habéis pedido luchar con el espíritu y tu cuerpo contra el mal y el físico, fue porque sabíais que cuanto más fuerte sería la prueba, más gloriosa sería la victoria, y que si salíais de ella triunfantes, aun cuando vuestra carne se hubiese echado en un muladar, a su muerte dejaría escapar un alma resplandeciente de blancura, y purificada por el bautismo de la expiación y del sufrimiento.

¿Qué remedios podremos dar a los que son acosados por crueles obsesiones y males graves? Sólo uno hay infalible: la fe, levantar los ojos al cielo. Sí en el acceso de vuestros más crueles sufrimientos, vuestra voz canta al Señor, el ángel a vuestra cabecera os enseñará con su mano la señal de salvación y el lugar que debéis ocupar un día. . . La fe es el remedio cierto del sufrimiento; ella enseña siempre los horizontes del infinito, ante los cuales se borran esos pocos días del presente. No preguntéis, pues, qué remedio es menester emplear para curar tal úlcera o tal llaga, tal tentación o tal prueba; acordáos que el que cree, es fuerte como el remedio de la fe, y el que duda un segundo de su eficacia, es castigado al mismo tiempo, porque en el mismo instante siente las punzantes agonías de la aflicción.

El Señor ha marcado con su sello a todos los que creen en El. Cristo os dijo que con la fe se trasportan las montañas, y por mi parte os digo que al que sufre y tenga la fe por sostén, se le colocará bajo su égida y no sufrirá más; los momentos de más fuertes dolores serán para él las primeras notas de alegría en la eternidad. Su alma se desprenderá de tal modo del cuerpo, que mientras éste se retorcerá entre convulsiones, aquélla se cernirá en las celestes regiones cantando con los ángeles himnos de reconocimiento y de gloria al Señor.

¡Felices los que sufren y los que lloran! que sus almas estén alegres, porque serán premiados por Dios.

(San Agustín. París, 1863).


Extracto de: EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO - ALLAN KARDEC


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jueves, 19 de febrero de 2015

Compartir.:::. V.B. Anglada ~ Conceptos generales de esoterismo. I - II - III - IV

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V.B. Anglada ~ Conceptos generales de esoterismo. I


- Transcripción de audio...

Vicente.—...

...Por ejemplo, podemos encontrar de las razas prehistóricas algún ejemplar, como el hombre de Cromagnon, por ejemplo, pues podían resistir el peso del tiempo y más si existía algún estrato en el cual no había mucha humedad, porque se guardaban bien petrificados o se guardaban con agua o cualquier molusco, como tenemos en Montserrat, en las montañas. Bueno, pues entonces, todo esto no ha podido ser registrado, al menos por el ojo experimentado del clarividente esotérico, que puede ver más allá del tiempo, por lo tanto, ver el pasado es como ver el presente, porque es como si un proceso de introspección hiciera objetivo el tiempo que ha pasado; es la única manera que se puede tener una noción de lo que fueron las razas o el aspecto en el cual la raza dévica, o el reino dévico, y el reino humano estaban viviendo en armonía. El deva siempre ha sido el aspecto constructor de la naturaleza y el ser humano parece ser que es el que idea las cosas y, entre el hombre que idea y el deva que construye vemos todo esto y esto en su totalidad es Dios. Pero Dios sin el hombre y sin los devas no habría nada, porque no es un ser que tenga manos y pies, que esté haciendo un edificio, sino que da una impresión y esa impresión rasgando los éteres llega a ciertos elementos y estos hacen lo que deben hacer, porque todo eso está creado por la mano de un hombre, pero otro lo ha ideado, pero los elementos que constituyen esto que es la tierra, el agua, por ejemplo, el fuego que ha cocido todo esto, son los devas. Por lo tanto, siempre hay una construcción, y donde hay personas que piensan bien acostumbra a haber siempre otro tipo de vegetación y cada raza tiene un tipo de vegetación, igual que pasa con los continentes, hay sitios donde hay una serie de plantas diferentes de otros lugares, y aun no se ha estudiado, por más que dicen que son agentes atmosféricos Sí, bueno, pero, ya estamos, ¿qué es el agente atmosférico sino los devas en acción? Todo es vida, por lo tanto, si llegamos a esta conclusión, veremos que estamos tan cerca de los devas que, forzosamente, si queremos consumar, ya, definitivamente, lo que es la perfección de la raza, tendremos que contar con los devas, tendremos que establecer contacto y trabajar conjuntamente, en forma inteligente.

Sra.—... que está en desarmonía con el hombre, se dice que cuando Caín mató a Abel, que es el aspecto malo, que mató al bueno, entonces...

Vicente.— Sí, es como el mito de Adán y Eva. De hecho Adán y Eva no es más que la serpiente, esto lo vemos después reflejado, como dijimos el otro día. Claro, ahora en la intimidad se pueden resolver más pequeños problemas que hay en una persona que dice: “Lo que acaba de decir me parece es muy vago”, claro, es muy vago porque... ¿no es vago el mito de Adán y Eva? Es muy vago, pero cuando dices que Eva es la serpiente de la derecha de la columna vertebral, es el fuego serpentino, o Pingala, y que Ida es el hombre, es el aspecto hombre, están divididos y están recorriendo el Árbol del Edén, ¿eh?, están dando vueltas al otro lado y al final se deben encontrar un día. Y, cuando la serpiente ha cumplido su misión, el hombre ya no es hombre ni es mujer —o el ser humano—, se convierte en andrógino. Hay que esperar a que la 7ma Subraza de la 7ma Raza, ya vayamos a lo lejos, tiene que ser que en la columna vertebral saldrá el fuego de Kundalini directamente desde abajo hasta arriba sin pasar por la serpiente.

Leonor.— Pero lo que será interesante es pensar, a mi modo de ver, —yo siempre vivo más abajo— lo que será muy importante es ver qué clase de civilización existirá en el mundo cuando exista el andrógino, porque es que ahora casi todo se realiza,... se suceden las cosas buscándose el uno al otro, el hombre a la mujer, la mujer al hombre; aunque no sea.., por más que las personas... eso no quiere decir que las personas se tengan que encontrar en esta vida física, pero que la mayoría, por no decir la totalidad, pues, pasa mucho tiempo, el tiempo que tendría que emplear en el hacer ahora de creación, de lo que sea, lo pasa pues buscando esta otra parte de sí mismo, tanto si lo encuentra como si no lo encuentra. O, a lo mejor, si no piensa determinadamente en una mujer o determinadamente en un hombre, se encuentra un poco, digamos, aislado, o solo, o separado. En este caso habrá otra clase de civilización, porque todo este tiempo que la juventud —y hablo de la juventud—, está, digamos, perdiendo o empleando en estos menesteres, tendrá que ser empleado en otros, tendrán que existir otros incentivos. Otros incentivos, o sea, que la civilización no se parecerá en nada a la que vivimos, no tiene que parecerse en nada.

Vicente.— Pero no será nada por esto, porque habrá cambiado el ser humano, no pueden cambiar las circunstancias.

Interlocutor.— Yo creo que todo estará de acuerdo con la evolución del ser humano...

Vicente.— Sí. Pero fijaos bien en una cosa esencial, que todo el sistema de yoga se basa en destapar el Kundalini, sea el Hatha-yoga, o el Agni-yoga, pasando por todas las clases de yoga existentes conocidos, además de Agni-yoga, otro que es desconocido y otro que aparecerá en un próximo futuro, o en un lejano futuro; pero el hecho de que la civilización esté basada en la dualidad de sexos, en una competencia, se basa en el predominio de una serpiente, de una de las dos que actúan en la columna vertebral, porque lo primero que hace un iniciado es equilibrar la fuerza de la serpiente. No hay ningún iniciado siquiera que no sea andrógino.

Interlocutor.— El camino del Buda que decía Patanjali.

Vicente.— Sí.

Interlocutor.— ¿Tiene que ver con el proceso alquímico del andrógino?

Vicente.— Sí, sí, sí. De hecho, el hombre y la mujer cuando están equilibrados constituyen el andrógino. Cuando la serpiente Ida está predominando sobre Pingala, entonces, queda todo el aspecto hormonal, digamos, clasificado dentro de una diferente... o sexualidad diferente, en el hombre y en la mujer. Es decir, que todo el aspecto hormonal, todo cromosoma, que ahora está esto en la base de la genética, tal como se está estudiando, y que se llega, cuando se llega a las finales reducciones de la genética, se llega a la hormona final, en el cual se ve si es hombre o mujer, vemos o dos “XX” o “XY”; esto ya formado en el aspecto científico, entonces, el predominio del hombre o de la mujer, no lo hace el cromosoma sino que el aspecto evolutivo del hombre utiliza el cromosoma “XX” o “XY” para su evolución, lo cual significa que, cuando“XY” o “XX” se junten, formarán una cosa que desconocemos; por ejemplo, en un cromosoma de la séptima raza, tendrá que haber un equilibrio, entonces no habrá nada, no verás nada, verás, qué te diré yo... reflejará el cosmos, el cromosoma. Si cogemos el cuerpo de un Adepto, por un proceso alquímico, que no está a nuestro alcance naturalmente, puedes sacar del cuerpo de un Adepto un cromosoma y verás cómo no tiene matiz, porque es andrógino ¿comprendéis? Es decir, que él puede procrear por un acto de voluntad, no tiene que pasar por el proceso de la genética para transmitir ciertas herencias a la raza, lo cual hace el Manú cuando crea una raza. Es el único ser de la categoría de Cristo, o más allá, que tiene que encarnar y tener contacto con las hijas de los hombres, porque siempre encarna el aspecto masculino, el Manú, y crea lo que será la semilla de una raza. Hasta aquí lo ha ido haciendo el Señor Manú, el de nuestra raza actual ha sido lo mismo. Se ha plegado, se ha sometido a las leyes de la Naturaleza, porque forma parte de las leyes creativas de la Naturaleza a través de los devas, porque a través del Manú y de los devas se hacen los tipos raciales y, entonces, cada cual con el tipo racial que le corresponde y su tipo de inteligencia va creando las semillas del futuro. Y la genética, todo viene, digamos, diferenciado de la genética de la cuarta o de la tercera raza raíz, o de la primera raza y la segunda, de la cual no tenemos noción... al menos no hay... porque si, por ejemplo, la primera raza era una raza cuyo cuerpo era sutil, que tenía, qué te diré... el aspecto de una ameba gigantesca, al ponerse en contacto con el sol pues tenía que desaparecer, no tenía osamenta, por lo tanto, era un cuerpo como una cosa gelatinosa, por lo tanto, no puede quedar resquicios de esto. La primera razas no tienen...

Leonor.— Algo que me parece un caso, es una cosa... con todos los que estudiamos estas cosas que nos interesan; que al buscar diferentes sistemas de yoga, o diferentes clases de estudio, los que sean, porque en el campo esotérico hay muchas escuelas, entonces, creo que muchos buscan la forma, algunos, de obtener poderes para dominar ciertos problemas o circunstancias que se suceden en el mundo y que ellos tienen que vivir, o que tenemos que vivir. Otros, para poder llegar, buscan qué camino será el más idóneo para poder llegar a encarnar en sí mismos esta forma andrógina, para no tener que luchar ni sufrir por esas cosas que sufren y luchan otros. Por lo tanto, si fuéramos todos sinceros, buscaríamos solamente este aspecto, porque estudiar mucho el aspecto intelectual y luego en la vida diaria no poder o no saber desprendernos de ciertas tendencias, es cuando nos pasamos la vida buscando qué clase de teoría, qué clase de escuela, qué clase de asunto nos llevará más pronto a conseguir aquello que queremos. Claro, esto está en la mente de muchos que no lo preguntan y yo, precisamente pienso cómo deberían emplear las fuerzas interiores cada uno para poder dominar o suprimir, no,... ni dominar ni suprimir...

Vicente.—... equilibrar...

Leonor.—... equilibrar sí. Es decir, buscar esta armonía que les hiciera perder ciertos deseos, ciertas tendencias obsesivas, ciertas cosas que entonces les hacen obrar muy diferentemente de lo que saben ya, y de lo que están estudiando. Esto yo creo que tiene que ser una cosa muy personal. No pueden ser líneas generales.

Vicente.— En todo caso, no será marcharse de la sociedad que condicione los actos y buscar la liberación, será otro tipo de actividad. Por ejemplo, el hecho de que una persona... porque, mentalmente hay un ideal en todos nosotros, realmente nos señalan un ideal, el corazón asiente este ideal y tratan de equilibrarse el uno con el otro para llevar la conducta a aquel ideal. En tanto que el ideal no se ha formado conscientemente en la mente...

Leonor.—... no es demasiado fuerte...

Vicente.—... lo cual es la meditación constante e ininterrumpida. Yo veo, más bien, la observación de todas las cosas, que no observamos mucho, porque la mayor parte de las cosas vienen sin ilación porque no estamos atentos. Tenemos muchos lapsos, prácticamente no registramos nada.

Interlocutor.— Es a través de la manifestación de todas las cosas.

Vicente.— Exacto. Por ejemplo, qué te diré... un ideal, el ideal de belleza, es que si tenemos un ideal de belleza para constituir la semilla de lo que será nuestra actividad futura, hemos de estar pensando constantemente en el ideal. No pensando en el ideal por dentro de belleza, la belleza en todas las cosas, sino que la belleza tiene que ser de tipo emocional, controlando las emociones, porque una emoción violenta no es bella. Una emoción, digamos, de romanticismo, hasta cierto punto tampoco es buena.

Interlocutor.— O sea, quizás podríamos decir, un alineamiento de los tres cuerpos.

Vicente.— Justo, es la base, sí, sí, sí, estoy de acuerdo con el ideal siempre, porque el que persigue un ideal a través de la meditación, en el yoga o de cualquier otro sistema de entrenamiento espiritual, parte de un ideal y trata de encarnar aquel ideal en su conducta. Aquí viene el proceso más difícil; ya no es tener estructurado un ideal sino tratar de que toda la conducta que viene impregnada por una serie de elementos sociales que nos rodean, que nos impregnan para seguirlo. Es el campo, digamos, de los discípulos.

Interlocutor.— Lo que dices, sin duda está muy bien. Estamos polarizados, ¿no? Entonces, ¿cuál es la formula de esa polarización? Neutralizarla, porque claro hay dos polarizaciones, ¿no? Una arriba y una abajo y hay que equilibrarlas, pero entonces es cuando...

Leonor.— Y empezar por lo más sencillo, lo que nos parece que no vale la pena de hacerle caso.

Vicente.— Bien, ¿te acuerdas? En la búsqueda del equilibrio entre el ideal que presentimos o que queremos desarrollar y el reconocimiento de la ineptitud, o de la ineficacia, o de la falta de recursos actuales, es lo que crea la división, lo que crea el motivo de conflicto que existe en toda sociedad organizada y en todo ser humano. Cuando el hombre empieza a buscar el ideal, es cuando empieza a sufrir.

Interlocutor.— Cuando el hombre empieza a reconocer que es sabio, cuando... Es eso, porque mientras el hombre esté imbuido de aquel cuerpo y forma de pensamiento y sentimiento, es cuando suceden todas esas cosas, esta estructura social... todo esto. Cuando esto no suceda pues ya está, entonces habrá más identificación, más vinculación entre todos ¿no?

Vicente.— Haced un ideal, después sabes que el que busca un ideal... no es un ideal, por ejemplo, que es el ideal más común de buscar, el desarrollar un centro, porque le han dicho que actuando sobre un centro determinado y unas ciertas reglas de respiración y de concentración, puede aprender a soltarse del cuerpo y viajar por el espacio. Esto atrae mucho a la atención, ¿eh? Hay otra que dice: “yo quiero ver las cosas”, y entonces se dice “pues si actúas sobre este centro vas a tener el poder de ver a través de los objetos opacos. O si te gusta todo el campo de la clariaudiencia, tienes que desarrollar otro centro. Claro, la gente ve... ya no como un ideal más lejano sino el más próximo a su naturaleza pasional y competitiva, porque el que tiene un poder enseguida lo pone en competencia y dice: “Yo soy esto”. Fijaos bien que no hay ningún iniciado que blasone de ser iniciado, pero el que tiene un pequeño poder, es como la nuez vacía, que hay muy poca cosa dentro y hace mucho ruido. Entonces, en la regla espiritual, se niega la eficacia de desarrollar un centro, porque el centro no debe desarrollarse si antes el centro no está lleno de la eficacia del ideal. Entonces, el ideal ya no será buscar el desarrollo de aquel centro sino buscar el ideal en las pequeñas cosas de la vida, lo que decíamos: el ser un buen ciudadano, y le damos tan poca importancia a ser un buen ciudadano.

Interlocutor.— En parte le cuesta.

Vicente.— Por esto. El ideal máximo es éste, lo que pasa que, fijaos bien, hay personas —y esto los sé porque todos hemos tenido que pasar por lo mismo, los que tenemos una cierta experiencia de orden espiritual— de que establecerte en un sitio y ser algo más que los demás; si ocasionalmente en un momento de la meditación tienes algún dato, alguna información, alguna experiencia de tipo psíquico, confundes lo psíquico con lo espiritual y, a través de aquellas cosas psíquicas edificas un sistema de orientación que es falso; entonces es cuando vienen las aberraciones de tipo, digamos, psíquico; ya no me atrevo a decir espiritual, porque no existe espiritualidad donde existe psiquismo. El psiquismo viene cuando el hombre es espiritual. El ser psíquico sin ser espiritual es negativo, es una regresión, porque las razas del pasado fueron psíquicas por excelencia. La Lemur y la Atlántida tuvieron grandes poderes psíquicos, y ¿qué les pasó?, pues que la Atlántida está en el fondo del océano todavía, ¿por qué?, porque los poderes mal empleados como el de aprendiz de brujo, traen como consecuencia aquel poder que es el máximo, el cual dice: “Esto no puede ser” y no es, no puede ser, hay ciertas leyes que no pueden ser transgredidas por el hombre. En tanto que si el hombre se atreve a dar la nota clave de su vida, su ideal, empezando por enaltecer el corazón y la mente, entonces, los poderes vienen por sí solos; vienen porque su vida se ha purificado de tal manera que ha atraído de las entrañas del planeta el fuego, el poder creador del fuego y, entonces, han ido surgiendo a través de la base de la columna vertebral, de la columna de Mercurio..., ascendiendo a los centros que están purificados. Es decir, que si el centro Muladhara está purificado —el de a base de la columna vertebral está purificado—, automáticamente se llena de fuego, porque sabes que no harás mal; porque el aprendiz de brujo cuando desarrolla el aspecto este sin estar convenientemente purificado, entonces se convierte en algo que no debe ser; entonces viene toda la serie de aberraciones que existen en la naturaleza del principiante, que confunde el psíquico con lo espiritual, y esto no nos cansaremos nunca de repetirlo, porque lo primero que hay que buscar es que la mente se serene y el corazón casto, tal como se dice, busque el equilibrio de valores. Y esto no es decir que hay que hacer esto y hacer lo otro, surge un modo de vida diferente cuando los centros están purificados desde dentro y no se les imbuye con la imaginación desde fuera. Y ahora que estamos en una vida, digamos, comunitaria, que el sistema de relación es tan rápido, que casi el mundo está unificado, ahora mezclamos muchas culturas en un espacio muy reducido de tiempo y esto nos presiona hasta cierto punto, nos obliga a dar un salto más alto, por encima de nosotros mismos. Ver, por ejemplo, la televisión, veis un hecho que pasa ahora mismo a miles de kilómetros de distancia, eso sucede aquí, automáticamente, pero claro, una serie de informaciones en vistas a seguir un carácter, pero el choque que existe en el mundo psíquico es tremendo, porque es romper una rutina, un tipo de civilización marcado por una era determinada, y se ve que se abre la perspectiva de otro mundo. Por lo tanto, todo cuanto existe ahora de evolución técnica no es ni más ni menos que una evolución de la propia entidad solar, a través de nuestro planeta, considerando nuestro planeta como un centro, como un chakra que se está purificando dentro de su esquema; así que ya vamos de lo particular a lo universal, que es la línea esotérica, y siempre tienes que ver que hay la contraparte hermética de que lo mismo que ocurre aquí debe ocurrir dentro de esta entidad psicológica, primero, porque el árbol está contenido en la semilla y que Dios ha hecho al hombre a su imagen y semejanza para representar un papel definido dentro de su esquema planetario. Ya sabéis que hay varios esquemas planetarios El nuestro es uno de los más pequeños y el más orgulloso de todos.


Barcelona, el 22 de Junio de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) 28 de Abril de 2007





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 V.B. Anglada ~ Conceptos generales de esoterismo. II


Vicente.— ...Ya sabéis que hay varios esquemas planetarios El nuestro es uno de los más pequeños y el más orgulloso de todos.

Leonor.— No sabemos como son los otros, nadie nos lo ha dicho todavía.

Vicente.— Yo estoy hablando de un sistema, lo que quizá en otros planetas no dirán lo que decirnos aquí, que se cree el centro del universo, aún hay personas que están de acuerdo en que es el centro del universo. No son solamente Ptolomeo y los demás que vinieron, y Galileo, sino que dijo que se movía, pero nunca dijo que fuese la Tierra un elemento, digamos, que iba, sino que va, es decir, que siempre será más interesante desde el punto de vista actual reconocer la humildad del planeta Tierra, para reconocer la humildad, de tener un acto de humildad y de contrición de los hombres que se creen superiores cuando están en uno de los niveles más bajos del sistema solar. Así que, fijaos bien, si hay trabajo que hacer, y todo el sistema del yoga está tratando al hombre... el hombre que tiene un poco de ideal, de llegar a tocar alguna de sus octavas superiores, por su propia naturaleza, ya no de otra naturaleza solar. Yo hablo mucho del sistema solar e incluso del sistema cósmico, por ley de analogía, y más para dar información porque nadie puede probar esta información, porque si yo digo una cosa y no podéis probarlo ahí queda, bueno eso queda dentro del espacio de una duda inteligente, lo cual hace que el hombre tiene que estar percibiendo constantemente si aquello es verdad o es falso; pero al mismo tiempo da un estímulo, porque si se presenta la cosa según la ley hermética de analogía, que igual es abajo que arriba, igual es arriba que abajo, entonces no hay problema y todo el sistema religioso de ahora y de todos los tiempos, se basa en el ser humano como una contraparte perfecta de Dios o de su Creador y del Logos Solar. No tenemos más percepción que lo que vemos, las estrellas y todo, pero, si tuviéramos la visión de un Logos, veríamos que el Logos es una entidad psicológica como nosotros, con un cuerpo físico como el nuestro, con unas características de amplitud que escapa a la medida del entendimiento y con reacciones psicológicas muy similares aunque sean multidimensionales, porque no podemos llegar a esto, y que todo movimiento cósmico es el movimiento social de unos Logos y otros Logos.

Así que, fijaos bien, y cuando llegas a este punto de maravilla tienes que decir forzosamente, “bueno y ¿qué debo hacer entonces?” Pues, toda la regla está en dos palabras muy sencillas: ser humilde y ser una persona socialmente bien integrada en los valores sociales, del momento que sea, lo cual no puede hacerlo todo el mundo, porque luego siempre hay pequeñas cositas que hacen que estemos en un proceso de regresión y no de propulsión hacia el futuro. Esto ya es una de las condiciones por las cuales nos reunimos, a ver si podemos entre todos constituir un núcleo que nos proyecte hacia este futuro que presentimos, que adivinamos, o que intuimos, pero que sabemos que no podemos realizar de inmediato, y ahí está el sentido de humildad. Cuanto más humildes, más rápidamente avanzaremos. Mira lo que pasa con el pequeño aprendiz de brujo, que aprende que ha desarrollado un centro y ha aprendido a volar por el espacio y, a veces, no puede volver porque no tiene los canales bien estructurados, se queda a medio camino y, entonces, dicen:“mira, un fallo del corazón; sí, sí, ha tenido un ataque y se ha quedado”. Y todo el mundo dice: “tan buen hombre que era”, y estaba practicando la magia negra, y la magia negra quiere educar una cosa que no está a la altura su alcance. Todo está en el sistema, aplicándolo yo mismo, que me permite volar al espacio conscientemente, pero no tiene pasaje de vuelta. Así que lo que se hace allí es aparte; sin contar las formas que existen en esos espacios que desconocemos.

Leonor.— Dicen que hay muchas personas reunidas en diferentes lugares del planeta, aunque repiten las mismas cosas, en diferentes aspectos, diferentes palabras, que si se reúnen lo que espera, dale el nombre que quieras, no digo lo que sea, en fin, el caso es que en varios lugares del mundo aumente la cantidad de personas que se reúnen, dos tres, las que sean y hablan o no hablan. Si hablan de un tema que sea constructivo y luego un gran tiempo de silencio. Cuando en muchos lugares del planeta haya personas que puedan reunirse haciendo un silencio auténtico, que tampoco es muy fácil, porque la mente divaga, cuando se puede llegar a una hora de silencio absoluto, lo que se desprende de aquellos seres son puntos de luz en el planeta que ayudan a la marcha rápida de la civilización. Pero, no sabemos... por eso los grupos con nombre... no digo yo nada de nombre, grupo quiero decir una persona puede reunirse en su casa con dos amigos, con tres, con las que sean, con diez o con veinte o solamente con dos, pero el caso es que puedan llegar a hacer esos ejercicios de voluntad, que lleguen a poder dejar la mente completamente libre. Además de que el cuerpo encontrará una salud que no tenía antes de poder hacerlo, pues el resultado será este. No sabemos y si hubiera un momento antes de viéramos entonces la radiación que desprenden las personas que pueden estar en absoluto auténtico silencio una hora seguida, veríamos cómo hacen evolucionar. Si en una nación se juntaran varios grupos de estos, veríamos avanzar el progreso en aquella nación.

Joan.— Lo cual quiere decir que hay muy poca gente, porque para llegar a esto se debe tener casi la Tercera Iniciación, ¿no?

Leonor.— Sí, pero es que las iniciaciones pequeñas llevan a las mayores [Ya,ya] y a las pequeñas no les hacemos caso, pero nos bastan también para poder hacer esto. Claro, una de las primeras cosas para llegar al silencio es el cuerpo de deseos, que esté callado, el cuerpo... si uno termina de hacer un trabajo muy pesado tampoco puede hacerlo entonces, tiene que estar ya primero reposado el cuerpo, luego, el cuerpo de deseos o nuestro aspecto emotivo, digámoslo así para entenderlo mejor, tiene que estar callado, no desear ni sentir, no expresamente... que llegue espontáneamente; llegar al punto de decir “vamos a hacer silencio” y todas las células del cuerpo de las personas acostumbradas se callan solas…, no necesitan más. Al juntarse varias personas así y poder hacer esto en varios puntos de la nación o del planeta, veríamos cambiar las cosas. Estoy segura, es una cosa muy sencilla y muy difícil, y, además la misma persona al volver a actuar en su vida diaria lo haría de otra manera. Menos pasiones tumultuosas, menos, quizá, menos disgustos, menos desengaños, porque, claro, las ilusiones sólo son ilusiones, son una sensación de deseos de obrar o de crear, porque la propia naturaleza te pide hacer aquello que puedes hacer, pero no es de la forma que hacemos ahora que hay ilusión, o “qué desengaño, no me merezco esto”.

Todo esto está fuera de…. Esas iniciaciones pequeñas nos las damos nosotros mismos. Hemos creado a través de ciertas... teosofías, no digo de la teosofía, digo ciertas teosofías, a través de ciertas enseñanzas hemos llegado a imaginarnos siempre un hierofante que nos coge, nos hace esto, son también cosas de deseos en el fondo también de tipo emocional. Pero las pequeñas iniciaciones se van adquiriendo así, cuando uno ya va llegando, en el lugar donde haces la meditación, si pudieras hacer siempre en el mismo lugar, aunque fuera más anodino... porque si yo os dijera dónde empecé a hacer las mías... pues es para reírse, pero era para quedarme sola en un sitio donde no me molestara nadie, pues el caso es que para poder hacer esto, en el mismo lugar, al entrar en aquel lugar, ya te cogen las ganas de dejar todo, ya pilla la calma. Al principio te puedes dormir, cuando se han sosegado el cuerpo y las emociones, lo que te puede pasar en principio, en un largo principio, es quedarte dormido, es un relajamiento, que al cabo de mucho tiempo también es muy bueno. Eso podíamos decirlo como una pequeña fase de las iniciaciones, pero luego viene lo que.., lo ves todo pero no piensas en nada y, entonces, es cuando unos cuantos reunidos así, aguantaran un rato bastante largo, es un impacto tremendo en la naturaleza, pero claro, tampoco tenemos una... tampoco nos lo pagan este trabajo. Quiero decir que, a veces, aún esperamos algo, ver algo del resultado y hasta se ha de llegar a no querer ni ver nada de resultado, ni creer que existe resultado. Eso son las iniciaciones pequeñas que llevan a las grandes y no las vemos porque no tienen importancia, porque estamos acostumbrados, hasta en el esoterismo estamos acostumbrados a buscar sensaciones.

Interlocutor.—... a ver si pasa algo.

Leonor.— Sí, a ver si pasa algo, a ver si ahora eso tendrá este impacto y no pasa nada hasta que esperamos que no pase nada.

Sra.— Hemos de abandonar los deseos...

Interlocutor.— De todo nivel, porque hay personas que creen que los deseos sólo están a nivel de pasiones.

Vicente.— Hablad en castellano.

Leonor.— De todo nivel porque hay personas que creen que los deseos están sólo a nivel de pasiones.

Sra.— No, hay muchas clases de deseos.

Leonor.— Y, gradualmente, hay muchos... no solamente, claro, las edades hacen mucho, la edad física, pero hay muchos que primero les es más fácil dejar las pasiones humanas que las otras, a las otras les cuesta mucho más, porque todavía esperan recompensas, todavía esperan que se les haga caso, todavía esperan... en estos niveles hay otra lucha, si dejan esta lucha de aquí, empieza la de aquí, la de aquí, la de aquí... y no hacemos caso de estas pequeñas iniciaciones y además, entonces, al enseñar esta clase de yoga nadie te hace caso porque no encuentra nada. Aparentemente nadie encuentra ningún resultado, no tiene valor esto, o si encuentras alguien que sí que le da el valor auténtico, lo haces trabajar y lo dice. Yo, a alguna persona que conozco, ya puede llegar a encontrar... a entrar en el mismo lugar donde hace las meditaciones diarias, y cuando entran en aquel lugar, ya... no sabe a nada. Al cabo de un tiempo, aunque no le hayan cambiado las cosas, se las mira de otra manera, las mismas cosas no le molestan, esto es el éxito, no de que desaparezcan los problemas, las causas que causan los problemas quizá no desaparecen pero es que ya no sientes el problema, ya no lo consideras problema.

Interlocutor.— No te identificas con el problema.

Leonor.— Haces lo mismo sin que te canse, o haciéndolo todo, dejándolo todo, haciéndolo todo.

Interlocutor.—Es muy difícil esto.

Leonor.— Y tan difícil.

Interlocutor.—Llega un momento en que te encuentras sin nada, nada.
(se produce un corte de sonido)

Vicente.— Ruido, porque si algo altera el ruido, es el sonido mágico de la naturaleza... es el ruido humano. Naturalmente, que por la mañana y a ciertas horas de la noche... y el silencio tuyo, el silencio de la naturaleza... Aquí no, no tenemos todavía los sentidos para el silencio, hay que reconocerlo. El silencio, cuando llega, llega por, como decíamos, por los centros, por el impulso interior, lo cual, voluntariamente, los sonidos externos no puedan penetrar. Eres sordo y eres ciego de todo, excepto para una sola cosa, de todo para ti, para ti mismo, el ser superior, el trascendente. Y esto es una cosa que viene con la práctica, con el tiempo, con la evolución de la conciencia en cuanto puedes paralizar los sentidos, educar el sentimiento interno, solamente de paz y de silencio... en este mundo todavía, a menos que... el ruido y el silencio exterior si nos ayuda, veremos cómo hay una dificultad entre el silencio tuyo y el del ambiente, o entre una persona que actúa y que piensa de una manera y que las oscilaciones del pensamiento te están alterando. Así que el silencio es ya la fórmula final, la fórmula final de una serie de meditaciones y de una serie de acciones que está desarrollando el hombre. Es la contemplación final donde tú y la naturaleza formáis un sólo cuerpo con plena conciencia y, voluntariamente paralizáis todo cuanto ocurre a tu alrededor, si no, el silencio se convierte en una lucha, la lucha entre tu silencio y el que presientes —y que no has adquirido todavía— con el ruido ambiental. No solamente el ruido de las músicas y de todo lo que pasa fuera por aquí, sino el ruido de los pensamientos, el ruido de las emociones que están flotando, que están condicionándonos constantemente. Así que estamos inmersos en el Kurukshetra, en el campo de actividad de muchas fuerzas, a las cuales no las conocemos la mayoría, porque existe una naturaleza, una serie de expresiones en otra dimensión que no están a nuestro alcance y, por lo tanto, es un campo de visión que no nos pertenece todavía.

Si os dais cuenta este es un proceso místico natural, y siempre es cuando el sol se oculta, y en el momento hay un silencio que se puede aprovechar, para el silencio solamente no para meditación. Hay un silencio místico por la mañana cuando sale el sol, no te invita a hablar ni a pensar, te invita a estar en silencio, son los períodos cumbres de la naturaleza, los que con el tiempo serán los que condicionarán las respiraciones. El verdadero pranayama será éste, cuando exista precisamente un cuidado de los intervalos: el intervalo de la aurora y el intervalo del crepúsculo, pero aplicados a la respiración, a la doble función de la meditación, de la respiración, que es la misma cosa en esencia, desde el intervalo que existe entre una inhalación y una exhalación, el rato que queda en silencio es que estás paladeando la sustancia misteriosa que constituye la alquimia de la naturaleza humana. Paladeamos los alimentos, masticamos los alimentos, pero no paladeamos el alma, estamos siempre... y se separa de cuanto se sigue en los intervalos; y a medida que los intervalos quizá vendrán con el tiempo en el ser humano de los pensamientos y sus emociones sea más extenso, más extensa será la pausa entre dos inhalaciones, entre dos tipos de respiración, entre una inhalación y otra, hasta llegar al estado de samadhi en el que prácticamente no se respira, porque está unificada toda la naturaleza y la naturaleza respira por ti. El corazón queda completamente parado, y entonces todas las funciones son contemplativas. Llega a nosotros un ruido menos, digamos, con intermitencias de silencio y, claro, naturalmente estos silencios, si hay luz, será solamente un intervalo muy prolongado de silencio, pero realmente vivido, no el tiempo de silencio, porque tratad de poneros en silencio buscando el guía interior, os daréis cuenta cómo estamos condicionados por tantas cosas que ya la mente, que nos obliga, se dispersa como una ardillita dentro de la mente, buscando direcciones, tratando de huir y cuanto más tú buscas el silencio, enseguida aprieta el sentido del pensamiento y las imágenes.

Hay yogas, muchos tipos de yoga, pero más que nada yo digo que la única manera directa y social de llegar al silencio es estando muy atento a todo cuanto ocurre, porque, en tanto tú estás atento a una cosa dejas de pensar en ti, que es la base y el secreto del ruido interior. Entonces, cuando una persona está muy atenta a lo que pasa se olvida de sí misma, se “ensimisma”... y al propio tiempo se auto-ensimisma en ese aspecto, y entonces llega este estado contemplativo al que parece ser llegaron místicos del pasado, muchas personas del presente pueden llegar. Hay mucho ruido exterior, pero hacemos pequeños intervalos de ruidos y el silencio de samadhi es el silencio ininterrumpido ya, en un estado de contemplación tan profundo que el corazón ha dejado de registrar los hechos cósmicos y ha dejado de sentir, por ejemplo, la presión de los nervios, de la sangre, de todo el proceso digestivo, todo desaparece, entonces queda aquello como una estatua y el Ego está en su propio nivel actuando, entonces no hay ruido que altere porque realmente está muerto, porque no hay aire, solamente hay un sitio divino, el sutratma que une el corazón del que está en samadhi con el Ángel Solar. Entonces hay vida, pero el cuerpo no registra otra cosa que sensación de silencio de los altos lugares. Así se puede hablar, lo demás son intermitencias funcionando entre ruidos, es como una música disonante. Se trata de buscar un equilibrio de valores pero no existe realmente, y habrá música significando como una melodía, un sonido entre dos notas, un silencio entre dos notas. El sonido es un intervalo que constituye la música, lo que crea la melodía es la actividad de las notas y la mayor apertura de los sonidos, de vacío, porque casi es imperceptible, pero todos los músicos han tenido que captar la música de un lugar donde existe silencio. Solamente cuando llega a su mente y lo registra en su corazón es cuando tiene que salir la música como cosa objetiva, auditiva para nuestros oídos. En esto nadie puede imitar la perfección del viento cuando azota las ramas de un árbol o el canto de un pájaro, que es la voz de los devas, porque la persona que accede al mundo dévico sabe exactamente dónde hay un deva y cómo se registra la... (corte de sonido)... porque tiene temor a enfrentarse consigo mismo... Por lo tanto, es muy difícil el silencio. Aparentemente es muy fácil, es lo más difícil de la creación, pues una persona que está años y años y años meditando y todavía encuentra que le falta la última succión del ser interno que se le lleva ya con todo tu equipo y, entonces, llegas al estado de samadhi.

Interlocutor.—Así es que durante años y años de actuación de la mente, acuden ideas, ideas, ideas, pues que se deja la mente hasta que se agote ¿se logra algo?

Vicente.— Yo creo que sí, es un proceso.

Sra.—La verdad es que, en meditación me han venido ideas, pero me han dejado, las he alejado y luego me he quedado dormida. Me ha pasado muchas veces esto, como has dicho tú Leonor.

Leonor.— Son estadios, estos estadios se pasan.

Interlocutor.—Yo, a veces, ha habido algunas veces, pocas, que estando meditando, e intentando hacer silencio, pues he oído mi cuerpo mental, estaba consciente en mi cuerpo mental, voces, comentarios.

Sra.—Luego, otra cosa, y esto también te lo quería decir, he notado cuando hago la meditación de los triángulos, sobre todo el de las diez de la noche, ahora me pasa desde hace unos pocos días, que al hacer la meditación, como la hago siempre en el mismo sitio, noto el aura y como un fluido y luego, cuando he terminado, noto aquí (señala) como un cosquilleo, la glándula pineal debe ser, ¿no? Un cosquilleo, una cosa como unas cosquillas, como si se moviera algo... no sé, no sé decirlo, pero noto un cosquilleo como si hubiera algo, ¿eh?

Vicente.—Sí, sí

Sra.—Como si se despertara algo que está dormido, como si comenzara a despertarse, una cosa como un hormigueo.

Vicente.— Sí, seguramente es eso, es el registro, digamos, del ser interior.

Sra.—No hace mucho que lo he sentido esto, ¿eh?

Vicente.—Y todo el mundo que está en meditación, claro que en la meditación no estás en silencio sino que es tratar de indagar sobre una cosa, por ejemplo, hay tres estadios y cada cual pertenece a un estadio, el estadio de concentración, en el cual se ve la cosa objetiva, un árbol, por ejemplo, o una silla... como el campo de observación, vas observando la silla hasta que hayas agotado toda la perspectiva y te que cansa ya de observar aquello, pero, mientras observas la silla en tu campo de percepción no piensas en otra cosa, entonces, cuando ya aquello lo tienes fijado, viene la segunda etapa que es la fase de la meditación, en la cual empiezas a mirar las cualidades que adornan aquello que estás observando. Por ejemplo, un árbol, primero es una forma física, pero después puedes calcular las cualidades del árbol, el cerezo, por ejemplo, tiene ciertas cualidades que no son las propias de un manzano o de un limonero. Es una cosa, pues, completamente diferente, entonces, casi, casi, por lógica, vas a buscar el fruto y, automáticamente viene la sustancia, el gusto, porque todo el mundo ha comido una cereza; entonces, te da la sensación de gusto de la cereza; forma parte de las cualidades del árbol y, si añadís a las cualidades del árbol el aire que le está moviendo, que forma parte de la naturaleza, iréis penetrando en el sentido más amplio, sentido universal y cósmico, por lo cual, el viento, la lluvia y todo lo que existe, ha ayudado a crear este cuerpo que están observando, que tiene alma como todas las cosas tienen y que es sagrado, para llegar finalmente al estadio en el cual te pones en contacto con el alma del árbol, es la contemplación.

El hombre que está contemplando, está poniéndose en contacto con el alma de las cosas. El alma de la silla, porque todas las cosas tienen una sustancia que las aglutina, un centro de gravedad que está en cualquier parte donde existe algo que mantiene en unión todo el conglomerado atómico de esto, y que tiene una cierta conciencia y una misión a cumplir, porque el hombre ha creado la silla para que se sienten, luego cumple una misión social, pero esta misión social puede ser el propósito de esta silla, desde el momento en que ha quedado aquí, inmersa aquí... (Vicente lo explica de forma expresiva)

Ricardo.—Yo he pasado por ese trance, pero, lógicamente, yo pasé por ahí y no me enteraba de nada y, precisamente ahora, viene la confusión. Las personas están dormidas despiertas y están despiertas dormidas, y no me enteraba de nada absolutamente, hasta que rebasé aquel período, estar consciente despierto, no dormido, y entonces, me recreaba viendo lo interno, no lo externo, y cuando pasaba la mente, que no se puede, es imposible la mente trasladarla a ningún sitio, ni paralizarla, mejor dicho, paralizarla sí, pero a su forma: ella, no poner nosotros ningún trabajo de pararla, no. Yo, en todo esto me he preguntado, ¿eh? lo digo porque yo no he leído nada de esto, sino que me ha pasado, yo me he dado cuenta, en un recipiente de agua, si no tiene movimiento el recipiente, el agua está completamente nivelada y quieta; yo he buscado ahí, la lógica mía ha sido buscar ese nivel de ese recipiente. El agua ha sido para mí la energía mental y yo he tratado de poder... ese recipiente, que no se perturbe y, así, conseguir estar despierto en ese profundo silencio. Llegué la primera vez que esto lo hice, vamos que fui consciente, no se puede explicar, porque ya lo que se pone para explicarlo ya es mental, ¿eh? , pero ya no se puede explicar. No sé si me explico bien.

Interlocutores.—Sí, sí.

Ricardo.—Todo lo que se explique ya es mental, ya no se puede... exactamente. Es un estado que se tiene que vivir, he tenido la suerte de... pero he tenido que pasar por ahí, es que se pasa, veréis, si es que vais experimentándolo lo comprenderéis y lo pasaréis igual que yo y hablaréis igual vosotros que yo estoy hablando ahora, igual. Es fácil. Ese ruido este que tenemos ahora aquí, pues hay varios de nosotros que no oyen el ruido. Pero para llegar a ese estado [se aísla], ¡claro que se aísla!, es más el ruido interno que se produce, más que el que pueda existir externo, ¡fíjate! Esto no es nada, un cohete, una música, esto no es nada; es el interno. Y si llegarais a oír el interno, es de pánico. Ni una fábrica, ni una fábrica; ahora, a ver, hacedlo vosotros eso y veréis... ya llegaréis, ya. Ni una fábrica, ¡oye! ¿Es posible?... ¿habéis estado en una fábrica de tejidos? [Sí, bueno, ya sé, más o menos] calderas... pum, pum,... con todo el ruido del fuego, cuando el fuego... trabaja toda la sala, pues todo eso lo tenemos nosotros,... ¡todo!, ¡todo! Es todo como trabaja, trabajo y el ruido que produce eso y cómo te altera los nervios. Oye, yo no estoy hablando por nada ¿eh?, comprobadlo y lo veréis.

Vicente.— ¿Tú crees que se puede llegar a comprobar el silencio interior?

Ricardo.—Esto viene sin que uno se dé cuenta...

Vicente.— Claro.

Ricardo.— Yo no buscaba nada y en un momento determinado desapareció todo, el que sabe hacer el arroz tiene que saber para hacerlo todos los días y ser especialista, no cabe duda, pues todo igual. Es cuestión de esto, de hacer aquello que estás haciendo, que están explicando aquí y tú, y venga y duro y llegarás, ya lo creo que llegarás, no cabe duda de que llegarás. Y todo es igual. El que sabe tocar la guitarra tiene que ejercitar mucho, venga, hasta que hasta que te salga bien, pues todo es igual. Yo me quedaba roncando... ya lo ha dicho Juan, me quedaba roncando.

Sra.—Eso también me pasaba a mí, yo roncar no, pero me he sentido la respiración, la he sentido. Me he fijado y me he dicho: fíjate, estoy dormida y siento la respiración.

Juan.—Ahora, yo pregunto, ¿cómo se conoce perfectamente bien un contacto con el Alma?

Vicente.—Se registra siempre por el silencio, con paz, paz e integridad.

Sra.—¿Se ve la luz?

Vicente.— Sí, claro.

Sra.—¿Por encima, ¿verdad?

Vicente.— Bueno, la luz se ve por dentro

Ricardo.—Una luz blanca, blanca, como plateada. Mucha luz.

Juan.—Eso me parece a mí que es bastante psíquico. Ya no es mental.

Ricardo.—Es lo que dijo aquí, traducirlo en palabras es muy difícil, porque como parece que eso trasciende ya, por ejemplo, pensamientos y palabras, porque claro, al expresarnos nos expresamos de una forma física, de una forma mental; si suponiendo que se trascienda la mente es otra forma de expresión, que ya no puede ser física, luego las palabras no pueden significar nada, pero vamos, vamos a tratar de poderlo expresar con palabras: Yo he experimentado dos veces como caer en un abismo, desde luego no caigo, lo que estás es estático, quieto, eso por supuesto, pero da la impresión de que caigo en un abismo, en una profunda oscuridad, donde no existe nada, nada, absolutamente nada, no hay relación con nada, allí es un vacío por completo. Aunque yo diga esas palabras... vacío, todas estas cosas, no hay nada, nada, nada, nada, solamente hay una cosa, que yo sé que yo estoy allí. Es muy difícil de expresar esto, ¡es muy difícil!, yo no tengo conciencia de nada, yo no sé... es una oscuridad por completo, no hay ninguna relación con el exterior de nada, absolutamente de nada. Tengo que decirlo así porque tengo que expresarlo con palabras, porque no es lo que yo experimento, y ahí hay una cosa, no hay nada, absolutamente nada, pero hay una cosa: que estoy yo. Esto me ha sucedido dos veces.

Vicente.— ¿Cómo un sueño, digamos?

Ricardo.— No, no, no, no es un sueño, yo estoy completamente en vigilia.

Vicente.— Consciente.

Ricardo.—Yo estoy consciente, lúcido a más no poder, pero es que no hay nada allí, solamente hay una cosa, no yo como persona, como forma, como cuerpo, como pensamiento ni como sentimiento, es una sensación de que soy yo, pero, no sé, no se puede explicar.

Vicente.—Cuando más se penetra en el sentido de las cosas, más difícil se hace interpretarlas.

Ricardo.—No se puede, pero es que sabes que eres tú, pero que eres algo más que tú, no sé. En este mundo es algo más, algo que...



Barcelona, el 22 de Junio de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) 28 de Abril de 2007





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V.B. Anglada ~ Conceptos generales de esoterismo. III


Vicente.—... habitualmente, ¿eh?, cuando entramos en contacto con el Yo Trascendente o con el Alma, es un aspecto superior y ya perdemos la conciencia, pero claro, guardamos la conciencia y el cerebro —si está bien establecido el Antakarana— registra todas las impresiones de la conciencia, lo manda al cerebro y dice: “Soy yo éste”, realmente el yo ha desaparecido pero existe el consciente que registra el cerebro, porque la meditación es que el cerebro registra las impresiones que están en otro plano dimensional superior, y claro, no podemos hablar del plano de la Mónada o del Espíritu porque no hay palabras, porque esto ya la mente no está preparada todavía para poder registrar los hechos monádicos o espirituales de trascendencia. Registramos hechos actuales que están a nivel de nuestra conciencia actual en evolución, el lugar que ocupamos en la escalera de Jacob, digamos, de la Jerarquía; allí tenemos nosotros un punto de conciencia iluminada y es la luz que podemos ver, no podemos pasar de ahí. Y cada cual ve su propia luz, no ve la luz de otro ni nada, ve su propia luz, y registra la luz que está en aquel nivel en el cual tiene un sentido de percepción que puede ser registrado por el cerebro, y al mismo tiempo cualificar una emoción suave, y tiene que ser siempre una sensación de integridad; de integridad y de conciencia, date cuenta que estás en el... que eres tú.

Ricardo.— Lo que registra allá es conciencia... no es algo allá que es el yo,... no, no, hay una conciencia

Vicente.— Es conciencia.
(Comentarios sobre cómo está sentada alguna de las asistentes, por alguna incomodidad. No se entiende claramente).

Ricardo.— Es muy importante. Oye, cómo te llamas.

Espectador.—Paco.

Ricardo.—Es muy importante que hayas visto estas cosas, que hayas experimentado estas sensaciones, tuyas, y te ha contestado bien... (sonido defectuoso)... pero yo quería decir una cosa, que, quizás, tú mismo la puedas también experimentar y todos los que estamos aquí, fíjate bien, lo que has dicho... es muy importante el colorido que forma la luz que ves, entonces, por el colorido tu deduces el estado en que tú te encuentras en aquel momento.

Sr.— Pero es que yo... los colores pasan a montones

Ricardo.— No, deja los colores. Si es correctamente cuando se produce la luz, ten presente que el colorido va de abajo a arriba, siempre, toda la vida, todos los colores, de lo más pesado a lo más sutil, ¿comprendes? ¿está bien dicho esto?

Vicente.— Sí, sí, sí.

Ricardo.— Cada vez el color se va haciendo más claro, más tenue, más claro, como un sol que deslumbra, yo al menos de esta forma lo he experimentado. O sea, que cuanto más abajo estés más sucio será el color, y cuando vas subiendo, elevando, cada vez es más brillante, más fulgente.

Sr.— Y de otro color.

Ricardo.— Y de otro color, sí, sí. Por regla general, y tú lo comprobarás, aparece, lo primero que aparece es un verdoso, como amarillento, después se transforma en gris, sucio, y se va aclarando. Después de estos colores se mete el negro, va apareciendo entre esas dos mezclas. He dicho verde, gris, y el negro, y algo se mezcla el rojo un poco, ya, hasta que sale eso mismo que tú has dicho: el amarillo, pero no amarillo fuerte...no, no, no, es un amarillo apagado, no tiene brillo, va subiendo y aparece entonces claro, hasta que remontas, si se puede decir así, hasta el electrónico, y en esa forma es cuando puedes deducir el estado en que tú estás, que no siempre lo verás igual, ¿eh? ¿Has comprendido ahora? A veces sí, otras... Pero no hagas caso de esto, no te sirve para nada.

Interlocutor.— Ah!, no, yo lo que trato es de fusionarme dentro de eso, porque parece que esto me venga para mí y entonces me da la impresión de dejarme ir, de dejarme dentro, en un agujerito...

Ricardo.— Aunque te bañes en toda la luz que quieras, acuérdate de esto: no te sirve para nada.

Interlocutor.— Yo digo lo que me pasa, yo no sé nada.

Ricardo.— Yo te he dicho lo que me ha pasado a mí ¿eh?

Interlocutor.— Vale, vale.

Vicente.— Tienes piel de gallina..., ¿quieres mi americana?

Srta.— Yo no tengo frío y usted tendrá frío ahora.

Interlocutor.— Prosigue, prosigue, todo esto no sirve para nada.

Ricardo.— Te digo que no sirve para nada porque hay que vivirlo al momento. El pasado ya no sirve, ¿me has comprendido? Si de momento te ha servido esta medicina por un impacto que pueda hacer a la mente, te ha servido para algo, pero ya, para que lo recuerdes después, no te sirve para nada, fíjate bien cómo te hablo. Y por esto, ciertas cosas haciéndolas conscientes, no dormida ni roncando, puedes sacar muchos provechos de estas cosas.

Leonor.— Estando alerta.

Ricardo.— Estando alerta, sí, y vivir siempre el momento, el presente, el pasado ya no te interesa, ni el futuro.

Interlocutor.— No, no, si es un eterno presente.

Ricardo.— No, si es que hay muchas personas: “yo veo luz” y bueno, y qué. Esto es verdad, las cosas como sean... no sirve para nada. Ni más inteligente, ni más humilde, ni nada, no te sirve para nada. Hay que estar alerta siempre para que te sirva para algo. Es lo único que interesa, ser consciente. Y si has pecado, que has pecado una chispita, algún desliz que tenemos, corrige al momento preciso eso para no volver a sacar otra vez lo mismo, para sacar provecho de algo; pero si no es así, aunque seamos santos en aquel momento, no sirve para nada. Estas son las conclusiones que yo he sacado para mí, ¿eh?, eso no quiere decir que para otra persona no saque las mismas. Puede sacar los mismos conceptos, pero como todo está generalizado.

Leonor.— Ahora que esto es la verdad, lo que hoy pasa ya no te tiene que importar mañana. Lo pasado, pasado.

Ricardo.— Exactamente, en la vida... entonces si tú quieres vivir la vida tienes que estar atento a cada instante que sucede, porque si no, no vivirás la vida. Claro, si no... (Comentarios sobre la sesión, se hace tarde)... yo fui, yo dejé de ser, yo hice... Una consecuencia que es muy importante, para todos ¿eh?, es la predisposición. Eso es importantísimo, que muchas veces hablamos, decimos, queremos, anhelamos, deseamos proyectarnos, pero no hay interiormente la predisposición para eso.

Vicente.— Cuando una persona está en un cierto nivel, se le presenta la opción a decidir entre los pares de opuestos. Los pares de opuestos es el mundo de los hombres y el mundo de Dios. No se puede pactar a un mismo tiempo con Dios y con el César; es decir, que con el bien y con el mal no se puede pactar, pero la mayoría tienen miedo porque no saben que hay la solución real, que es la más natural, que es el camino del centro. Es decir, que cuando estás en el peligro de la decisión estás fluctuando entre el bien y el mal, porque cuando llegas al bien, el bien te ofrece solamente una perspectiva desconocida y la muerte causa la misma sensación de una perspectiva indefinible, que por no poder ser definida se transforma en temor. El hombre tiene temor a todo aquello que no puede descubrir de inmediato; ya, desde los tiempos prehistóricos, el temor a los elementos ha condicionado la vida de los pueblos, cuando existe un pavor social como el que estamos viviendo, existe el temor al mañana, porque todo el mundo estamos inmersos en el temor de lo que pasará mañana, lo que pasará pasado mañana, porque tal y como están las cosas tiene que pasar algo y el hombre teme lo que va a pasar, y no estamos en el centro del equilibrio, y todo lo que pasa es en bien del ser humano, sea lo que sea. Entonces, cuando estás en el conflicto de decidir entre el par de opuestos, el de la luz y las tinieblas, y las tinieblas siempre son el símbolo de la atracción de ciertas cosas del mundo, como estamos creados con la sustancia del mundo participamos del mundo, y como tenemos sustancia de Dios participamos así mismo de la esencia de Dios y cuando el alma llega a registrar que forma parte del mundo y al propio tiempo tiene la aspiración de Dios, es cuando surge el conflicto, y entonces el conflicto se traduce en sensación de miedo, de soledad, de angustia, hasta de desesperación, porque nadie externo te da la clave, e interiormente el cielo aparece como algo espantoso. Tampoco te da una solución, entonces, el silencio tampoco te dice nada porque tampoco lo registras.

En este caso, y lo que hay que hacer siempre es tratar de afrontar la realidad del hecho, atención a lo más inmediato, a todo cuanto ocurre a tu alrededor le prestas una atención formidable, tienes que escaparte del ruido de ti mismo que es el que te impide dar la solución a tu problema. Si estás en un lugar y tú estás enfocado en el problema que estás considerando y no el problema propio, entonces, tiene que haber algún tipo de solución, porque la atención siempre marca el punto exacto en donde estás situado, te demuestra toda la formulación psicológica de la vida a través de ti, lo cual es un símbolo de solución y, si estás proyectado hacia cuanto ocurre a tu alrededor, y esto es el yoga más difícil, te das cuenta que la sensación de angustia se va desvaneciendo, la estás triturando, estás, digamos, desalojando de tu ser, ¿por qué?, porque tu ser está en lo inmediato y no en el valor del pasado trascendido que es el que te está atrayendo, ¿te das cuenta? Y entonces también viene, por otra parte, que a medida que vas intuyendo la realidad a través de estos momentos de atención hacia lo que está delante de ti, inmediato, te das cuenta cómo una voz de dentro te está llamando, porque realmente como hemos pasado toda nuestra vida en forma inatenta, no hemos considerado los hechos psicológicos que ocurren a nuestro alrededor.

¿Nos hemos autoconsiderado psicológicamente nosotros? Aquí hay que ver todo el proceso. Si hubiéramos estado atentos al proceso que desenvuelve la naturaleza, con todos sus estratos, o la sociedad con todos sus estamentos, y hubiéramos tratado de inquirir la finalidad de todo cuanto nos rodea, entonces, en nuestra mente y en nuestro corazón no tendría lugar la duda, no puede existir la duda donde hay atención formidable. Es decir, que prueba tú de tener atención y no me digáis que esto se va a convertir en rutina, porque de la misma manera que estáis aprendiendo algo y al principio hay un esfuerzo tremendo de atención, hasta que se convierte en automático, la atención hacia los hechos, hacia la observación serena de cuanto existe a vuestro alrededor, en circunstancias, en hechos, en personas, en estados de conciencia, se va desvaneciendo la duda, el temor desaparece, ¿por qué?, porque estás enfrentando constantemente los hechos y, como que el hecho que estás considerando forma parte de tu problema, al resolver el hecho inmediato estás quitando parte del problema psicológico, lo estás desvaneciendo, estás casi, casi, evaporándote, hasta que llega un momento en que viene el paso decisivo que te conduce a la luz.

Pero, fijaos bien, que la mayoría de personas cuando se encuentran en un conflicto dual de valores, buscan siempre quitarse algo. Es como el enfermo; el enfermo no tiene que hacer más que equilibrar su cuerpo, no tratar de luchar contra la enfermedad, porque la enfermedad es parte de ti mismo, y si tu estás en paz contigo mismo no puede haber enfermedad. En psicología hay la enfermedad psicológica, hay la duda, el temor, la angustia, la desesperación, el trauma, el complejo, todo cuanto está ahora a la orden del día forma parte de lo que estás viendo constantemente, pero tú estás enfocado allí; naturalmente, como aquello forma parte de tu pasado, porque no estás orientado hacia el presente, aquello se asienta delante de ti, como un recuerdo vivo de lo que tienes que hacer. De la misma manera que la fiebre registra un estado de angustia del cuerpo, si no existiese la fiebre, ¿cómo sabéis que funciona? Hay estados que parece que estás bien y hay la fiebre. Pues la duda, el miedo, la desesperación, el temor, el odio, indican la fiebre que pasa por tu ser psicológico.

Y aquí está ya la decisión, que es de estar atento; así que no es difícil, difícil es orientarte constantemente hacia lo que pasa, aquí es fácil tener un poco de atención, digamos, ¿por qué?, porque es algo que te gusta, algo que te atrae a tu ser, y ves algo de solución para tu problema, pero saldrás después de aquí y llegarás a ver otras personas que a lo mejor no tienen la atención... Primero, porque al dar atención a una cosa, y la atención llega a ser muy profunda, tú y aquella cosa, ya, dejáis de estar antagónicas. Hay personas que no las comprendemos porque nos son antipáticas, pero si tratamos de ser amables con ellas veremos que no son antipáticas aquellas personas, sino que ha sido una figuración de nuestra mente. Pienso: “aquella no persona me gusta”, ¿por qué?, porque es una impresión de aquel momento y te ha dicho que esa persona no me gusta, y has hecho un juicio y este juicio te ha condenado, ¿por qué?, porque cuando tú vas en un proceso de atención tratando de comprender al propio tiempo el problema de tu ser inmediato, el prójimo, en la familia, en el trabajo, en la comunidad, te das cuenta del valor que tiene la efectividad que tiene esta atención.

Por ejemplo, tratad de resolver el problema de un ser humano cualquiera, y resuelve el tuyo, porque tú y él formáis parte de un contexto mundial de problemas que existen, pero nunca tratamos de tratar de salir en busca del problema del otro, sino que estamos tan prendidos del propio problema que, realmente, estamos creando un vórtice de energía, un cáncer dentro de la psicología, que tarde o temprano nos impide buscar una recta solución, y esto si no crea un trauma dentro de nosotros que nos marque para siempre. Ahora bien, en el caso místico, la gran mística nos ofrece el símbolo de la persona que debe decidir algo profundo, algo que ya no pertenece al mundo psicológico corriente, sino que pertenece a niveles o estratos del alma. Cuando el alma ve que el vehículo que utiliza para manifestarse está en ciertas condiciones para recibir su paz, su integridad, su luz, su inteligencia, su amor infinito, entonces es cuando empieza a mortificarle con su influencia; mortificarle en un sentido desde abajo, se siente mortificado porque estando prendido de la ley que impera en los miembros, como dice San Pablo, ve que aquél le habla de otra cosa para la cual no está preparado y, claro, entonces viene la lucha. O bien te orientas definidamente hacia allí, a ver lo que pasa, o bien cedes a aquello.

No puede, como decía san Juan, no pueden haber hombres tibios: o frío o caliente. La frialdad no es para los hombres espirituales, o la cosa tibia, esta cosa amorfa, ¿eh?, esta persona que no es ni una cosa ni otra. No es ni frío completamente ni es completamente ardiente, en el sentido de la palabra en términos espirituales, no es ni del mundo, ni es tampoco de la parte de Dios, y aquí debe realizar la alquimia que debe convertir al hombre en un ser que sea capaz de vivir en el mundo sin ser del mundo, aquí está la problemática de todos los tiempos, más cuando estamos buscando a Dios, que es la parte más importante de nuestra naturaleza.



Barcelona, el 22 de Junio de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) 28 de Abril de 2007


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V.B. Anglada ~ Conceptos generales de esoterismo. IV


La atención acompañada de ejercicios, por ejemplo, de respiración, de dejar la mente en silencio, ayuda también a soportar ese estado, pero lo principal es la conducta diaria; lo que digo siempre, porque la meditación ocupa diez minutos, veinte minutos, en nuestros momentos, nos quitan, nos roban, tenemos que robarlo de actividades sociales que nos obliga la vida, la vida que nos rodea, y tenemos que decir, diez minutos, veinte, lo que podamos, pero aquello es solamente un anticipo de la gran verdad que se está completamente analizando, desde el momento en que tienes que estar enfrentando un hecho y el hecho es lo que te desafía la circunstancia. Debes presentarte ante cualquier persona, debes realizar un trabajo para el cual tú te sientes incapacitado y te ejerce temor, y para el cual no estás mentalizado, también es un momento de angustia, y estos momentos de angustia los hemos pasado todos porque todos hemos tenido que enfrentar un hecho para el cual nos hemos creído incapacitados. No estamos mentalizados para la vida espiritual, como tampoco hemos estado mentalizados para una vida social correcta, porque, al fin y al cabo, lo mismo es una cosa que otra porque una persona que obre correctamente en sociedad tiene que buscar valores espirituales profundos.

Entonces, para mí, yo siempre digo, la persona que se encuentra en conflicto es que está en un momento de evolución muy bueno, porque si no, no se presenta la lucha. El caso de la tentación; lo que decimos tentación en religión es la persona que está escapándose del demonio, esto es simbólico ¿eh?, yo no creo en el demonio, ya lo he dicho muchas veces, pero hablamos en sentido metafórico. La persona que se escapa del demonio es la que es tentada, la que está de acuerdo con el demonio no tiene tentación alguna, entonces el que tiene tentaciones es que está en buen camino, porque la peor tentación es no tener tentaciones, ¿os dais cuenta? Luego, si tu registras un estado de angustia es que estás en el buen camino... (Corte de sonido)... en seres auténticamente sociales. Sed buenos ciudadanos, ya no ser buenos esotéricos, ni místicos, sino simplemente personas que tratan de reconocerse, de quererse, de amarse, de sacrificarse los unos por los otros. Ya estamos interpretando la octava sinfonía esta del culto de la naturaleza, porque estamos viviendo de acuerdo con la ley y no de acuerdo con las propias satisfacciones, porque todos tenemos satisfacciones, inmediatas, producidas por el pasado, por un estado de ánimo —y esto, primero, para nosotros, esto es antes que el Reino de Dios— y por eso se dicen las palabras sacramentales: “Buscad primero el Reino de Dios y, después, vendrá lo demás por añadidura”.

Y eso se aplica a todo el sistema de yoga, porque primero buscamos un sistema de yoga y después buscamos a Dios, en tanto que si buscamos a Dios a través de la conducta, Él, hablando siempre en sentido muy universal, nos dice: “este es el yoga que te pertenece”. O cuando hablamos de pranayama, de respiración, estamos educando un sistema de respiración para llegar más fácilmente a Dios, pero, ¿sabemos si aquella respiración es la nuestra?, ¿sabemos si debemos escoger un hábito, por ejemplo, de respiración, normal, planetario, o solar o lunar o, digamos, zodiacal, que nos corresponde? No sabemos nada. Él, Dios, sí que lo sabe, por lo tanto, en vez de buscar una respiración para llegar a Dios, buscar a Dios y que Él elija nuestra respiración. Así que, si un día respiráis de una manera, es que Dios respira a través de ti, no te preocupes, pero nos levantamos tratando de buscar unas reglas respiratorias determinadas, y ¿por qué?, porque nuestra sociedad está mecanizada, simplemente, y hemos llegado a un estado en el cual queremos que Dios nos diga: tú debes respirar esto, de esta manera y con este ritmo.

No es que te lo diga con palabras, lo sientes por dentro, ¿eh? No es que lo sientas, es que estás respirando de una manera distinta; también estamos condicionados por ciertos tipos de rayo. Y, ¿qué pasa con la alimentación? Ahora todo el mundo quiere ser naturista, y cuando este te diga: hay que empezar por aquí, empieza por aquí, pero ¿qué es empezar con el naturismo si nos es desconocido y serás un pelele de la sociedad? Si solamente pensarás en el estómago... y qué le voy a dar. Te encontrarás mejor físicamente, pero ausente completamente de aquello. ¿Os dais cuenta cómo la matemática celeste es la que debe regir nuestros pasos? Y, claro, leemos la Biblia, leemos el contexto de los libros sagrados y olvidamos lo más importante, aquél que dice, por ejemplo, “buscad primero aquello y lo demás vendrá por añadidura”, por añadidura a la búsqueda, porque hay muchos iniciados que no llevan una vida naturista y son plenamente iniciados y trabajan por la Jerarquía. Hay quien respira de una manera... “oh! este respira de una manera”... está respirando de acuerdo con el sonido que le ha dado la Jerarquía, está hablando de acuerdo con la Jerarquía, está haciendo todo de acuerdo con la Jerarquía y no podemos juzgar al Iniciado como juzgamos al común de los hombres, porque se escapa a todas las leyes conocidas, está por encima de los astros, está por encima de todo; por lo tanto, es como tratar de diseñar el vuelo de un pájaro, es imposible, o el aire, a ver qué pasa con el aire, sentimos pero ¿podemos coger el aire y clasificarlo? O, clasificad un color de la naturaleza, a ver si podéis definirlo, como decía Ricardo.

No se pueden definir ciertos estados, pero podemos sentir la impresión de algo que debemos hacer y eso todo el mundo lo sabe, pero no lo hacemos. Todo el mundo siente la voz de Dios constantemente, pero... hoy, sí, a ver mañana, mañana, a ver, sí, mañana, y se va aplazando el tiempo y, cuando estamos cansados decimos, bueno, bueno, a la otra reencarnación. Entonces, ya posponemos y ya no es el aquí y vamos a la otra vida y así proyectamos toda nuestra insuficiencia, la indiferencia con los demás y todo el sistema caduco de valores para dentro de mil años, dos mil años, sí, sí, porque después reencarnaremos y lo arreglaremos, es la confesión que hacemos.

Interlocutor.—...con el pranayama equivocado se han cometido muchos disparates...

Vicente.— ¡Ah! sí, ahora mismo,... lo estoy viendo, hay personas que dicen: educa esta especie de respiración y vas a ver cómo tú te vas a ir al plano astral, dando al plano astral una significación como si todo el mundo estuviese capacitado para ir al plano astral y ser consciente o autoconsciente en el plano astral. Dejar que la naturaleza cumpla su misión, tú entrégate y lo que venga pues acéptalo y nada más.

Ricardo.— La gente quiere poderes, poderes.

Vicente.— Sí, sí. La mayoría de cartas que recibo es para que enseñe a descubrir poderes. Créame, que lo diga Leonor, o que le cure una enfermedad, pero nunca me piden ¿qué puedo hacer para los demás?...


Barcelona, el 22 de Junio de 1975
Digitalizada por el Grupo de Transcripción de Conferencias (G.T.C.) 28 de Abril de 2007


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